JAIME PARRA

En el Theo Johns Fine Art Ltd. de Londres se puede admirar un autorretrato de Rafael Tegeo a la edad de 20 años, acababa de llegar a Madrid, donde abrió el camino a otros artistas que llegaron a la capital de España en el siglo XIX. Lo cuenta el académico Martín Páez Burruezo en Rafael Tegeo 1798-1856. Del tema clásico al retrato romántico», publicadMartín Páezo por la Real Academia de Bellas Artes Santa María de La Arrixaca en Colaboración con el Ayuntamiento de Caravaca.
En la Ciudad de la Cruz nació el artista que Martín Páez considera el mejor retratista español de la primera mitad del siglo XIX.
Una biografía, un estudio de su pintura y un catálogo (provisional) que el autor piensa que deberían completarse con una exposición en Caravaca de la Cruz (señala la antigua iglesia de la Compañía como el marco adecuado) y en Murcia donde se recogiera gran parte de su obra y se diera a conocer uno de los pintores murcianos más importantes de la historia. Al libro, que en febrero se presentará en la localida que lo vio nacer, y a la exposición, debería acompañarle un busto del poeta, del que ya se conocen sus rasgos gracias al autorretrato hallado en el museo londinense.
El libro, del que se distribuirán unos mil ejemplares, cataloga hasta noventa y uno de los cuadros de Rafael Tegeo, muchos en manos de particulares, otros han cruzado el Atlántico, otros se encuentran en museos tan prestigiosos como el del Prado y en Caravaca se pueden disfrutar dos de ellos: «El literato» en El Ayuntamiento y en la basílica-santuario, «La Curación de Tobías», una de las obras favoritas de Martín Páez, de la que, además, siempre le intrigó su historia: «Siempre me preguntaba por qué tras el naufragio que tuvo navegando por las costas hacia Italia, en el que se salvó de morir ahogado, por qué cuando volvió a España tres años después fue a Caravaca a entregar este lienzo envuelto.
Porque es San Rafael, el patrono de los viajeros, que hizo el acto más bonito cuando, al hijo de Tobías hace que recoja el pez que había en el río y le pasa el ungüento al padre y le cura la vista»

Abriendo caminos
Rafael Tegeo fue el primero de los pintores murcianos que trataron de conquistar la capital.
Nace en una ciudad pequeña y, gracias a su actitud voluntariosa y a su capacidad artística, consiguer ser honorario de la centra de la Academia de San Fernando. «En el primer tercio del siglo XIX, tiene gran mérito. Consideramos que abre la puerta del pintura murciana a Madrid Es el primero que irrrumpe con esa pintrua que podríamos denominar murciana aunque realiza su obra en la capital de España. Después le siguen Hernández Zamora, Domingo Valdivieso, mazarronero que se hace también un hueco en el Madrid romántico, Ruíz Pérez, que aunque muere joven llega a tener la Legión de Honor francesa….».

¿Creando escuela?
«No», responde Martín Páez a a pregunta, «fue un gran artista, con unos retratos excpecionales porque nace en el neoclasicismo, una tendencia poco querida en España, se puso de moda en Francia porque el mundo napoleónico plasmado por el artista David necesitaba de las grandes gestas del mundo clasico. Este movimiento, que trae a España Rafael de Madrazo, no tiene aquí gran éxito, por lo que Rafael Tegeo lo abandona pronto para hacerse romántico y crear los retratos más interesantes de su tiempo, es su género por excelencia».
Martín Páez señala además que los retratos y los cuadros en general de Rafael Tegeo con su precisión permiten, como el hará en la presentación en Caravaca realizar un estudio de las modas en el vestir y en el arreglarse de la España del XIX. Incluso en algunos de sus retratos conviven personajes neoclásicos con otros ya plenamente románticos.

La biografía de Rafael Tegeo
Martín Páez, en su biografía de Rafael Tegeo, dedica un capítulo especial a Caravaca de la Cruz, donde se vio en la necesidad de regresar cuando un gobierno reaccionario llegaba a España. Aquí tenía amigos y aquí podía dedicar su tiempo libre a la caza, su gran pasión. Sufrió el reinado de Fernando VII como tantos románticos españoles, aunque su situación cambió con Isabel II y con un matrimonio provechoso con una familia de la alta burguesía española, lo que le permitió llegar a dirigir la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
El Académico incluso ha encontrado a un descendiente del pintor caravaqueño

Agradecimientos
Martín Páez ha agradecido al Ayuntamiento y a su alcalde, Domingo Aranda, su colaboración para dar a conocer, en Murcia y en Caravaca de la Cruz, a su «pintor más egregio», que espera que pronto sus paisanos, además de conocerlo mejor, lo reconozcan con un busto y una plaza.
Considera que, tras Rafael Tegeo, el siguiente artista de renombre de la localidad es José Carrilero, «cuyo museo es una joya que no desmerecería en ninguna capital europea, algo que hay que agradecer a toda la corporación municipal».