JAIME PARRA

Hablamos con Alfonso López Rueda, presidente del Grupo Postres Reina, acerca de cómo ha transcurrido 2020, tan excepcional por el COVID-19 y de sus expectativas para 2021. También de la Fundación Camino de la Cruz y qué supondría para la misma si no se aprueban los incentivos fiscales para el Año Santo.

Sede del Grupo Reina

¿Qué balance puede hacernos de este 2020?

Un año marcado por la pandemia de la covid-19, que ha golpeado duramente a muchos sectores de la economía, en nuestro caso a “Cafés Salzillo” donde hemos tenido parada la actividad durante tres meses, y reducida la actividad de manera considerable por el cierre de la hostelería.

En cambio, para el resto de las empresas dedicadas principalmente a la alimentación y canalizadas a las ventas en retail, el resultado ha sido positivo, tuvimos un gran crecimiento durante los meses de marzo y abril, y una gran demanda motivada por el confinamiento y gracias al compromiso de todos los trabajadores de los diferentes departamentos, fuimos capaces de cumplir los compromisos de suministro a nuestros clientes.

¿Cómo está resultando la expansión por Estados Unidos?

Estados Unidos es uno de los mercados más exigentes del mundo, donde hay un exceso de oferta en todos los sectores, es un mercado maduro al que no sorprendes fácilmente, de ahí que hayamos tenido que cambiar nuestra mentalidad y adaptarnos a los hábitos y la cultura americana, cuando sales a un país nuevo no puedes ir de conquistador, sino que debes aprender y adaptarte a su vida y sus costumbres. Aunque el desarrollo es lento, ahora estamos en el camino correcto, y esperamos buenos resultados en los próximos años.

¿Qué perspectivas tiene el grupo Reina para este 2021?

El año 2021 va a ser importante y decisivo, va a ser el año de mayor inversión en todas las empresas del grupo, pensamos que en momentos difíciles es cuando hay que apoyar más a las empresas, y siempre en las crisis aparecen oportunidades, aunque para aprovecharlas has de estar preparado, y nosotros lo estamos haciendo.

¿Cómo ve la situación económica en la Región de Murcia? ¿podemos confiar en una rápida recuperación?

En el ámbito empresarial, la Región de Murcia, es un ejemplo de desarrollo y adaptación, de hecho, no hay un solo sector mayoritario, sino que, al ser tan diverso afecta menos en momentos de crisis y dificultades. en nuestra región hay grandes empresas de todos los sectores, y el empresario murciano se caracteriza por ser creativo e innovador, pero sobre todo hay que resaltar el talento y capacidad para el emprendimiento, también reconocer el enorme esfuerzo que las nuevas generaciones están haciendo en mejorar y ampliar su formación, ahora nos toca invertir en ellos, para que no tengan que marcharse fuera a buscar empleos dignos, y esa también es nuestra responsabilidad.

Nos adelantaba en nuestra última entrevista que para 2021 pondrían en marcha la fundación Reina Group, ¿podría darnos más detalles de cuál va a ser su misión?

Es un tema que tenemos encima de la mesa, pero no hemos tomado ninguna decisión ahora mismo, vamos a esperar para encontrar el momento adecuando.

En estos años que quedan para el jubilar, ¿en qué objetivos se va a centrar la fundación Camino de la Cruz?

El principal objetivo de la Fundación es consolidar a Caravaca y la comarca del Noroeste, como uno de los principales destinos turísticos en los diferentes ámbitos (religioso, de naturaleza, gastronómico, cultural, …). y para eso estamos desarrollado un ambicioso plan de actuaciones y actividades, que una vez aprobadas y dotadas se irán comunicando.

¿Qué supondría para la Fundación que no se concedan los incentivos fiscales para el Camino de la Vera Cruz?

Supondría la paralización de muchas actuaciones que son imprescindibles para la celebración del próximo año jubilar 2024, y que se tienen que ejecutar sin más demora. No hay que olvidar que los incentivos fiscales, son la principal fuente de ingresos de la Fundación, sin ellos apenas podremos cubrir la agenda de actuaciones y actividades para 2024.

Como caravaqueño, ¿qué sintió al saber la noticia de que los caballos del vino son patrimonio cultural inmaterial de la humanidad? ¿cómo podría aprovecharse económicamente este nombramiento?

Mis sentimientos fueron de enorme alegría, para un caravaqueño, los caballos del vino son parte de nuestra identidad, han sido muchas décadas y miles de personas las que han trabajado para hacer una gran fiesta, y más recientemente para conseguir este reconocimiento mundial, si me gustaría recordar aquí a D. Pedro Ballester Lorca, una persona que a través de sus libros consiguió dar visibilidad a nuestra fiesta, y buscar en la historia y en las raíces de nuestras tradiciones. Ahora el reto es estar a la altura de lo que supone esta concesión, y para ello tenemos que ser aún más exigentes, intentando hacer cada año mejores fiestas, sin olvidar que nuestras fiestas tienen un sentido histórico, religioso y cultural.