Cristina Naranjo Fernández. Especialista en Neurología. Delegada del Sindicato Médico de la Región de Murcia CESM en el área 4

Nos encontramos a punto de despedir un año, cargado nuevamente de materia en sanidad, ya no solo por la covid-19 sino por el desgaste y desmotivación de su personal sanitario.

El Sistema Nacional de Salud se ha valido durante décadas de profesionales médicos estupendamente cualificados y formados vía MIR. En su día, ocupamos un destacado puesto entre las diez mejores potencias mundiales en cuanto a eficacia y efectividad de su sistema sanitario. Sin embargo, los recortes en inversión que se han ido ejecutando desde el año 2010 hasta la actualidad en la cartera de sanidad, junto a la disminución de la oferta de plazas MIR en todo el territorio nacional, han llevado al sistema nacional de salud a sufrir sus consecuencias que se resumen en la falta imperiosa de médicos especialistas.

Por si fuera poco, hemos tenido que resistir a una pandemia sin apenas medios de protección en sus inicios, en la que perdieron la vida muchos profesionales sanitarios, entre ellos médicos, por tratar a sus pacientes que son la prioridad de todo médico.

Esto, sumado a la fuga incesante de médicos a otras comunidades y al extranjero por ofrecerles mejores condiciones laborales en cuanto a su desarrollo profesional y retributivo, han reflejado la dura realidad de nuestro sistema sanitario.  Faltan médicos especialistas en todo el territorio nacional y por supuesto la Región de Murcia también está sufriendo este escenario.

Los médicos que perduran aún en nuestro país y que se van formando a cuentagotas con el sistema de formación sanitaria especializada (vía MIR), tienen en su mano una oferta de trabajo sin precedentes cuando terminan su especialidad. Las comunidades que mejor han sabido gestionarse, han elaborado una amplia oferta tanto formativa como retributiva para atraerlos a su comunidad. Y los hospitales grandes intentan quedarse con la mayoría de los residentes que forman.

Recordemos que la especialidad vía MIR es solo un contrato de formación, así que cuando lo terminas, entras en una bolsa de trabajo temporal desde donde las comunidades acceden para ofertar todos los contratos laborales de los que disponen. Hay comunidades que ofertan contratos indefinidos, mientras que el Servicio Murciano de Salud continúa ofertando contratos menores de 1 año de duración.

Es por eso, que nuestra comarca al ser un área periférica se está viendo afectada prematuramente por esta falta de médicos, al igual que ocurre en el resto de áreas rurales de otras comunidades autónomas. La solución para ello es propulsar un conjunto de medidas diferentes, tanto económicas como de méritos, para hacer más atractivos estos puestos de trabajo y conseguir que el médico pueda ejercer su especialidad en las mejores condiciones y así beneficiar a sus pacientes, y que además quiera perdurar más tiempo trabajando en dicho lugar.

Sin embargo, esto que parece tan lógico y cristalino, el Sindicato Médico lo lleva proponiendo al Servicio Murciano de Salud desde hace más de 1 año. Y es ahora, cuando parece ser que quieren introducir el reconocimiento, definición e incentivación de los puestos de difícil cobertura, gracias a las movilizaciones que hemos estado llevando a cabo desde hace 6 meses en las puertas de los centros sanitarios del área 4 de salud.

Hay que volver a recordar que si no se toman medidas urgentes, la situación va a empeorar aún más en los próximos años debido a las jubilaciones que se avecinan.

Esperamos que con todas nuestras acciones y como propósito de año nuevo, los políticos hayan entendido la importancia y diligencia de actuar en este tema, porque nuestro mayor interés no es otro que el que los profesionales trabajen en unas condiciones dignas y por supuesto que los pacientes sean atendidos correctamente.