María González Veracruz, diputada del Partido Socialista, ha presentado una proposición no de ley en el Congreso de los Diputados para que, desde el Gobierno de Españá, se dote de un presupuesto a los municipios de la comarca del Noroeste para su reindustrialización, así como un plan para impulsar el turismo en la zona.

La diputada murciana ha expuesto: «Según los últimos datos disponibles, la Comarca del Noroeste de la Región de Murcia, formada por los municipios de Bullas, Calasparra, Caravaca, Cehegín y Moratalla, cuenta con un total de 7.262 personas desempleadas. El análisis de esta cifra por sectores arroja que el 50% de las personas desempleadas corresponde al sector servicios (a nivel autonómico esta cifra asciende hasta el 60%), mientras que un 20% corresponde al sector de la industria (a nivel regional solo es el 10%), un 10% al sectorde la agricultura (a nivel autonómico es el 7,6%) y un 11% al sector de la construcción (a nivel autonómico es del 11,8%). Estas diferencias en los datos comarcal y autonómico encuentran su explicación, en buena parte, en la desaparición durante los años de dura crisis económica de una parte importante del sector industrial que existía en los citados municipios, aunque también ha afectado a todos los sectores, como los servicios, la agricultura o la construcción. La situación de los municipios de la Comarca del Noroeste requiere que se adopten decisiones desde las diferentes administraciones para corregir esta situación de forma urgente, con el objetivo de reducir la cifra de parados/as, reactivando el sector industrial e impulsando el sector turístico en una zona con altas capacidades para desarrollo del mismo (por historia, patrimonio cultural, natural y gastronómico, entre otros)».

Por lo tanto, en cuanto a la reindustrialización: «Entre las decisiones a tomar habría que apostar por actuaciones para la reindustrialización y reconversión, para impulsar la actividad económica, en base a un estudio que analice las potencialidades la misma, para relanzar sectores importantes ya existentes en la zona -como la industria vinícola, la industria del mármol, el sector de la flor cortada, el sector de la madera (que deberá ser complementado con un plan para garantizar el abastecimiento de materia prima, especialmente de madera de chopo, con ayudas directas para el cultivo del mismo, pues actualmente hay datos que apuntan a un desabastecimiento), el sector de la marroquinería y del calzado y el sector de la conserva y productos alimentarios, entre otros- así como para la búsqueda de nuevos sectores proclives a crecer en la zona por las potencialidades de la misma».

Turismo
«El impulso que también puede tener el sector turístico en la zona, buscando la calidad en el servicio, en las actividades y productos ofrecidos, para lo que será necesario impulsar la formación, puede ser también un dinamizador claro de la economía de la zona».