FRANCISCO SANDOVAL

La plataforma Mula Por Su Castillo nació en 2015 con el objetivo de recuperar para el pueblo de Mula un emblemático monumento próximo a cumplir 500 años. La fortaleza actual posee unos imponentes volúmenes de sillería levantados en el siglo XVI sobre la anterior de origen árabe, de la cual aún hoy se conservan paños de muralla.

Este castillo tiene una historia particular. Fue mandado construir por Pedro Fajardo y Chacón, I marqués de los Vélez, en la década de 1520. Sin embargo, este edificio no vendría a defender al pueblo muleño de amenazas externas, sino que serviría para someterlo. En la torre del homenaje podemos observar unos escudos nobiliarios, un ventanal que se abre a la sala principal y, cerca de la coronación de la torre, otros tres huecos. Estos huecos no son ventanas, puesto que se ubican en la terraza, son troneras para poder defender el castillo. Desde ellos se vigila el casco histórico de Mula.

Su ingenio constructivo es admirable, ya que recoge las aguas en el aljibe adosado a la torre del homenaje, en el punto más bajo del conjunto. Sus muros tienen unos grandes espesores difíciles de ver en otra estructura, probablemente porque se era consciente de los empujes que genera el gran volumen de agua en él almacenada.

En 1837, con la abolición del régimen señorial, cambia de destino y la vida en su interior se apaga. Durante más de un siglo se conserva en pie a pesar de la carencia de mantenimiento adecuado. En 1985 se acomete una restauración que permite su apertura al público según los estándares de la época (distintos a todas luces de la seguridad que se exige hoy). Sin embargo, el castillo recientemente revalorizado por la administración pública es exigido como propiedad privada por un particular. Tras un largo litigio que se eleva al Tribunal Superior de Justicia, se falla a favor del particular, en lo que sería el comienzo del último letargo que ha vivido.

En 2015, solo un 5% del inmueble era público. Ahí comienza la actividad de la Plataforma Mula por su Castillo, que inicia una serie de reivindicaciones y contactos con los responsables del gobierno regional y todos los grupos políticos para instarles a aplicar la Ley de Patrimonio 4/2007. Tres años después, se ha conseguido mediante cesiones que dos terceras partes sean de titularidad pública, mientras que aún se trabaja por conseguir el 33% restante. Este es requisito indispensable para poder restaurarlo mediante fórmulas que posibiliten la financiación como, por ejemplo, el 1,5% cultural que destina el Estado.

Para dar una mayor visibilidad a la causa, el 9 de abril de 2017 se organizó un “Abrazo al Castillo”, que reunió a miles de personas rodeándolo y vestidas con la característica camiseta azul, que toma su color de la bandera de Mula. En septiembre de 2018 se ha finalizado el Plan Director, realizado por la prestigiosa arquitecta Isabel Bestué, quien ha trabajado en proyectos de La Alhambra o de El Caminito del Rey.

Debo agradecer a los portavoces de la Plataforma sus aportes para la redacción de este artículo. Durante algunos siglos el castillo miró a Mula como sostenedor de sus privilegios, ahora es Mula quien mira hacia su castillo para hacer partícipes a todos de este magnífico Bien de Interés Cultural.