ADRIÁN LÓPEZ
“David contra Goliat”. Este relato bíblico ha sido utilizado en infinidad de ocasiones para titular la gesta de un deportista o equipo “débil” contra un rival de gran entidad. ¿Qué se esconde detrás de estas gestas? trabajo, planificación y ACTITUD.David contra Goliat
No voy a descubrir América diciendo que es casi imposible llegar a un objetivo sin un entrenamiento planificado, pero puedo asegurar que sin actitud y confianza, nunca vas a llegar a conseguir tus metas.

El principal rival de cualquiera de nosotros, lo tenemos dentro, no hay nada ni nadie fuera que nos pueda impedir luchar por lo que queremos. El problema y lo que nos frena para salir y conseguir lo que nos merecemos, es el miedo a ser lo que podríamos ser, no tenemos miedo a fracasar, ¡tememos ganar! Nos aterra salir de nuestra zona de confort, sacar lo que llevamos dentro y demostrarle al mundo lo que valemos,eso es lo que nos limita. “Yo no puedo conseguirlo”, “es muy difícil”, “ojalá tuviera tus piernas”, ¡Basta ya! Tu subconsciente al final va a creer que no puedes de verdad. Si te gustaría subir al Everest, comienza hoy a caminar; si quieres correr una maratón, ve a correr; y si quieres ser el mejor ciclista de todos los tiempos, ¡pedalea!.

Quizás, muchos de nuestros sueños no son realistas pero,¿cuanta gente que ha tenido éxito en la vida ha sido realista? Graham Bell, cuando pensó que por medio de unos cables y un aparato podría hablar con otra persona, no fue realista; David luchando contra Goliat tampoco lo fue; los jugadores de un equipo de 2ºB que creyeron que podían vencer a un todopoderoso 1ª división, no fueron realistas. Todos triunfaron, ¿tuvieron miedo? seguro que sí, pero siguieron avanzando.

Cambia tu actitud, confía en tus capacidades, sé valiente y entrena duro para tu llegar a tu objetivo, poco a poco, minuto a minuto, con paciencia… ¿llegarás a conseguirlo? solo el tiempo lo dirá, mientras tanto, habrás disfrutado años de tu vida haciendo lo que te apasiona, luchando por un sueño y quizás, al final la meta será lo menos importante.

“…y que de presa te hagas cazador” Loquillo.