POR PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA
 
Cuando el borinqueño e invidente intérprete de prodigiosa voz, José Feliciano, entona la bonita composición titulada “¿Qué será?”, muchos mortales dicen aquello dEl fallecido Jimmy Fontanae “es la mejor canción que ha hecho este intérprete”, algo muy discutible, sin duda, porque no podemos olvidar “El Jinete”, “Dos cruces” o sus impecables versiones de “Feliz Navidad” y “La Bamba”, así como otras muchas de bellísima factura. Pero, además, es que, cuando se hace esa afirmación, no se repara en que, precisamente “¿Qué será?”, no es del portorriqueño, sino de un extraordinario cantante y mejor compositor italiano que nos abandonó la pasada semana, cuando las páginas de “El Noroeste” ya estaban impresas para la distribución de su número anterior. Fue, exactamente, el pasado miércoles, día 11 de Septiembre, con una triple coincidencia: se cumplía el duodécimo año del fatídico “11-S” americano, el cuadragésimo aniversario del fallecimiento del presidente chileno Salvador Allende y el vigésimo año de la desaparición de Erich Leinsdorf, el afamado director musical austriaco.
 
“Il Mondo” (“El mundo”) es, indefectiblemente, su canción de referencia
Nos estamos refiriendo al incomparable y poderoso artista Jimmy Fontana (13-11-1934, Camerino-Macerata-Italia/11-09-2013, Roma-Italia), cuyo verdadero nombre era el de Enrico Sbriccoli, a quien puede catalogarse como un cantautor de los años ’60 que compuso una gran colección de bonitas, conocidas y muy consideradas canciones, siendo la más popular la que lleva por título Il Mondo (El Mundo), un tema que han interpretado y grabado infinidad de voces de prestigio internacional y que ha sonado en emisoras de radio de los cinco continentes, además de haber escalado destacados puestos en las listas de ventas, siendo el caso más reciente, dentro de su álbum dedicado a Italia y titulado “Vía Dalma II”, el del catalán, de Sabadell, Josep Sergi Capdevila i Querol, conocido artísticamente como Sergio Dalma, quien tan dignamente nos representara en el Festival de Eurovisión, en el año 1991, con la canción “Bailar pegados”, tema e interpretación que nos proporcionaron un muy atractivo cuarto puesto en esa edición del citado Eurofestival.
 
Pocas personas, con sentimientos “sesenteros” o partícipes de aquella prodigiosa década, habrán dejado de entonar, en alguna ocasión, eso de “Gira, el mundo gira, en el espacio infinito/ Con amores que comienzan/con amores que se han ido/Con las penas y alegrías de la gente como yo./O mundo, llorando ahora yo te busco/En el silencio yo me pierdo y no soy nada al verte a ti./El mundo, no se ha parado ni un momento/Su noche muere y llega el día y ese día vendrá…”
 
Auténtico referente de la música italiana, especialmente en la dorada década de los ‘60
Jimmy Fontana fue uno de los auténticos referentes de la música italiana de la época, bajo de un cielo lleno de rutilantes estrellas como Rita Pavone, Gianni Morandi, Domenico Modugno, Patty Pravo, Al Bano, Iva Zanicchi, Nicola di Bari, Massimo Ranieri, Mina, Adriano Celentano y un largo etcétera. También hizo cine con notable éxito, programas en la pequeña pantalla y sintonías de entrada para numerosos espacios de la televisión italiana y, como era inquieto a más no poder, formó un grupo musical al que llamó «Los Superquattro», en el que reunió, junto a él, nada más y nada menos que a los grandes artistas y mejores músicos Gianni Meccia, Nico Fidenco y Riccardo del Turco, con quienes paseó sus partituras por infinidad de programas de la citada televisión italiana.
Un asiduo, y casi imprescindible, en el prestigioso e italiano Festival de San Remo
Participó como autor, unas veces, y como intérprete, otras, en el entonces muy prestigioso Festival de San Remo, al que aportó brillo en distintas dimensiones, pues fue trampolín, con sus canciones, para otros artistas. Y cobró marcada relevancia cada vez que, él mismo, se subió a ese escenario.
Son muchos los músicos y personas relevantes de todo el mundo que, estos días, vienen testimoniando sus condolencias por la pérdida de un cantautor tan importante, porque, sin duda, la música italiana ha perdido un gran referente y el pop, la balada y la canción melódica a uno de sus principales bastiones.
 
Una infección dental puso fin a su vida 
Su muerte fue provocada por una súbita fiebre alta derivada de una infección dental. En principio, no obstante, su inesperado fallecimiento se atribuyó a una larga enfermedad, pero ha sido, precisamente, su hija, Andrea Sbriccoli, quien ha desmentido ese desenlace, aclarando que su muerte ha tenido lugar de forma repentina y durante el desarrollo de una gira artística de más de 5.000 kilómetros, a lo largo de territorio italiano, celebrando conciertos que, en todo caso, estaban llenos, siempre, de un público ávido de ver a ese Jimmy Fontana al que se adoraba en todo el mundo, con especial intensidad en los países latinos y, de manera sobresaliente, en su Italia natal. Su último concierto tuvo lugar en la ciudad de Terni, el domingo, 8 de Septiembre. En tal sentido, su mencionada hija declaró “nos esperaban el sábado, día 14, en nuestra región, Las Marcas, fecha en la que, triste y  desgraciadamente, celebraremos su funeral” y día, para quien esto firma, en que se redacta esta crónica.
Descanse en paz esta otra prodigiosa voz de un maestro del pentagrama, cuyas canciones tararearemos con frecuencia, especialmente cuando, de alguna manera graciosa u ocurrente, se nos presente la ocasión de pronunciar la expresión “El Mundo”, aunque, a partir de ahora y tras la aclaración inicial, seguro, también nos vendrá a la mente ante alguna dudosa situación que nos haga exclamar aquello de “¿Qué será?”.
 
Pedro Antonio Hurtado García 
es Director de Zona de CAJAMURCIA-BMN 
en el Noroeste murciano