Cynthia Pedraza Baraza/Presidenta de Comercio Asociado de Caravaca

Como Presidenta de la Asociación de Comerciantes y en su representación:

Queremos poner en conocimiento de toda la ciudadanía caravaqueña la Orden de 2 de febrero del presente año, en la que la Consejería de Salud establece los niveles de alerta sanitaria por COVD-19, y las medidas a adoptar con respecto a nuestra actividad comercial, entre otras cuestiones.

Como es sabido, y se ha repetido en infinidad de ocasiones y en diversos medios, la situación del comercio de nuestra localidad es prácticamente insostenible.

Al cierre de bares y restaurantes, siguió la medida del cierre perimetral que impide la relación con las poblaciones vecinas; ambas medidas supusieron, y suponen, un grave perjuicio para nuestras actividades. Ahora, la Orden arriba citada y publicada por el Boletín Oficial de la Región de Murcia, viene a darnos literalmente la puntilla al prohibirse nuestra actividad justo en las horas en que tradicionalmente se han realizado los mejores niveles de ventas, es decir de seis a ocho o nueve de la noche; reduciendo el horario de tarde de las cuatro a las seis. Añadiendo la prohibición de abrir los fines de semana, tradicionalmente, también, los más fructíferos para nuestros negocios.

Creemos que estas medidas no son más que palos de ciego, orientadas a la galería, para dar la impresión de que se “hacen cosas”, pero que no son, según nuestro criterio, ni útiles, ni razonables, ni fundamentadas.

Esta Asociación de Comerciantes es consciente de la difícil situación que está viviendo toda la sociedad caravaqueña, sin excepciones, pero eso no nos puede llevar a silenciar lo que es una realidad sangrante y dolorosa de un sector que ha sido motor de empleo, de servicios, de ilusiones y de movimiento económico. Podemos afirmar que no hay un plan general a nivel estatal, cargando a cada Comunidad Autónoma con responsabilidades que debieran tener un criterio unitario. La Comunidad Murciana comete, ahora, el error de legislar sin querer entender que no se ha dado ni un solo caso de contagio conocido en establecimientos de nuestro carácter, que han seguido a rajatabla todas y cada una de las medidas de seguridad que se nos han indicado, y que todos sabemos, incluida la limitación de aforo, esta última innecesaria porque no hay aforo alguno.

Ni unos ni otros están mostrando empatía alguna con un sector que sigue sufriendo una fuerte presión fiscal, que sigue manteniendo, como puede, fuertes gastos de luz, alquileres, pagos a proveedores, cuotas de autónomos…. Y creemos que, para evitar ayudas directas o rebajas impositivas, se pretende dar una apariencia de normalidad, que no existe, y que puede suponer la práctica desaparición de un sector básico en la economía local. Ni en Caravaca de la Cruz, ni en la mayoría de los municipios, los ayuntamientos pueden asumir las ayudas que corresponden o al Estado, o, en todo caso a la Comunidad Autónoma. Esto que decimos es un auténtico SOS. Gracias al pueblo de Caravaca con cuyo apoyo y comprensión solidaria sabemos que contamos.