JAIME PARRA/FOTOS LÓPEZ

El Grupo de Teatro Alhory inauguró el XII Certamen de teatro aficionado de Cehegín, ciudad a la que pertenece esta compañía, que pronto estrenará Veritas Vincit.
Fue con su nueva obra, La prisión de Dios, llena de suspense, metaficción e incluso surrealismo,
La acción de la obra, que transcurre en una sola noche, nos lleva al Madrid de 1642, en la que el protagonista, Juan de Quiroga, hidalgo de Cehegín, y nos habla de su particular apuesta con Francisco de Quevedo.
El director de la compañía, Jesús García Pérez, como en las anteriores, se ha encargado también del guión.
Le preguntamos cómo ha sido volver al teatro tras el paso de la compañía por el cine: Lo cierto es que mi trabajo de dirección siempre se había orientado al teatro, de manera que Veritas Vincit resultó una excepción. Dirigir cine y dirigir teatro son cosas totalmente distintas, el proceso creativo, los equipos de trabajo e incluso el montaje para los actores son diferentes. Para el teatro creas mundos que vas a representar en una caja negra con tres paredes, utilizas unas técnicas y unas formas determinadas. Para cine juegas con la realidad, la sutileza en la interpretación y sobre todo con la cámara.»
«El texto, montaje escénico, diseño de iluminación, vestuario o sonido distan mucho para una obra de teatro que para una película o cortometraje, continúa el autor.
Habrá que pasar la noche en compañía de Juan de Quiroga para conocerá respuesta a sus dudas: ¿Quién seré yo para la memoria?, ¿Cómo se llamará mi obra?…