Alfaqueque Ediciones se gesta durante el segundo semestre de 2007, aunque su actividad comienza a principios de 2008. Quiere ser una propuesta en constante construcción, buscando caminos en que se admita la duda, el cuestionamiento, el conocimiento, la identidad, la diversidad, la integración para conseguir una vida más humana y solidaria. Persigue que el libro sea un espacio de encuentro e intimidad con otras vivencias.

La editorial pretende liberar, rescatar, recuperar y encontrar textos y autores que aporten a la vida y a la sociedad valores de solidaridad, igualdad, libertad y paz; quiere servir de correo entre culturas y editar desde la tolerancia, el rigor y el compromiso social y cultural.

La editorial se enmarca en las denominadas “pequeñas e independientes”. El editor, Fernando Fernández Villa, también forma parte de grupo que dirige La Fea Burguesía Ediciones.

Alfaqueque es, en suma, una editorial independiente que persigue abonar una parcela con mucho margen de crecimiento.

Fernando Fernández Villa

Entrevistamos a su editor, Fernando Fernánde Villa.

¿Editor se hace o se nace?

Un editor no nace, se hace y se entrena. El editor se forma a través de la lectura. Debe ser un apasionado de la misma. Un día te das cuenta que también quieres “crear” tus propios libros, elegir el papel que consideras que tu tacto lo agradecerá. Deseas realizar el diseño de tus libros, su maquetación, establecer la tipografía que llevarán tus textos y que otros lectores agradecerán porque será la mejor entre todas las demás. Porque en una editorial pequeña, una vez que has leído y decidido publicar un manuscrito, también eres el corrector, el maquetador del texto y el diseñador de la cubierta, entre otras coas. En realidad, el editor pequeño se forma en el tiempo con sus lecturas, con sus publicaciones, con sus errores y aciertos.

Su editor de referencia.

Mario Muchnik. Le seguía desde hace muchos años, y tuve la ocasión de conocerle personalmente en unas jornadas que organizamos el Gremio de Editores de la Región de Murcia en mayo de 2013, en el que le hicimos un pequeño homenaje y le nombramos “Editor del año”.  Ha sido y es mi referente en todo lo que respecta a la edición. En ese encuentro me identifiqué con el trabajo colateral que llevaba a cabo al principio de crear su propia editorial. Contaba, entre risas, como hacía todo tipo de trabajos, incluido el meter lo libros en los sobres e ir a la oficina de correos para mandarlos a cualquier punto del mundo.

¿Qué ha sido más complicado: sus inicios o la actual situación de crisis debida a la pandemia?

El comienzo para una editorial independiente y pequeña es muy complicado. No solo tienes que publicar libros buenos y hacerlos atractivos para que puedan aguantar en las mesas de novedades. También tienes que aprender ciertas nociones de gestión de empresa porque, sin esos mínimos conocimientos, tu pequeño pero maravilloso proyecto editorial puede irse al traste y fracasar. Desde la creación de Alfaqueque en 2008, he visto como otros proyectos editoriales, tanto en la región como fuera de ella, han ido desapareciendo. Por otro lado, la situación de la pandemia nos ha hecho mucho daño. Y además, mientras la administración regional ayudaba a otros sectores, a los editores nos han ignorado, a pesar de que en reiteradas ocasiones hemos solicitado ayudas para mantenernos hasta que pasara lo peor. De hecho, en la Feria del Libro de Murcia este año 2021, faltan varias editoriales murcianas que estuvieron en la última edición en 2019. Afortunadamente, parece que la venta de libros está volviendo con fuerza y hay visos de recuperación.