PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Se le atribuyó su consolidada fama por su genial y muy particular versión de “In the ghetto”, de Elvis Presley, pero “El Príncipe Gitano, que así se le conocía artísticamente, gozaba de muchísimos más valores añadidos, como su “Obí, obá”, “Tengo miedo”, Cartagenera”, “La parrala”, “Tani”, “¡Ay, mi Dolores!”, “Cariño de legionario” y otras versiones de grandes temas como “Delilah”, de Tom Jones, y “Obladí, obladá”, de “The Beatles”, así como una interminable lista de triunfadoras canciones, amén de varias películas y el gran respeto que cosechó como bailarín, abarrotando recintos cada vez que se anunciaba en los carteles. Enrique Castellón Vargas (07-04-1932, Ruzafa-Valencia-España/22-04-2020, Mandayona-Guadalajara-España) era hermano de Dolores Vargas, más conocida como “La Terremoto”, y del acreditado guitarrista Juan José Castellón Vargas, así como primo hermano de Sabicas, uno de los maestros de las seis cuerdas más considerados de nuestra piel de toro.​

Figura del flamenco.- Nacido y criado en el seno de una familia gitana que practicaba la venta ambulante como medio de vida, tarea que complementaban con esa profesión tan propia de los gitanos, como son los tratos de ganado. Pero, él, llevaba en su mente y en su sangre el espíritu artístico. E hizo carrera en esa profesión aprovechando la presencia de su familia en el mundo del ganado, pues mientras se recorrían España trabajando en ese sector, el futuro intérprete aprovechaba la antesala de las pernoctaciones para exhibir su arte flamenco allí donde estuviera, de tal manera que supo penetrar en ese ambiente y ya, a los 14 años, hizo su debut en el madrileño y respetado “Teatro Calderón”, localizado en el número 18 de la calle Atocha, a pesar de que su pasión más marcada residía en el mundo de la tauromaquia. Y llegó a ese escenario incorporándose nada más y nada menos que en el espectáculo que protagonizaba, entonces, la inolvidable Lola Flores. Pero muy poco tiempo después ya contaba con su propia compañía y ponía en cartel el espectáculo titulado “Pinceladas”, lo que le hizo alcanzar la vitola de “figura del flamenco”, en los años ’50, con una arrolladora juventud.

Maestro de grandes estrellas.- Numerosos y variados espectáculos desarrollados con su compañía, dieron como resultado el que fuera él, entonces, el que se convirtiera en trampolín de apoyo para otras muchas estrellas que luego lo fueron: Manolo Escobar, Carmen Sevilla o Rocío Jurado, entre otras muchas. Algunos observadores y especialistas dan por sentado que el almeriense Manolo Escobar escuchó, por vez primera y en esos espectáculos “El porompompero”, en la voz del que, entonces era “su jefe”, es decir “El Príncipe Gitano”, quien no puso ningún obstáculo para que Escobar terminara incorporándolo a su repertorio y, como todos sabemos, con descarado y aplastante éxito, situación idéntica a la que, posteriormente, se produciría cuando la de Chipiona adoptó “Tengo miedo”, tema que, además, hacía suyo por su fuerza, escenificación y profesionalidad aplicada en su interpretación. También “Gipsy Kings” asignaron una denominación ligeramente distinta al tarareado “Obí, Obá”, para transformarlo en “Djobí, Djobá”, el que sigue con “cada día te quiero más”, aunque, esto último, ya sucedió cuando terminaba la década de los ’80. “Brindis al cielo” (1954) y “Españolear” (1969) fueron dos de las películas de su filmografía más aclamadas por el gran público. Su fallecimiento, como lamentablemente está ocurriendo en estos días, se ha producido a causa del coronavirus, cuando contaba con 88 años recién cumplidos.