JOSÉ CLEMENTE RUBIO GARCÍA

Ya hemos visto, o más bien empezando a ver que ese “juego” llamado Escultismo es principalmente activo y participativo y que tiene como fin ayudar a la formación integral de la persona.

Trabajo de entrevistas en un pueblo

Trabajo de entrevistas en un pueblo

Evidentemente el escultismo pretende educar en la creación del hombre nuevo, capaz de ser, no limitarse a tener, si no el ser capaz de enfrentarse a la vida y buscar soluciones válidas para mejorar nuestro entorno, el entorno donde vive y se desarrolla en todos sus aspectos. Ser capaz de entender al que está a su lado e, incluso, al que está enfrente. El respeto hacia el otro es esencial y si somos capaces de comprender que en la diferencia está la riqueza de la sociedad, empezaremos a vivir en un mundo nuevo.

La metodología scout es positivista y parte de las más íntima honradez de cada una de las personas, de ahí que cuando un chico o una chica empieza a realizar sus compromisos públicos, se compromete a “hacer cuando de él o de élla dependa”, estamos dando en el sentido de la posibilidad personal de cada uno y que es el mayor testigo de su propia conducta.

La metodología scout está basada en un “sistema progresivo de insignias”, las cuales son conseguidas con el esfuerzo personal de cada miembro y siendo muestra pública de cómo va aumentando su compromiso, su desarrollo como persona y su formación.

Cada una de esas “insignias” muestran los pasos que el chico o chica va dando en su formación, en consecuencia con la Ley Scout, a la cual voluntariamente se ha comprometido en su Promesa; todo ello según la edad y circunstancias de cada uno o una.

El escultismo, como podemos ver, no solamente es un “juego para niños y para niñas”, es una forma de ser y de sentir, es una forma de ser feliz ayudando a los demás, pero, yo me preguntaría: ¿cómo es posible que habiendo pasado por el escultismo tantos millones de personas el mundo siga estando en la situación que se encuentra?

La contestación podría ser bien sencilla, simplemente que el niño o la niña, no ha sido capaz de absorber lo que el escultismo le ha presentado y se ha quedado, en el mejor de los casos, en un buen recuerdo vivido durante un tiempo y generalmente durante su infancia. Pudiera ser esta una contestación, pero creo que no sería completa, ya que las   amistades creadas, la camaradería, la ayuda mutua, el compartir tantas horas en esas acampadas, en esos campamentos, el poder decidir y vivir la propia aventura, el pensar en que otro mundo es posible…, queda en el interior de cada uno y de cada una y que, de una u otra forma, le tiene que ayudar en ser una persona adulta crítica y capaz de ayudar y servir a tus semejantes.

El scout es una persona capaz de ser digna de confianza, la lealtad y el querer ser útil le satisface y sin esperar nada a cambio. El aceptar a los demás tal como son y ser correcto en el trato le enorgullece. La Naturaleza es la clave de la vida y su respeto y potenciación es necesaria, así como la defensa de la misma. Cuando empieza una tarea la termina y no deja nada a medias. La austeridad es su forma de vivir. Cuida de su cuerpo y su mente, trabajando por conocerlo y lo potencia. Piensa en los demás antes de actuar y mira la vida con optimismo, sonriendo ante las dificultades y esas son unas claves para ser feliz.

Todo esto lo va descubriendo e interiorizando a través del juego que está adaptado a sus edades e intereses.

El simbolismo tiene una gran importancia en el escultismo, de ahí que a través de toda la vida en el Grupo Scout, el niño o la niña se familiarizará con una serie de actos y costumbres que a las personas de la calle les puede sorprender. Por ejemplo, los scouts se saludan con la mano izquierda y los más puristas entrelazan sus dedos meñiques y con la mano derecha hacen una señal y se entrecruzan las miradas. Una cosa tan sencilla como esta, se puede comprobar cuando en algún viaje por cualquier parte del mundo, cuando un scout ve a otros, si se le ocurre hacer la “señal scout”, normalmente se la devuelve con una sonrisa, dándole a entender que aquí estoy por si te puedo ayudar en algo. Los que hemos tenido la suerte de tener esta experiencia, podemos dar fe de ello.

Los y las scouts se van conociendo desde pequeños, creando lazos de amistad y esa amistad va progresando a través de las diversas actividades que son guiadas, en un principio, por los scouters (educadores) que, de forma voluntaria, quieren transmitir esa forma de ser usando todo tipo de técnicas y actividades, siendo las salidas, acampadas y campamentos, donde realmente se aprende a ser scout, aunque eso es un descubrimiento personal de cada uno y de cada una.

¿Qué papel desempeñan la familia en la vida escultista de su hija o de su hijo?¿Que debe de saber un padre o una madre cuando decide animar a su hijo o hija a pertenecer a un Grupo Scout o bien cuando la criatura quiere formar parte del mismo?

Bien sencillo, primero conocer al Grupo y a sus educadores. Colaborar con los mismos y apoyar a sus hijos e hijas facilitándole la asistencia a todas y cada una de las actividades. Las familias pronto irán entendiendo, si no lo conocieran, lo que es el escultismo.

El escultismo se vive en los Grupos Scouts, estos son muy diversos y cada uno tiene sus propias características que los diferencian de los demás, todos juntos forman la gran familia scout. Hay Grupos Scouts que son confesionales en el aspecto religioso, otros que, aunque respetando las creencias religiosas de cada uno y de cada una, prefieren respetar y defender la aconfesionalidad del mismo. Grupos que pertenecen a Asociaciones o Federaciones Nacionales, otros que se denominan Independientes, etc. Todos estos Grupos Scouts pueden o no estar dentro de Asociaciones o Federaciones Internacionales y un largo etc. y que sería tema de otro artículo, pero lo importante y mi intención es simplemente escribir sobre el Escultismo en general, respetando todas las decisiones asociativas que puedan haber.

Un tema importante también a tratar es el aspecto político del escultismo. De todo lo anteriormente escrito se puede entender que el scout, dependiendo de la edad, debe de tener un compromiso político como ciudadano y ciudadana que es. El Grupo Scout como tal debe de ayudar a sus scouts a comprometerse, cuando la edad sea apropiada, a tener compromisos con la sociedad, pero nunca partidistamente. Cada scout deberá descubrir su opción política y ser consecuente con la misma y siempre basado en los principios que haya descubierto en todo su bagaje, ya que no solamente tiene la formación scout, sino también la familiar, la escolar, etc. y todo eso con el mayor respeto hacia los demás. Ese compromiso que van adquiriendo a través de sus etapas como castores, lobatos, scouts, escultas/pioneros y rovers le debe de llevar a posicionarse siendo una persona activa y participativa, trabajando en mejorar este mundo que nos ha tocado vivir un poco mejor de cómo nos lo hemos encontrado.

El escultismo no pretende “hacer scouts”, ya que cuando el chico o chica termina su etapa formativa, es de desear que sea una persona activa y se desarrolle como adulto comprometido en mejorar su barrio, su pueblo y, en una palabra, la sociedad en la que se desenvuelve y vive. Algunas de las personas que se han formado en el escultismo al llegar a adultos, desean seguir relacionadas con el mismo, pasando a formar parte bien como educadores scouts (scouters), o bien como personas dispuestas a ayudar al desarrollo de las actividades como apoyo al Grupo Scout de los que forman parte o simplemente formando parte de alguna de las Asociaciones de Scouts y Guias adultos.

Educadores trabajando

Educadores trabajando

Al morir Baden Powell (1941) encontraron un escrito manuscrito por el mismo y se le conoce como el Último Mensaje de B.P. es un texto positivo y os dejo este párrafo del mismo: “…Tengo para mí que Dios nos ha puesto en este mundo encantador para que seamos felices y gocemos de la vida…”