Pedro Antonio Hurtado García

Michael Lee Aday (27-09-1947, Dallas-Texas-EE.UU./20-01-2022, Nashville-Tennessee-EE.UU), nacido como Marvin Lee Aday, artísticamente conocido como Meat Loaf, actor, compositor y cantante, que se colmó de gloria, especialmente, gracias a su trilogía de álbumes convertidos en serie histórica denomina genéricamente como “Bat out of hell”, a cuyo amparo figuran las denominaciones que conforman la referida trilogía, una serie de las que se han vendido más de medio centenar de millones de unidades en los cinco continentes.

Incesantes ventas.- Y lo más atractivo e insólito es que pasados más de cuarenta años desde la publicación de la mencionada trilogía, se estima que “Bat out of hell” continúa vendiendo, cada año, más de 200.000 copias adicionales, lo que le cuelga al conjunto de plásticos la vitola de ser una de las grabaciones más exitosas de la historia de la música, al tiempo que el de Dallas se convirtió, con ello, en uno de los artistas con mayor nivel de ventas de todos los tiempos, ya que sus álbumes publicados, en conjunto, superan los 80 millones de copias vendidas, récord al que se suma su nominación al Grammy a la mejor interpretación vocal roquera de solista, gracias al tema titulado “I’d do anything for love (but I won’t do that)”, que, finalmente, materializó su nominación, en 1993, para transformarla en premio cosechado.

Multiinstrumentista.- Su trayectoria es tan amplia y enriquecida que necesitamos apostar por referencias telegráficas. Participó en más de 50 películas y programas televisivos, que, en numerosos casos, gozaron de intensa notoriedad. Tenía 74 años y se ha convertido en otra víctima del cruel y traidor coronavirus. ​Practicaba, como géneros, principalmente, rock, rock progresivo, rock wagneriano, heavy metal y hard rock. Además de su prodigiosa voz de tenor, se manejaba de maravilla con la guitarra, el teclado y el saxofón.

Afición heredada.- La afición a la música la adquirió en casa, pues su madre, que era maestra, también formaba parte de un cuarteto de góspel. Su padre era oficial de policía, quien, lejos de ayudarle en la música o en cualquier otro aspecto, se convirtió en un bebedor sistemático que acostumbraba a salir de copas por los bares y no volver en varios días. El artista y su madre enloquecían buscándole por los bares sin resultado, pues les movía el ánimo de recogerle y conducirle a casa. Pero es que el progenitor frecuentaba todos los garitos de Dallas y era complejo localizarle, razón por la que Meat Loaf era llevado, con asiduidad, a casa de su abuela, para evitarle esas dolorosas escenas.

Cualquier vuelo.- En 1965, se graduó de la secundaria “Thomas Jefferson”. Simultáneamente, había iniciado carrera como actor gracias a producciones teatrales escolares y emprendió su formación superior en la Universidad del Norte de Texas. Falleció su madre y, con lo recibido en concepto de herencia, alquiló un apartamento en Dallas para aislarse durante tres meses y medio, aunque un buen amigo lo localizó. Eso le animó, seguidamente, a dirigirse al aeropuerto y tomar el primer vuelo que pudo, un avión que le llevaría a Los Ángeles.

Primera banda.- Allí, fundó su primera banda, bajo la denominación de “Meat Loaf Soul”. Grabando su primera canción, alcanzó una nota tan alta que el monitor de grabación alertó sobre un fusible fundido. Nada más irse conociendo su existencia profesional, recibió tres ofertas de contratos de grabación que rechazó. La banda se fue consolidando, introduciendo y cambiando componentes y adoptando nuevos nombres en interminable relación. A la vista de su claro horizonte, resultó invitado a participar en el elenco del musical “Hair”, en Los Ángeles. Tras el éxito obtenido, fue invitado a grabar en la prestigiosísima discográfica “Motown” y, ahí, le sugirieron varios duetos con artistas internacionales de primer nivel, como Shaun “Stoney” Murphy. En una entrevista concedida a una emisora neozelandesa, manifestó que la mayor lucha que tuvo que superar en la vida fue la de no ser tomado en serio, inicialmente, en la industria de la música. ​

Excelentes relaciones profesionales.- De esas vivencias, salió un disco de duetos con Shaun “Stoney” Murphy titulado “Stoney & Meatloaf”, alimentado con canciones elegidas por el equipo técnico de “Motown”, para cuya promoción se embarcaron, ambos, en una gira mundial en la que compartieron escenario con lo más granado de los artistas internacionales, como “Rare Earth”, “The Who”, Richie Havens, “The Stooges”, Bob Seger o Alice Cooper, entre otros. Volvió a unirse al elenco de “Hair”, pero, ahora, en Broadway. En 1973, se integró en el reparto del musical “The rocky horror show”, afrontando los papeles de Eddie y del doctor Everett Scott.

Error asumido.- El éxito del musical propició la filmación de la icónica película “The rocky horror picture show”, en la que Loaf interpretó únicamente el papel de Eddie, una decisión que, en opinión del artista, dio como resultado que la película perdiera fuerza con respecto al musical. ​En el transcurso de la grabación de la banda sonora de “The rocky horror”, grabó dos canciones añadidas: “Stand by me” (popularizada por Ben E. King) y “Clap your hands”. Ambos temas permanecieron inéditos en su voz hasta 1984, cuando se publicaron como cara “B” del sencillo “Nowhere fast”.

Sus muchos valores.- Y son muy numerosas las grabaciones con grandes intérpretes, el éxito de sus prestigiosas canciones y su notoriedad teatral, cinematográfica y musical, porque Meat Loaf era un artista versátil, prolífico, ingenioso, inteligente y con mucho sentido comercial, aunque siempre, eso sí, atendiendo a la calidad de sus magníficas interpretaciones, razón por la que era requerido para colaboraciones, grabaciones concretas, dúos con grandes artistas y otras actividades que Loaf no siempre podía atender, porque su trabajo era intenso y su tiempo ajustado, por lo que tuvo que declinar ciertas invitaciones que, pese a ser atractivas, resultaban inviables por su apretada agenda.

Altibajos económicos.- Sin embargo, como la vida da muchas vueltas, en 1981, el cantante atravesaba serias dificultades económicas, mientras su trabajo como actor, además de su disco “Dead ringer”, no gozaron del éxito que, en principio, se esperaba, situación que, finalmente, logró reconducir reclamando la ayuda de sus colegas más prestigiosos, llamada a la que acudieron Cher y otros muchos artistas. Todo ello, le catapultó, nuevamente, a los lugares más codiciados de las listas de ventas mundiales, con canciones como “Dead ringer for love”, “I’m gonna love her for both of us” y “Read ‘em and weep”. ​

Hija adoptiva.- No obstante y, quizás, por una mala administración, los problemas económicos en la vida de Meat Loaf aparecen con más frecuencia de la deseada. La vida artística del cantante da para muchas páginas y hemos tratado de ajustarnos al espacio disponible, por lo que terminamos, no sin antes recordar que tenía como hija adoptiva a la cantante Pearl Aday.

Descanse en paz este sensacional y brillante artista que supo tapar todas sus “penas” con la “gloria” más brillante. Buenos días.