BASILIO PUJANTE CASCALES

Resumir en unas cuantas líneas lo que ha dado de sí la literatura en la Región de Murcia durante estos últimos veinte años es una tarea abocada, por imposible, al fracaso. Durante estas dos décadas los autores de nuestra tierra han publicado centenares de libros y se han realizado incontables eventos relacionados con las letras. Sin embargo, y aunque advierto desde el comienzo de lo incompleto que resultará el repaso, citaré algunos nombres que se me vienen a la memoria cuando pienso en estos años.

Debemos comenzar nuestro repaso por el que sin lugar a dudas es el escritor vivo de mayor éxito nacido en la Región: Arturo Pérez-Reverte, uno de los novelistas que más venden en nuestro país. Un caso similar, en lo que se refiere a la cantidad de lectores, sería el de María Dueñas; a esta profesora manchega de la Universidad de Murcia se le debe uno de los bestsellers de lo que llevamos de siglo: El tiempo entre costuras (2009). También han conseguido un eco importante, con adaptación televisiva incluida, las novelas de Jerónimo Tristante protagonizadas por el detective Víctor Ros.

Existe también una amplia nómina de narradores murcianos que han tenido una repercusión mediática menor pero cuya calidad literaria ha sido reconocida. Podemos comenzar esta lista con nombres de escritores veteranos como Miguel Sánchez Robles o Pedro García Montalvo. En cuanto a los narradores que han desarrollado el grueso de su carrera literaria en los últimos años destacan Miguel Ángel Hernández, finalista del premio Herralde con El instante de peligro (2015), Diego Sánchez Aguilar, ganador del Setenil con Nuevas teorías sobre el orgasmo femenino (2016), Rafael Balanzá, que se hizo con el Café Gijón de novela con Los asesinos lentos (2010), Juan Soto Ivars o Manuel Moyano.

Si la narrativa hecha en Murcia, o por murcianos que viven en otros lugares, ha sufrido en los últimos años un desarrollo espectacular, con la poesía de nuestra tierra existe una mayor tradición. Así, desde 1998 hemos seguido disfrutando de nuevos libros de poesía de autores que se encuentran desde hace décadas entre lo más selecto del panorama nacional, como José María Álvarez, Dionisia García o Eloy Sánchez Rosillo. Durante estos cuatro últimos lustros han desarrollado sólidas trayectorias literarias poetas como Vicente Cervera, José Daniel Espejo, Cristina Morano, José Óscar López, José Alcaraz o David López Sandoval. La fértil cantera lírica murciana ha sumado en los últimos años nuevos nombres como los de Virginia Cantó, Alberto Caride, Eugenio Sánchez Salinas o Teresa Mateo.

No debemos cerrar este repaso de los principales autores de la literatura murciana de las dos últimas décadas con escritores que han cultivado otros géneros como la literatura juvenil o el teatro. En relación a la primera podemos citar a Marta Zafrilla, premio Gran Angular, y Luis Leante, que, además del prestigioso premio Alfaguara con Mira si yo te querré (2007), se hizo con el Edebé de narrativa juvenil. En cuanto al teatro, podemos citar a dramaturgos como Fulgenico M. Lax, Juan Montoro Lara o Diana de Paco.

Este panorama de la literatura murciana de las dos últimas décadas no estaría completo si no citáramos aquellas instituciones que han realizado, enfrentándose en muchos casos a la crisis económica que sufrió el país hacia la mitad de este periodo, una labor importante en el desarrollo y promoción de esta arte. Debemos recordar revistas como Hache, La rosa profunda, La galla ciencia o El coloquio de los perros; editoriales como Alfaqueque, La fea burguesía, Balduque, Boria o la Editora regional;  librerías como Diego Marín, La montaña mágica o En las nubes; ciclos literarios como Ardentísima, Mandarache, Cartagena negra o Mursiya poética; y certámenes como el Dionisia García de poesía y el Setenil de cuento.