JOSÉ CLEMENTE RUBIO GARCÍA

Tras empezar a entender que el Escultismo es un Gran Juego y que hay que jugarlo con toda seriedad, vamos a desgranarlo de forma un tanto esquemática, pero suficientemente amplio para que los lectores sientan curiosidad por conocerlo más profundamente.

Flor de Lis, símbolo scout

Flor de Lis, símbolo scout

Ya hemos dicho que el Escultismo fue ideado y puesto en práctica por Baden Powell y que está basado en el libro de Escultismo para Muchachos. En un principio estaba indicado para chicos, varones, de edades comprendidos entre los doce y diecisiete años y así empezó todo, pero hay que pensar que fue en 1907. Pronto se extendió por prácticamente todo el mundo y su práctica llevó, como no podría ser de otra forma y a pesar de la realidad de la época, que las chicas veían a sus hermanos y amigos hacer escultismo y pronto decidieron ellas hacer algo, por aquel entonces separadas de los varones, y surge la Asociaciones de Guías. No queda ahí la expansión, sino que pronto surgen los Rovers con las edades superiores a los 17 años y los Lobatos para los niños mas pequeños.

Actualmente, en la mayoría de los Grupos Scouts los niños y las niñas están divididos en cinco etapas, a las que normalmente se les denomina Ramas, ramas de ese gran árbol que es el Grupo. No todos son homogéneos, sino que dependiendo de las circunstancias de cada uno, pueden tener, una o más Ramas.

Estas Ramas son iguales para mujeres y hombres. En nuestra Región la coeducación está generalizada en prácticamente todos los Grupos Scouts y son: Castores (niños y niñas de 5 a 7 años); Lobatos (de 8 a 11 años); Scouts (de 12 a 14 años); Escultas/Pioneros (de 15 a 17 años) y Rovers (18 a 21 años).

La característica del metodología scouts se basa principalmente en un principio básico: el chico y/o la chica es el auténtico protagonista de su propia formación y ésta es activa y participativa con el resto de sus compañeras y compañeros. La individualidad de cada persona es propia y lo pone en común con los restantes miembros de su grupo pequeño y que juntos a otros forman el Gran Grupo, tanto en los Lobatos ( el grupo básico es la “Seisena” y la “Manada” al grupo grande), como en los Scouts y Escultas/Pioneros (el grupo básico es la “Patrulla” y la “Tropa” al grupo grande) y en el Roverismo es el “Clan” el gran Grupo y la persona es la que debe buscar su propio camino “remando su propia canoa”.

El niño desde que entra al escultismo, pronto observa que forma parte de “una gran familia”, en los que unos se juntan con otros para compartir, para crear, para dialogar, para discutir, para pensar y para actuar. El juego es su principal actividad y de ese mismo juego se sacan los conocimientos básicos para poder generar su desarrollo.

El “juego” es el motor del escultismo y se “juega” para desarrollar una serie de habilidades que le ayudarán a ir descubriendo, tanto sus posibilidades, como a desarrollarlas de la forma más adecuada a su edad y característica personal.

El niño o la niña, a partir de los cinco o seis años, puede empezar su educación dentro del tiempo libre como “castor”. Los “castores” su célula de funcionamiento es la “Colonia de castores”, que reúne en este gran grupo a todos sus miembros. Juegos de observación, de relación, de descubrimiento, de destreza…, van llevando al castorcillo a ir descubriendo la realidad del mundo y su compromiso aceptado voluntariamente. La metodología está basada en las aventuras narradas en el libro “La vida en el estanque” y Keeo es un castorcillo que aprende poco a poco a compartir y comprometerse con el trabajo en común. Malak es el sabio y viejo Buho. Descubre cosas y ve lo bonito que es hacer una Buena Acción cada día, la amistad y el trabajo en grupo. Un lema le guía : ”Siempre alegres”.

La introducción de los Castores en el plan educativo scout es bastante reciente, ya que es en 1966 cuando se empieza a trabajar en Irlanda y en España daría sus primeros pasos por el año 1982.

Cuando cumple los siete u ocho años, pasa a formar parte de otro Gran Grupo: la Manada de Lobatos. Durante tres o cuatro años vivirá la aventura basada en el “Libro de la Selva” escrito por Rudyard Kipling, siendo un lobezno y que aprende lecciones que les enseña Baloo (el oso), Shere Kham (el tigre), Bagheera (la pantera) y se desarrolla en la Manada de Lobatos y que en grupos de seis, van descubriendo todo lo que “la selva” le va enseñando. Akela desde la Roca del Consejo acepta los acuerdos tomados por la manada y cada uno de los lobatos va descubriendo y avanzando en mejorar su conducta para ser cada día más útil, caminando y superando una serie de pruebas y que se le van reconociendo a través de una serie de insignias, ya que unas de las características clara del escultismo en todas sus Ramas, es que un Sistema Progresivo de Insignias. El lobezno pasa a ser lobato cuando realiza su compromiso público a través de su Promesa de Lobato que se compromete personal y libremente a cumplirla, así como realizar cada día su B.A.(Buena Acción). Su lema: “Siempre lo mejor”.

Sobre los doce años, el lobato “da el salto” y pasa a la Tropa Scouts, en ella vivirá unos dos años formando parte de una Patrulla, que es la base del escultismo, grupo de 6 a 8 miembros, que se juntan por intereses y plantean su crecimiento como personas, bajo un lema: “Siempre listos”. Las distintas Patrullas forman la Tropa Scout, pero lo que realmente debe de funcionar en su patrulla. Cada miembro tiene una responsabilidad y escogen un nombre de un animal, el cual es estudiado y se profundiza en sus cualidades positivas. Juntos van descubriendo la Ley Scout, diez principios con los que irán descubriendo lo que es la amistad, la ayuda mutua, la alegría de ayudar a los demás, la aceptación del otro tal como es, el respeto y amor a la naturaleza, la lealtad, la participación, el estar sano, el ser útil… y todo ello empezando a descubrir que si le quitamos el “im” a la palabra “imposible”, podemos conseguir lo que nos propongamos. La Promesa pública ya se va haciendo mas comprometida. Y todo ello a través de las actividades que la propia Patrulla y Tropa va desarrollando y poniendo en práctica.

Las actividades que realizan normalmente las Patrullas Scouts, así como el resto de Ramas, se desarrollan normalmente en el campo en excursiones, acampadas y campamentos, aunque cada Patrulla es aconsejable que tengan su propio “Rincón de Patrulla”, habitáculo donde se reúnen, hablan, discuten, llegan a acuerdos, planean actividades y eso es plasmado en su “Libro de Oro”, auténtico libro de actas e historial de la Patrulla. El juego, los grandes juegos, es la forma de ir descubriendo y formándose como scout y como persona.

Tras dos años en la Tropa Scouts, esa Patrulla pasa a ser Esculta/Pioneros. Los chicos y chicas ya tienen sobre catorce años. Las actividades son ya mas completa y planean grandes “Aventuras” que desarrollan bien junto al resto del Grupo Scout o bien por su cuenta. La profundización en la Ley Scout y su compromiso social ya empieza a ser claro y esa Promesa, si el chico o la chica ha profundizado en la misma, ya supone mayor implicación en todo lo que le rodea. La Patrulla o Equipo ya está más solidarizado y comparten unas mismas ilusiones, aunque respetando las individualizaciones de cada uno o una. Los Proyectos son llevados a cabo y siempre deben de ser evaluados, para sacar enseñanza de los mismos y siempre, partiendo de que si hacemos cualquier actividad es porque se quiere. Es una forma de saber que se es feliz mientras se realiza.

A partir de los dieciséis, diecisiete años, se pasa a formar parte del Clan de Rovers. El Roverismo está pensado en la profundización de esa Ley y Promesa Scout y dispuestos a encontrar cada uno su propio camino, de ahí de que cada Rovers “debe de navegar su propia canoa”, pero pensando que debe de estar siempre dispuesto para poder ayudar a los demás.

De cada una de las Ramas hay abundante material escrito, pero solo he querido dar una breve pincelada sobre lo que pretenden el escultismo metodológicamente.

El escultismo no pretende hacer “scouts”, lo único que pretende es contribuir a la educación y formación de personas capaces de ser útiles a sus semejantes, pensando que otro mundo es posible y que es nuestra obligación dejar este mundo que nos ha tocado vivir, un poco mejor de cómo nos lo hemos encontrado.