HABLANDO DE EDUCACIÓN – 04

JOSÉ CLEMENTE RUBIO GARCÍA

Seguimos viajando por la Comarca y llegamos a Bullas, pueblo de buenos  recuerdos para mí, pero con realidades como la vivida hoy, pasan de ser pasado para convertirse en presente y un futuro muy prometedor, lleno de ilusión y esperanza.

Raúl nos espera en su casa. Un gran salón, una estufa y empezamos  a estar a gusto. Puntualmente llega María Elena que nos regala esos ricos manjares de la navidad. Lo acompaña ese licor que empezó a construirse la noche de San Juan y tras dejarlo trabajar, en silencio y con poca luz, por Nochebuena,  se destapa. Es el licor de Nueces…, se cata y se felicita.

Raúl Guirado García y María Elena López Jiménez, jóvenes y con una experiencia suficiente para poder hablar de Educación. Ambos son Maestros de Música y, actualmente, son directores, del CEIP Obispos García Ródenas en Bullas y del CEIP San Andrés, en Murcia  respectivamente. Experiencia de 16 y 14 años les avalan.

Me pregunto y les pregunto…¿por qué sois directores?.

Casualmente, a ambos, les llega esa decisión de implicarse en el colegio donde trabajan de forma muy parecida. Son profesores de Música, esa asignatura tan importante y, por las decisiones administrativas, la deja marginal, con una hora semanal. El profesorado de música, cuando el centro es algo grande, siempre van casi corriendo. Conoce a todo el alumnado y profesorado, visita todas las aulas, salvo en los Centros que tienen la suya propia donde se esconde el “sonido del alma” y las notas suenan majestuosamente cuando esos niños aprenden y les ayuda a su formación integral, con sus juegos musicales, sus canciones, sus danzas…, pero con unas 35 horas de clases durante todo el curso, se queda muy escasa…, y se sigue pidiendo, desde muchos sectores sensatos, la ampliación para la formación integral del alumnado.

A pesar de conocer todo el Centro, en muchas ocasiones, parece como un desconocido que camina cuasi perdido y se le pide su participación para organizar Festivales de Navidad, Fiesta de fin de curso, manejar equipo de sonidos, etc. pero escasamente en otras tareas y mucho menos administrativas.

María Elena y Raúl, cada uno en su momento, y tras necesidades puntuales de sus centros, se les pide que se integren al Equipo Directivo, ambos como Secretarios. Por responsabilidad personal con su trabajo y con el Centro, aceptan y, tras terminar el curso, ven esa otra dimensión del maestro como gestor y ven que puede ser un trabajo interesante y comprometido.

Antes de continuar, creo oportuno informar de la  evolución de nombramiento del director de Centro y cuál es su función. Está basado en un artículo de Marina A. García Garnica.

1965: Se crea el Cuerpo de Directores. No era necesario el ser docente. Acceden tras una  Oposición. Su misión principal era el de representar al Centro a nivel institucional.

1970: Ley  General de Educación, se abolió dicho Cuerpo, aunque no se materializó hasta bastantes años después. Son nombrados por la Administración tras oír al Claustro de Profesores y un Consejo Asesor. Se le dan tareas docentes.

Pasados esos cuarenta años oscuros y con la aprobación de la Constitución (1978), los profesores, los padres/madres y, en su caso, el alumnado, intervendrán en la gestión de todos los centros públicos. El director representa al Centro ante la Administración.

1980: LOECE. Establece un corte “semi profesional” y es nombrado entre el profesorado numerario del Centro y ejerce, en su mayoría, funciones de gestión.

1982: Cambio de gobierno. Los Centros practican una cultura de autonomía y había un rechazo ante el “control” de la Administración.

1985: LODE. Aparece el Consejo Escolar, que se prolongará hasta nuestros días, pero con competencias muy distintas.

Tenía función de gestión del Centro y elije  al Director y Equipo Directivo.

1990: LOGSE. Se producen grandes cambios en el Sistema Educativo. Al director lo seguía nombrado el Consejo Escolar, pero es acreditado por la Administración y tiene una propuesta de gobierno.

2002: LOCE. Los directores los nombra la Administración que convoca un Concurso de Méritos. Tiene que hacer un curso de formación que es evaluado por la propia Administración. El Consejo Escolar pasa a un segundo plano.

2006: LOE, sigue igual que con la LOCE, pero se incorpora de nuevo el Consejo Escolar y el candidato tiene que presentar de nuevo un Proyecto.

2013: LOMCE, el nombramiento lo hace la Administración, salvo en los Centros Concertados que su nombramiento depende del Consejo Escolar.

Como podemos observar, con el paso de los años y la publicación de las nuevas leyes, se va caminando, de nuevo, hacia la profesionalización de la función directiva.

Seguimos hablando y yo, aunque me considero amigo de María Elena y de Raúl y que nos conocemos, prácticamente, desde que empezaron su vida profesional, nunca habíamos tenido una conversación tan grata, amena  e interesante como la presente.

Curiosa es la vida profesional paralela de ambos y las circunstancias que les llevaron a ser directores.

María Elena pronto vio que su labor no debería ser exclusivamente academicista, si no que debería ser educadora a nivel global. Las familias que atendía necesitaban mucha ayuda: emigración, diversas etnias, condiciones socio económica en la que viven… y la labor educadora, no solo puede limitarse a la académica, sino que tiene otra serie de condicionantes que el colegio no puede ni debe olvidar: inclusión, higiene, alimentación, integración, participación de los padres y madres en el desarrollo escolar, etc.

Vio que desde la dirección del Centro y sin olvidar, ni un solo momento, que es maestra y compañera del resto del profesorado, creyó que se deben hacer una serie de tareas y tras los dos curso que lleva de experiencia, cree que el Centro ha cambiado y la labor educativa en todos sus aspectos ha mejorado.

La realidad de Raúl se da en un Centro que es uno más del pueblo, y su tarea de dirección va encaminada a crear grupo de trabajo para desarrollar la labor educativa, no solo instructiva sino teniendo siempre en cuenta al alumnado como objetivo esencial del trabajo. Al estar en una zona del pueblo antigua, no hay que olvidar la población emigrante, temporeros, etc. que viven en ella.

Ambos, a veces, ven que es algo ingrata su labor, pero creen, que a pesar de eso, merece la pena y que todo el profesorado, en algunos años de su vida profesional, deberían ver la educación desde un equipo directivo.

Seguimos charlando, se hace tarde, la noche está cerrada,  se nos han pasado tres horas y no nos hemos dado ni cuenta.

Y saco algunas conclusiones:

La dirección del Centro, se debe de entender como una labor de entrega y servicio al alumnado.

Nunca se debe olvidar de que se es maestro y compañero del profesorado y personal no docente.

El director y su equipo nunca se deberían “profesionalizar” teniendo un máximo de tiempo como tal.

Hay que tener muy en cuenta la situación socioeconómica de la localidad o barrio donde está el Colegio y éste debe de adaptarse a la misma.

Hay que tener un Proyecto concreto para el Centro, para eso hay que conocerlo muy bien y también el barrio o pueblo.

Ser capaz de formar equipo y ser uno más del grupo. Algunas veces puede ser algo ingrato, pero hay que saber y creer que su labor es de servicio y de ayuda real al resto de compañeras y alumnado.

Hay que creer en una escuela horizontal, no vertical.

Las decisiones sobre temas que impliquen a todo el Centro, deben de ser tomado por el Claustro de Profesores, único camino a seguir, por eso el director debe de ser el portavoz del mismo.

Maria Elena, Raúl, gracias por esta tarde que me habéis regalado.