Lola Valera.

Casualidad o no, hoy mi hija cumple dieciséis años, dieciséis años desde que vi por primera vez sus alegres ojos, sus pequeñas manos, dieciséis años desde que oí su primer llanto, sus primeros gorjeos. Espero que pasen muchos más junto a ella, enseñándola, guiándola, protegiéndola y acompañándola, aunque eso no será impedimento para que la vea siempre como a mi niña pequeña, mi niña querida.

Como tema de actualidad y que ocupa mucho de los titulares de telediarios, periódicos y redes sociales se presenta ante nosotros la controvertida ley del aborto que acaba de ser aprobada en el Congreso de los Diputados. Según fuentes, niñas entre el tramo de edad de entre dieciséis y diecisiete años podrán abortar sin el permiso de sus padres y aquí es donde surge una de las mayores controversias. Si pretendes formarte una opinión a través de determinados medios de comunicación, defenderán una postura, si pretendes tener un criterio a través de otros, tal vez encuentres todo lo contrario.

Podemos ver debates televisivos, radiofónicos donde cada uno opina según le place, entrevistas, columnas de opinión y yo me pregunto ¿qué es lo que yo pienso en realidad dejando a un lado los diles y diretes? ¿debo dejarme llevar por lo que leo u oigo en los medios de comunicación que a veces dejan de lado su imparcialidad y dirigen según les viene en gana sus titulares o debo opinar y sentir por mi misma dejándome arrastrar por el propio sentido común?

Para mí, la opción mas acertada es la segunda y por eso en este caso, creo que mi deber es informarme de la realidad jurídica, buscando en el BOE y leyendo detalladamente el articulado referente a la ley y una vez hecho esto, seguro podré opinar, por lo menos de una forma más personal y propia.

Otra cuestión que se puede plantear en la esfera legal con respecto al aborto es su relación con el ámbito político. Creo en la buena fe de las personas y por ende creo que un individuo que decide ejercer como político intenta hacerlo desde un principio de la mejor forma posible. Lo grotesco es que el político pertenece a un grupo o partido que marca unas líneas de actuación que hay que acatar si quieres mantenerte en el candelero y eso, en muchas ocasiones, puede condicionar su buen hacer viéndose obligado a anteponer el bien de su partido al beneficio u provecho de los ciudadanos a los cuales se debe. Esto me lleva a preguntarme algo muy sencillo, ¿esta nueva ley se legisla y aprueba por necesidades sociales o por sectarismo e intereses políticos?

Cada uno podemos tener nuestro criterio acerca de este delicado tema y seguro que será el correcto según la situación y momento, por eso mi opinión individual como persona es que a los niños y niñas de nuestra sociedad hay que educarlos en valores para que ellos puedan discernir entre lo correcto y lo incorrecto, entre lo acertado o lo equívoco teniendo la capacidad suficiente para saber que todo lo que se hace en la vida tiene consecuencias.

Mis hijos podrán decidir, tengan dieciséis o tengan los años que tengan, pero yo siempre, como madre estaré a su lado, apoyándolos en el sentido común.