Paco Panales/Miembro de la Comisión de Igualdad de Betania.

Sabemos que las mujeres son la mitad de la población mundial, pero… ¿disfrutan de los mismos derechos y oportunidades que los varones, y reciben el mismo trato?

Pensemos solamente, en esta ocasión, en la realidad de nuestro país. Dejemos por tanto para otro momento la situación de las mujeres en países como Yemen, Pakistán o Chad. Mejor aún, pensemos en nuestra Comunidad Autónoma y… ¿por qué no?, en la Comarca del Noroeste. Pensemos pues en nuestra realidad, en lo que conocemos y respiramos día a día en nuestros pueblos y pedanías. Entre jóvenes o mayores, con diploma universitario o sin él, percibiendo salarios de miseria o salarios dignos… y contestemos sinceramente a las siguientes cuestiones. ¿En quién recae el peso del cuidado de hijos/as y personas dependientes? ¿Quién acarrea con la mayor parte de las tareas domésticas en el hogar? ¿Quién recibe menor salario por el mismo empleo? ¿Quién tiene menor o escasa presencia en los puestos de responsabilidad de las empresas? ¿Quién sufre mayor tasa de desempleo? ¿Quién presenta mayor riesgo de exclusión social por motivos económicos? ¿A quién se despide, o no renueva el contrato, de trabajo después de haber tenido un bebé? ¿Quién recibe las pensiones de jubilación más bajas? ¿Quién es muy posible que sufra acoso sexual en el ámbito laboral? ¿Quién suele sufrir algún tipo de agresión sexual en las fiestas de los pueblos? ¿Quiénes sufren la violencia por parte de sus parejas y está siendo asesinado? La respuesta institucional a muchas de estas preguntas tuvo lugar el 22 de marzo de 2007 con la aprobación de la Ley Orgánica para la Igualdad efectiva de Mujeres y Hombres. Y no sólo en España, también en muchos de los países europeos se proclamaron leyes en este sentido. Estas iniciativas legislativas tienen su caldo de cultivo en los acuerdos de IV Conferencia Mundial de la Mujer celebrada en Beijin en el año 1995. Nuestra Ley de igualdad, contempla en su artículo 45 la obligatoriedad de implantar planes de igualdad en todas las grandes empresas. Para las pequeñas y medianas será voluntario, a no ser que se contemple el Convenio Colectivo. Recientemente se ha aprobado Convenio que regula el Tercer Sector, el cual incluye la implantación de planes de igualdad en el conjunto de las organizaciones. La Asociación Betania, en cumplimiento de la normativa vigente, y por un convencimiento verdadero, ha elaborado el I Plan de Igualdad. Y actualmente nos encontramos en la primera fase de ejecución. Velar por aspectos como la igualdad salarial, presencia equilibrada de mujeres y hombres en los diferentes departamentos y puestos de responsabilidad, conciliación de la vida familiar y profesional, uso no sexista del lenguaje en los documentos escritos, o prevención del acoso sexual o por razón de sexo; son algunos de los elementos que han sido contemplados en nuestro I Plan de Igualdad. Pero no sólo nos hemos enfocado de manera interna, como organización que tiene personas contratadas y de cara a favorecer la igualdad de derechos, oportunidades y trato; sino también, de manera externa, como entidad que atiende y presta servicios a personas. Esta segunda vertiente se basa en una planificación de las distintas fases de las líneas de trabajo, que tenga en cuenta la perspectiva de género. Es decir, buscando atender las necesidades diferenciales que presentan hombres y mujeres cuando se incorporan a nuestros servicios y programas. La interrelación de las variables género y adicciones según muchos estudios, y también nuestra propia experiencia, presenta cuestiones importantes a las cuales hemos decidió hacer frente de una manera sistematizada. Dos ejemplos: el tanto por ciento de mujeres que piden ayuda por problemas de adicciones es significativamente inferior al tanto por ciento de mujeres con problemas de adicción en nuestra sociedad; y, en torno a un ochenta por ciento de mujeres con problemas de adicciones son, o han sido, víctimas de violencia machista. Desde la Asociación Betania animamos a que todas las empresas y organizaciones de la Comarca del Noroeste a que apuesten decididamente por la implementación de sus propios planes de igualdad. Diferentes estudios vienen señalando que estas actuaciones repercuten en una mayor satisfacción de la plantilla, provocan que la empresa resulte más atractiva dentro del mercado en el que operan al mejorar su imagen corporativa, y consiguen un incremento de la productividad.