JAIME PARRA

El moratallero Antonio Fernández ha asumido recientemente la Dirección de Yogurterías propias & Expansión de la empresa murciana llaollao.

En la marca desde 2018, ha desarrollado gran parte de su carrera en KFC y ha sido parte fundamental en el crecimiento de llaollao. Será su CBO, encargado de liderar la potente estrategia de expansión del grupo, que en 2020 concluyó con la apertura de 50 nuevas yogurterías en todo el mundo.

¿En qué consiste tu trabajo en llaollao?

Mi trabajo es muy amplio. Como director de expansión consiste lo primero en buscar nuevos mercados. En cuáles no estamos y nos interesa mucho estar porque son mercados estratégicos, bien por tener mucha visibilidad, bien por el potencial que puedan tener más allá de la visibilidad. Estamos en Singapur, que es un escaparate para todo el sureste asiático, con siete yogurterías. Nos ha abierto Malasia, Indonesia, Australia.. Y a partir de ahí buscar inversores para explotar la marca.

A nivel nacional triplicar el número de yogurterías en los próximos tres años. Buscar nuevas localizaciones, validarlas con estudios de negocio y llevarlas a cabo.

Actualmente hay 120 yogurterías, de las cuales son 100 franquiciadas y 20 propias. La idea es que la yogurterías propias sean entre un 40 y 50 por ciento de la red y crecer también con franquiciados.

Por tanto, tengo que establecer planes de expansión con los franquiciados y por otro lado buscar ubicaciones para yogurterías propias.

¿Qué buscáis en los franquiciados?

Normalmente suelen ser empresarios, gente que tiene experiencia en el sector de la hostelería y de la restauración organizada. A nivel de gestión, buscamos a gente que esté comprometida, que cuide la marca, que tengamos cierta certeza de que la va a explotar y gestionar bien.

Puede ser un inversor puro y duro. Pero la norma báslcia es que necesita una estructura. A día de hoy para ser franquiciado en España tiene que aceptar un compromiso de conseguir tres aperturas en un año. No queremos franquiciados de una sola yogurtería por motivos de gestión. 3000 yogurterías con 3000 franquiciados sería inmanejable. Y a partir del primer año segundo plan de expansión.

A nivel internacional depende del potencial. Para China exigimos un ritmo de crecimiento de 20 yogurterias al año.

¿Cómo habéis vivido la pandemia?

Dentro de lo que nos ha afectado, estamos ilusionados porque el descenso de ventas ha sido de un 35 o 40 por ciento por debajo que en fechas anteriores, con la particularidad de la que la vía de delivery ahora estamos empezando a explotarla. Sin delivery hemos perdido lo mismo que McDonalds.

Al final somos un módulo de negocio de venta por impulso que nació en 2009, en plena crisis. Estamos acostumbrados a lidiar con estos temas.

¿Cómo se presenta 2021?

Esperanzados con este inicio del mes de marzo, los datos nos dicen que este año 2021 seguro que va a ser prometedor.

No vamos a estar este año en los números de 2019, pero estaremos cerca.

Tu trabajo es de mucho viajar, ¿se ha vuelto más complicado por el coronavirus?

Marcho ahora a Ecuador, El Salvador y Florida. Al final son viajes de negocio que están permitidos y en Ecuador vamos de la mano del consulado de Ecuador. A nivel diplomático, con los permisos, no hay problema. El único hándicap son la cantidad de pcrs que tiene que hacerse. Pero como suele decirse palos con gusto nunca duelen.

¿Es viable un llaollao en el Noroeste?

Antes de abrir ninguna yogurtería hacemos un estudio de viabilidad, no solo del municipio, sino del local en sí, cuánto tráfico pasa por la puerta, si es un establecimiento más o menos estacional, qué poder adquisitivo hay en la zona y el barrio… con esos números hacemos previsión de ventas, si todo está correcto lo abrimos.

Por supuesto que el Noroeste tiene mucho potencial.

¿Cómo llegaste a la empresa?

Estaba en KFC, que es una de las franquicias número 1 en España, trabajaba para un franquiciado. Él tenia la exclusividad geográfica de Murcia y las Plamas de Gran Canaria.

En 2018 a través de un conocido el CEO de llaollao me llamó para tomar un café, me propuso gestionar las tiendas propias de llaollao y decidí dar el paso y el cambio, aunque da vértigo.Pasaba de trabajar para un franquiciado, a una empresa puntera, además que es una marca de Murcia con presencia internacional.

Hace unos meses me dieron parte de expansión y desde hace unos días pertenezco al comité de dirección.