PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Nos gustaría, dicho de verdad y de todo corazón, que la muerte nos dejara un respiro y poder, así, dedicar nuestra página habitual a temas musicales vigentes, amenos, divertidos, cariñosos y para el disfrute. No podemos dejar de atender lo que sucede continuamente y que reflejamos en nuestros obituarios dedicados a las estrellas de la canción y, cuando suceden, a las destacadas firmas del mundo de la comunicación, pero no celebramos tener contenido para nuestra sección, porque ya lo alimentaríamos nosotros con las muchas actividades que la música nos proporciona sin necesidad de que la muerte tenga que protagonizar absolutamente nada.

Y el asunto cobra tintes más tristes y lamentables cuando a quien despedidos es a una persona que solamente contaba con unos sencillos, breves, ilusionados e inocentes 26 años, cuya dueña de esa edad tenía toda una vida por delante, un proyecto artístico maduro, abundante y plagado de brillantes ideas y unas ganas de trabajar en esa materia ampliamente demostradas.

Gata Cattana o Ana Sforza

Artísticamente, se le conocía como Gata Cattana, pero, también, como Ana Sforza, aunque su verdadero nombre era Ana Isabel García (año 1991, Adamuz-Córdoba-Andalucía-España/02-03-2017, Madrid-España). Era rapera, feminista, poeta, politóloga y, en definitiva, artista de mucha dimensión que afrontaba todos “los palos” y, además, lo hacía con maestría, brillantez y éxito, porque se afanaba, y no poco, en conseguir resultados importantes en base a su alto nivel de exigencia que practicaba, con ella misma, la primera. Tanto es así que supo hacer un ejercicio de alquimismo para conjugar todas las disciplinas que practicaba y reflejarlas constantemente en su propias canciones, logrando que estilo, género, temática, mensaje y demás aspectos propios de una composición musical aglutinaran, a ritmo de rap, las reivindicaciones feministas, consiguiendo aquello de “la poesía es un arma cargada de futuro”, que diría el incomparable poeta Gabriel Celaya, aderezándolo todo con toques flamencos, sonidos electrónicos y un combinado de ingredientes atractivos, elaborados, picantes y sabrosos.

Su ambición cultural le llevó a navegar en numerosas disciplinas

Andaluza de sentimiento y de corazón de los pies a la cabeza que atesoraba costumbres de vecindad y cercanía gracias, quizás, a haber nacido de un pueblo de baja densidad demográfica, “recóndito” como ella misma le denominaba, que constituía su verdadero refugio espiritual en el que acrecentó su formación histórica y practicó la creación artística, el existencialismo, la cultura de su tierra andaluza y el afán de mezclarlo todo para conseguir metas ambiciosas, diferentes y bastante menos recurrentes que las que ofrecen otros artistas que se complican menos la vida en su trabajo, lo que, en una persona de su corta edad, cobra especial importancia y grandes valores por su afán de buscar y rebuscar en esas disciplinas para ofrecernos obras tan atractivas como sublimes.

“Banzai”, un disco muy trabajado que queda inédito

Su fallecimiento se ha producido de forma repentina y como consecuencia de una complicación cardiaca que le ha arrebatado la vida como nunca podría haberse esperado en una persona embriagada de juventud, cuando se encontraba dando los últimos retoques a su primer álbum titulado “Banzai”, en el que trabajaba junto a su productor y su estilista. Quería ofrecer un disco limpio, distinto, perfilado, elaborado con esmero y en el que figuran 13 canciones que pueden enfrentarse, perfectamente, a los más exigentes del rap, aproximándose al flamenco y dando de lado a lo reiterativo, en este género, para instalarse en una óptica diferente, renovadora, alejada de corsés como el sectarismo, con un amplio criterio feminista y sin centrarlo en ese espíritu de marginalidad que ya se ha convertido en recurrente.

La “trilogía lorquiana”

Influenciada por “El Niño de Elche”, uno de los artistas que más convirtió en su senda al considerar y valorar su espíritu reivindicativo, su actitud cariñosamente canalla y su proximidad al flamenco que trata de fusionar en toda su obra, como también las referencias a Federico García Lorca y a los personajes de su dilatada obra, especialmente, para la artista de Adamuz, la exquisita y magníficamente concebida “trilogía lorquiana”: “Yerma”, “La casa de Bernarda Alba” y “Bodas de sangre”, obras de la historia que llama poderosamente la atención que se enamore de ellas, ¡¡¡y de qué manera!!!, una artista tan joven que demuestra, de esa manera, su calado cultural y su ánimo de aderezar sus composiciones con ideas y criterios propios de persona y artista de enormes y muy demostrados valores.

También cuidaba y mimaba la cultura popular como la “kinki”, prácticamente ya en desuso, lo que pone de manifiesto que se ha ido adaptando a unos criterios basados en la evolución de los tiempos pretéritos más inmediatos.

Los “raperos” Góngora y Quevedo

En declaraciones recientes a la prensa, mencionaba a Góngora y Quevedo catalogándolos de bastante más raperos que otros maestros de la pluma más actuales, confirmando que, en los tiempos presentes, ser poeta pasa por ser rapero de alguna manera, mientras ella se autocalificaba como un “híbrido” entre las dos alternativas.

Sentía extraordinaria predilección por la poesía y un poemario autoeditado lo presentó recientemente con la denominación “La escala de Mohs”, al tiempo que también presentaba un EP bajo el título de “Inéditas”.

De forma telegráfica para aprovechar el poco espacio que nos queda, se consideraba “rapeadora de noche, poetisa de día y politóloga a ratos”. Fue adentrándose en ese mundillo cultural junto a grandes artistas que le otorgaron inspiración como Tristana, Morente, Princess Nokia, Lauryn Hill o Nina Simone, añadiendo la jerga andaluza a la que da notoriedad en sus letras, confundiendo, incluso, el flamenco y el rap por la vía de una estilizada y muy bien tratada fusión, lo que le concedió la vitola de “la voz femenina y madura del rap español” a esta mujer que lo compartía todo en las distintas redes sociales en la que era extraordinariamente activa.

Persona con debilidades, pero artista invencible

También dijo, en una reciente entrevista, refiriéndose a sí misma, que “Ana tiene muchas debilidades, pero Gata Cattana es invencible”, lo que deja claro el espíritu luchador de esta artista que prefería la poesía sarcástica porque “dice mucho, con muy poco” y, sobre todo, su objetivo de no quedarse anclada en el pasado.

Para su familia y como cariñoso recuerdo hacia ella, han dejado condolencias artistas Mala Rodríguez y una interminable lista de personas de la escena musical muy ligadas a la trayectoria artística de la fallecida.

Es injusto marcharse tan joven y con tantos proyectos en su mente de meridiana claridad, amén de dejar un disco inédito que, ahora, se convertirá en póstumo. Adiós a Gata Cattana. Descanse en paz Ana Isabel García. Buenos días.