MICAELA FERNÁNDEZ

Han sido un sector esencial durante la pandemia, antes de ella y también ahora. Voluntarios, personas que de forma altruista y sin pensar en nada ni en nadie se vuelcan semanalmente en distribuir a hacer llegar alimentos a familias vulnerables.

Nos encontramos con tres de ellos, Encarna, Josefa y Luis, en pleno reparto hablando con un gran cariño a todas y cada una de las personas que se acercan hasta el almacén del Programa de Alimentos y dándoles muestras de ánimo, pero el equipo de voluntarios no sólo son ellos, son varios equipos voluntarios más que por motivos de seguridad no están presentes pero a los que se tiene presentes durante la charla que mantuvimos con ellos.

Los repartos se han estabilizado, en la pandemia llegaron a triplicarse y lo más duro fue ver a gente que tenía un trabajo estable y que tuvieron que pedir ayuda a servicios sociales para poder alimentarse durante los peores momentos de la crisis. Verlos llegar y llenárseles los ojos de lágrimas por verse en esa situación no te dejaba más que darles palabras de aliento y mostrarles todo nuestro apoyo.

Siempre es mejor pedir ayuda que pasarlo mal o incluso tener que robar porque para eso está este servicio, para prestar ayuda a todo el que lo necesite en un momento determinado, cuenta Encarna.

Las mismas palabras las suscribe Luis, extranjero y residente en Mula desde hace años. Fui voluntario en mi país y quería seguir con la labor aquí y me prestaron la oportunidad de seguir ayudando a los demás a través de este programa.

Es muy importante que la gente sepa que este programa es para todo aquel que lo necesite, que igual que se recibe en un momento de necesidad se puede devolver y seguir prestando ayuda a los demás. Todos debemos ser conscientes de que en cualquier momento podemos vernos en esa necesidad.

Sobre este aspecto, la concejal de Política Social, Antonia Gabarrón, que ha sido uno más del equipo, que ha estado con los voluntarios repartiendo alimentos codo a codo, sigue mostrando agradecimiento a todas y cada una de las familias, empresas y particulares que han aportado su granito de arena a este Programa y que todavía sigue llegando porque la necesidad no es causa de la pandemia, es algo que está presente todo el año.

Cuentan que no tuvieron miedo al virus, que ayudar a los demás era más importante, que estábamos expuestos, sí, pero fuimos muy prudentes. Hubo momentos incluso en que les cargábamos los alimentos en el maletero del coche para que no tuvieran que bajarse y tener contacto.

El Programa de Alimentos en Mula se ha visto incrementado con otros productos como patatas, huevos o harina. También tiene activo el ropero y alimentos infantiles y juguetes para los niños.

Todas aquellas personas que quieran donar alimentos, ropa o cualquier cosa no tiene nada más que ponerse en contacto con servicios sociales, así como todo aquel que quiera ser voluntario de reparto.

Los voluntarios de Protección Civil han sido una parte fundamental en el reparto de alimentos, sobre todo para las familias afectadas por Covid, ya ellos han sido los encargados de llevarles todo aquello que necesitaran.