José Alberto Sáez de Haro
Sobre la creación de las Escuelas Graduadas en Caravaca hay un artículo de Francisco Fernández García muy documentado, al que querría dar continuidad con este que acompaño en lo que se refiere al Colegio público La Santa Cruz con motivo de la celebración de su centenario, y como acompañamiento a la excelente labor divulgativa que la comunidad escolar de este centro está haciendo para su conmemoración, especialmente con la exposición en la que ha mostrado un excelente testimonio de su trayectoria a través de fotografías, material didáctico y documental que ha permitido a todos los que la han disfrutado, acercarse a la trayectoria de este centro que tanto ha contribuido a la formación cultural, social y humana de los que por allí han pasado.
Sabemos por la noticia publicada en el periódico El Tiempo del 31 de octubre de 1914, que el Alcalde de Caravaca dirigió oficio al Jefe de la Sección de 1ª Enseñanza comunicándole que las Escuelas graduadas de niños de dicho pueblo se denominarían El SalDon Basilio y Don José María, clasevador y La Santa Cruz.
La estancia en Caravaca de Basilio Sáez Toral, mi padre, como maestro de la entonces denominada Escuela Graduada nº 2 «La Santa Cruz», desde mayo de1928 a septiembre de 1946, en donde también desempeño el cargo de director del centro, y sobre el que José Antonio Melgares publicó en este periódico un interesante artículo -como acostumbra- sobre su vida, me ha permitido estudiando su biografía en profundidad, acercarme a muchos de los hechos, circunstancias y otros acontecimientos acaecidos en la Escuela «La Santa Cruz» hasta 1946 en que es trasladado a un centro escolar en Murcia; yo contaba con dos años de edad por lo que el conocimiento de lo que aquí expongo ha tenido que ser a través de información documental de la que tenía mi padre entre sus «papeles», noticias de prensa, Gaceta y B.O.E, así como del testimonio de sus propios alumnos.
Sabemos por el artículo publicado en El Liberal de Murcia firmado por Emilio Sáez, recogido en La Luz de la Comarca, de Caravaca del 29 de enero de 1911, que las Escuelas Graduadas nº 1 y nº 2, de niños, se instalaron en su primer emplazamiento en 1911 en la calle de Rafael Tejeo, en la denominada Casa de la Tercia, donde había estado el colegio de segunda enseñanza «El Salvador», y para evitar problemas con el pago de los alquileres a la propiedad, estos locales fueron alquilados por don Antonio López García-Melgares, abogado y jefe del partido liberal en Caravaca en aquella fecha, y a su vez los subarrendaba al Ayuntamiento del que era alcalde Juan Antonio Elbal. Lo dicho anteriormente justifica la información obtenida sobre las vicisitudes que se produjeron en las Escuelas Graduadas de Caravaca en diferentes períodos en lo que se refería a su localización, ya que esta se producía en inmuebles de propiedad privada, que obligaba a mantenerse en régimen de alquiler, así El Liberal de Murcia de 17 de diciembre de 1918 da la noticia de que las Escuelas Graduadas estuvieron cerradas por falta de pago de los alquileres por parte del Ayuntamiento. Asimismo la Gaceta del 2 de febrero de 1921 publica una Orden por la que se comunica al Ministro de la Gobernación, que a través del Gobernador Civil de Murcia se obligue al Ayuntamiento de Caravaca a abonar a don Juan A. González, vecino de Cehegín, el pago de los alquileres de la casa en la que se hallaban las Escuelas graduadas de niños en la calle Puentecilla.
Las Escuelas Graduadas de niños tuvieron como podemos ver numerosas ubicaciones, así cuando Basilio Sáez Toral se incorpora a la Escuela graduada «La Santa Cruz», este centro ocupaba conjuntamente con el de «El Salvador», una edificación situada en la calle de las Monjas, esquina a Teatro, junto al Puente Uribe; las secciones o grados de «El Salvador»
ocupaban la planta baja y las de «La Santa Cruz» la alta; en 1932 se separan ambos centros instalándose «La Santa Cruz» en la calle Poeta Ibáñez nº 27, ocupando las plantas principal y segunda, esta información me la dio el conocido Paco Pim antiguo alumno de la Escuela y de mi padre.
En cuanto al profesorado, en agosto de1922 es nombrado director don Julio Egea López, (autor del libro de poesía publicado en 1916 «Acentos de mi Lira», prologado por Pedro Jara Carrillo), responsabilizándose de las otras dos Secciones, en esta fecha, don Pedro Marín Oñate y don Ildefonso Mozas García; el mayo de año 1928 se incorpora Basilio Sáez ToFachada en Poeta Ibáñezal, que sustituye a don Pedro Marín, información obtenida del libro de registro de maestros de la provincia por centros y años que se encuentra en el Archivo Central de la Consejería de Educación de Murcia.
En 1929, con motivo del atraso del comienzo del curso tras las vacaciones de verano al 16 de septiembre, por la orden dada por el gobernador civil de Murcia a consecuencia del excesivo calor, el director don Julio Egea remite una carta el 9 de agosto a Basilio Sáez, (localizada entre sus «papeles»), que se encontraba en su lugar de veraneo, comunicándoselo; a su vez le da cuenta de que «tiene Ud. dispuesta su pizarra, flamante y nueva, que resulta la mejor de la Escuela».
Por Orden de 30 de abril de 1932 (Gaceta de 8 de mayo de 1932), se amplía una Sección, quedando la Escuela graduada de Niños nº 2, (como se denominó oficialmente en la época de la República), con cuatro Secciones, siendo nombrado para cubrir esta cuarta plaza don Eustaquio Valero Barba (su esposa doña Manuela Noguera también fue Maestra en Caravaca). El 24 de marzo de
1933 (Gaceta de 1 de abril de 1933), se dicta una Orden por la que se completa la composición de la Escuela graduada La Santa Cruz con una Sección más, para Párvulos, para la que se nombra en propiedad a doña Pilar Oliva Peña. Quizá por esta ampliación se produjo el traslado a otros locales, en este caso a la calle Poeta Ibáñez.
El año 1933 es nombrado director accidental Basilio Sáez Toral, pasando a definitivo por Orden publicada en la Gaceta de 13 de enero de 1935, conjuntamente con doña Ascensión Rosell a quien se le asignó la dirección de la Escuela Graduada de Niñas nº 2. El año 1935 componían el claustro de la Santa Cruz doña Pilar Oliva Peña, don Ezequiel Moreno Martínez, don Pedro Luis Angosto Gómez, don José María García Mira y Basilio Sáez Toral.
En el año 1933, La Verdad de Murcia, en el ejemplar del 17 de junio de 1933, recoge la noticia de la excursión realizada por los niños de la Escuela Nacional nº 2, el día 14 de junio a las Fuentes del Marqués acompañados por los profesores don Julio Egea López, don Eduardo Flores, don Eustaquio Valero y don Basilio Sáez; visitaron la industria de don Pedro y don Emilio Robles, que tenía molino harinero, fábrica de hielo y fábrica de luz eléctrica; los niños fueron obsequiados por sus profesores con bizcochos para merendar, y bebieron el agua de las Fuentes.

Quizá del año 31 o 32 existe una foto de los componentes de las tercera y cuarta clase, con sus profesores don José María García Mira y don Basilio Sáez, que gracias a la ayuda de Paco Pim, algunos pudieron ser identificados como Alfonso el «carlista», «Paco Pim», el «caganenes», Manuel Ansón Rocamora (el matemático Ansón), Perico Elvira, José Robles Navarro, Antonio Ortega Pérez, Manuel Robles Ferrer, José Berenguer López, Pepe Barrancos, José Manuel Caparrós, el «cejas», el «cañota», el «maestro» Andreu, Amador (el «poeta»), Antonio Robles Navarro, Eleuterio del Toro y Juan del Toro, Bartolo el de los Muebles, Rosendo capote, Juan Meca, Rosendo Gironés («el chairo»), Manolo «caranegra», Manuel Hoyos, Sequero, Antonio Rubio Guerrero, Juan Rosique, Pepe Ortega, Jesús Robles, Blázquez, Peña, Diego Sánchez, Jiménez, Pepe Molina, y Rocamora el Elvira.