MICAELA FERNÁNDEZ

Carlos Bartolomé creció deportivamente en las bases de fútbol sala de Campos del Río, su pueblo. Muy jóven dio el salto a los equipos regionales,

Carlos Bartolomé

El Pozo, Jimbeé, y ahí empezó su ascenso deportivo que le ha llevado a la Primera División. Actualmente milita con el Ribera de Navarra donde fichó por dos temporadas. Tras un buen año deportivo ahora le queda una temporada más con el reto de seguir creciendo y logrando nuevas metas.

Campos del Río cuenta con tres deportistas en Primera División de fútbol sala…

La verdad que tenemos la suerte de tener a tres primeras divisiones. Se nota la sangre campera. En Campos del Río hay mucha afición por el fútbol sala y yo he tenido también a Jesús y a Juampi de los que me he podido fijar desde que era pequeño y, al fin y al cabo, que nos gusta el fútbol sala en este pueblo.

Mis inicios fueron con cuatro años y en seguida me fui al Pozo donde estuve nueve años, después volví a Campos en mi etapa juvenil, que estaba fusionado con Molina, después pasé al Jimbeé, al Pinatar donde estuve cedido y después firme dos años con la Ribera en Navarra.

¿Cómo te sientes estando tan lejos de tu pueblo pero haciendo lo que te gusta?

La verdad que estoy muy bien, es el sueño que tenía desde pequeño y por suerte lo estoy pudiendo cumplir y con el entrenador, los compañeros, hay un ambiente muy bueno y eso facilita mucho. No es fácil estar fuera de casa, pero eso sí facilita.

¿Cómo va el Ribera?

Hemos sido un equipo muy joven este año con muchos jugadores que han debutado en primera. Hemos acabado sextos en liga que es todo un meritazo jugando Play Off y Copa de España y en lo individual estuve unos meses lesionado pero he logrado entrar en la dinámica del equipo y dando todo lo que he podido y más.

Me queda un año más en Navarra y sólo pienso en darlo todo y hacerlo lo mejor posible en la próxima temporada.

¿Tienes oportunidad de bajar a Campos del Río?

Es difícil bajar, la verdad que está muy lejos, pero sí, dependiendo los días que tengamos libres siempre apetece bajar.

Para todos esos niños que ahora estan en las bases y os tienen como idólos, ¿qué le dirías?

Que no se dejen el deporte mientras puedan y que trabajen a todo porque esto consta de trabajo, trabajo y más trabajo, quien llega es el que no para de trabajar.

¿Cómo te reciben en tu pueblo cuando vuelves?

Al final mi pueblo es muy familiar, nos conocemos todos y es una sensación muy bonita porque es como llegar a casa. No sabría describirlo porque es muy bonito, la verdad, al ser un pueblo tan familiar siempre me reciben superbien.

¿Cuál es tu proyección para los próximos años?

Respecto a categoría sí que estoy en lo más alto que hay pero yo no me conformo con esto y quiero más y al final haré todo lo que pueda y el futuro lo dirá.