JAIME PARRA

El grupo de teatro amateur El Molino de Cehegín ha girado las pasadas semanas por la comarca del Noroeste con una serie de sketches de Alfonso Zurro.

En 2017 la compañía cumplirá veinticinco años, veinticinco desde que Juan de Dios, su director, y un compañero actor realizaban pequeñas obritas en el bar El Molino, de ahí el nombre.

Un policía, un viajante, fotógrafos, opositores… la mezcla de enamorados del teatro pero con muchas ocupaciones quizás les haya impedido atreverse con obras de mayor duración y complejidad, también les ha llevado a rechazar a última hora actuaciones.

Proyectos tienen varios en mente, “pero dependemos de los actores, hasta que no llegue la Navidad no sabemos con quién contamos. Y eso es lo primero: saber quién puede participar en las próximas funciones”

En la última han subido al escenario quince actores, y a ellos, incluido el director, se le han unido otros cinco entre tramoyistas, maquillaje, técnico de luces…

En total veinte personas, la mayoría de las cuales, se involucraron tanto en “Ambel” la película de su paisano que dejaron de lado sus propios proyectos de larga duración, por lo que la obra de Zurro, al estar compuesta de sketches, podía solucionarse si días antes alguno de los actores fallaba. “Al final como no ha fallado nadie sí hemos podido hacerla completa en la gira. Y ahora queremos hacer una de larga duración, a la que le estamos dando vueltas, “La Farsa de la Cabeza del Dragón” de Valle Inclán, pese a la complejidad del autor podemos aspirar a hacerla con garantías, ya que precisamente en 2009 preparamos los Cuernos de Frigersoal, incluida en su trilogía “Martes de Carnaval” y realizamos una turné, más pequeña eso sí, por el Noroeste. Barranda, Cehegín, Bullas. Se nos ha quedado muy digno”.

Aunque, como explica su director, han tenido que rechazar actuaciones apalabradas, en plazas tan importantes como Murcia y Cartagena, sí representaron en la ESAD (Escuela de Arte Dramático) la obra de Woody Allen, “Dios una comedia”.

La mayor parte de los actores rondan entre los cuarenta y cincuenta años, siendo Esther, con 22, la actriz más joven. Sin embargo, para encontrar actores más jóvenes o con determinadas características no encuentran problema porque en Cehegín la afición al teatro es grande, como demuestra Fernando Ripoll con su taller de teatro o el Grupo de Teatro Alhory. Todos ellos han colaborado entre sí o se han sumado a películas como la ya citada “Ambel” o “Veritas Vincit”.

Sus primeros veintinco años han llenado de amor por el teatro Cehegín, ¿qué podemos esperar de El Molino cuando