Obtenidos los resultados de las pruebas PCR realizadas a todos los usuarios y trabajadores, los positivos en la residencia afectan a 41 personas, de los que 36 son usuarios y 5 personal laboral.

El Servicio Murciano de Salud ha medicalizado la instalación privada, con medios humanos y materiales, para atender a los enfermos con las garantías sanitarias, con un protocolo de actuación para frenar su expansión.

Un equipo de Medicina multidisciplinar se hace cargo de la atención de los contagiados en el propio centro, sin necesidad de salidas ni trasladados a otros centros hospitalarios.

El Ayuntamiento Caravaca de la Cruz ha puesto a disposición de la Consejería de Salud y de la propia dirección del centro todos sus recursos y ha intensificado las labores de limpieza en los exteriores. En el interior, trabaja una empresa especializada en labores de desinfección.

Desde la institución municipal insisten en que es fundamental la responsabilidad social porque nos enfrentamos a los días más críticos desde que comenzó la alerta sanitaria en nuestro país.

Los mayores son «el eslabón más débil de la cadena epidemiológica y, cuando entra el virus en una residencia, la repercusión clínica puede ser muy grave, de ahí la importancia de que las autoridades sanitarias regionales hayan actuado con tal rapidez y contundencia», ha manifestado José Francisco García, quien ha agradecido los medios humanos y técnicos puestos a disposición y la coordinación con la dirección de la residencia.

«El Servicio Murciano de Salud crea una zona de libre de COVID-19, con baja seroprevalencia, dentro de la residencia y otros espacios diferenciados para el aislamiento y tratamiento de los enfermos, donde recibirán el mismo tratamiento y cuidado que en un hospital». Además, ha añadido, se ha desplazado a una empresa especializada en desinfección para trabajar continuamente en interiores y el Ayuntamiento realiza las limpiezas de choque en exteriores.

La residencia caravaqueña, regentada por las Hermanitas de Ancianos Desamparados, tiene 126 usuarios y 40 trabajadores.

La medicalización de residencias de personas mayores en las que se registra un brote por Covid-19 es una de las medidas puestas en marcha por la Consejería de Salud para velar la atención de los enfermos y controlar la expansión en dichos centros. Esta medicalización se realiza a través del Servicio Murciano de Salud con la coordinación de las autoridades sanitarias y los hospitales de referencia.