MICAELA FERNÁNDEZ

Paqui Ponce es una de los miles de profesores que han tenido que adaptar las clases a sus alumnos de forma virtual y telemática. Natural de Campos del Río, ejerce su labor profesional en el CEIP Santo Domingo y San de Miguel de Mula como tutora de la clase de 5º B.

Diariamente se comunica con sus alumnos para, durante este confinamiento, desarrollar, en la medida de lo posible, las distintas materias del curso escolar.

¿Cómo ha sido adaptar la dinámica educativa del curso desde la distancia?

Al principio ha costado un poco, porque había que dar con una fórmula que funcionase a todos y adaptarnos a utilizar un aula virtual y a enfocar los recursos didácticos de otro modo distinto.

¿Qué ha sido lo más complicado a la hora de establecer contacto directo con los alumnos?

Lo más complicado ha sido conectar con el alumnado que tenía más dificultades para acceder a su cuenta de correo electrónico o que sus familiares no usaran las aplicaciones que solemos utilizar para comunicarnos entre familia y escuela: ClassDojo o Tokapp.

¿Disponen los alumnos de todos los recursos necesarios para poder asumir el reto del aprendizaje desde casa?

La mayoría sí, pero no todos tienen tanta facilidad. Para ello, desde nuestro centro estamos trabajando con una iniciativa que se llama Teleeduca, desde la cual proporcionamos materiales en fichas para el alumnado que no puede acceder a los medios tecnológicos con tanta facilidad. De este modo, ningún niño/a pierde el ritmo escolar.

¿Qué dificultades está encontrando para poder solucionar los problemas de aprendizaje de forma individual?

A veces los niños/as tienen problemas técnicos para acceder a determinadas Webs o aplicaciones y tengo que intentar solucionarlos desde mi casa. Eso es lo más difícil. El resto de dudas intento resolverlas individualmente de la mejor manera posible, aunque añoro poder hacerlo en persona, porque siempre es más sencillo. Trato de responder a cada uno de forma individual, tanto para corregir como para aclarar dudas.

En su caso, a diario prepara clases interactivas con explicaciones concretas del temario a desarrollar, ¿es más sencillo si el alumno puede escuchar y ver a su profesor encontrando la cercanía que podría tener en el aula?

Personalmente, me siento más cómoda grabando las clases con mi voz, sin usar mi imagen en vídeo. Creo que si la sesión está bien planificada y es atractiva y motivadora, pueden aprender igual de bien que si salimos los docentes en el vídeo. Eso no quiere decir que no me guste grabarme para enviarles un saludo o darles ánimo, pero para las clases, prefiero usar la pantalla y mi voz, al menos de momento.

¿Cómo son los preparativos que desarrolla para poder trasladar a los alumnos tareas concretas de cada una de las asignaturas?

Primero reviso la clase del día anterior para partir de ella o enviar las correcciones oportunas. A continuación, planifico la siguiente sesión como si la fuera a explicar en el colegio, pero con más detalle y más despacio, ya que tenemos la dificultad añadida de la distancia. A partir de ahí busco un formato atractivo para elaborar la sesión. Normalmente elaboro las clases con la aplicación “Explain Edu”, desde la pantalla de mi tablet. Es una App que transforma la pantalla de la tablet en una pizarra digital. Otras veces utilizo PowerPoint, Genially y presentaciones varias. Luego, selecciono las tareas que pueden realizar y, por último, intento añadir alguna actividad o juego de carácter más lúdico para completar la sesión de manera divertida. Todos los vídeos se editan y ya estarían listos para enviarse, junto con todo lo demás, al aula virtual: Google Classroom.

¿Qué opina, en su papel de profesional de la educación, de la situación actual?, ¿podrá recuperarse el temario no impartido presencialmente?

La situación actual es muy estresante para toda la comunidad educativa, porque hemos tenido que adaptarnos muy rápido a una forma de enseñanza-aprendizaje a la que no estábamos habituados. Además de eso, sentimos mucha incertidumbre y nos limita el hecho de no poder abordar el día a día en persona. Quizá el temario no impartido presencialmente no pueda ser recuperado este curso, no de la misma forma que en el modelo de enseñanza presencial que estábamos viviendo, pero se está haciendo un gran esfuerzo por parte de docentes, familias y alumnado para llegar a todos los hogares y para compensar esta ausencia personal y creo que, en la mayoría de los casos, está dando sus frutos. Veo que el alumnado envía tareas, ve los vídeos e intenta esforzarse y eso me parece muy motivador, así que tengo esperanza con respecto a que no se pierda tanto como pensábamos.

Ya es casi definitivo que la evaluación final se centrará en el periodo asistencial, ¿es lo más correcto?

Sí, creo que es lo más correcto. Opino que el tercer trimestre, tal y como lo estamos viviendo, podríamos utilizarlo como un aliciente para subir nota a los niños y niñas que están haciendo el gran esfuerzo de seguir las clases desde el aula virtual y de entregar tareas. Este alumnado merece un reconocimiento, pero no debemos perjudicar al resto, por eso lo planteo como un elemento para subir nota, no para bajarla.

¿Cómo nos va a hacer cambiar esta situación en el futuro?

Lo veo desde una perspectiva muy positiva: nos ayudará a valorar más la labor de todos, a centrarnos en lo que verdaderamente importa y creo también que vamos a aprender mucho. Cuidar más del entorno y de las personas es la mayor enseñanza que veo de esta situación y, por supuesto, vivir más el presente.

Los alumnos, dentro de los recursos concretos de cada caso, están demostrando que es posible, ¿la inclusión de las nuevas tecnologías en la vida educativa debería empezar a tomarse como algo realmente en serio?

Por supuesto. Me parece fundamental incluir las tecnologías en la didáctica del aula, cada vez más, de hecho. Y, en este sentido, durante este confinamiento estamos aprendiendo todos una infinidad de cosas con respecto a este tema.

¿Qué le diría en estos momentos a sus alumnos?, ¿cree que volverán este año a las aulas?

Les diría (y me emociono mientras lo escribo) que lo están haciendo muy bien y que me están demostrando lo responsables y trabajadores que son. También quiero recordarles que crean en sí mismos y que confío plenamente en sus posibilidades y talentos. Quiero que estén tranquilos, que reflexionen, que no se agobien si no volvemos a las aulas en lo que queda de curso, que volveremos a vernos, que les quiero mucho y que esta situación nos hará mejores personas. Insisto, sobre todo, en enviarles un fuerte abrazo y recordarles que les echo mucho de menos.