VALENTINA ROBLES SANDOVAL/RESPONSABLE VIVIENDA ASOCIACIÓN APCOM

Sin lugar a dudas, la vivienda, el barrio, el entorno en el que vivimos es el lugar idóneo en el que tenemos que intentar conseguir el máximo de autonomía posible para las personas que por sus características tienen ciertos niveles de dificultad para desenvolverse de una forma autónoma. Por ello, las Viviendas Tuteladas suponen una alternativa real a la vivienda habitual, ofreciendo un servicio de atención integral a personas con discapacidad intelectual que, a pesar de tener un cierto nivel de autonomía, requieren apoyo y supervisión para llevar una vida autónoma e independiente.

Estas iniciativas ofrecen un recurso normalizador para las personas con discapacidades psíquicas, que por su nivel de capacidad y con los apoyos necesarios, pueden desarrollar una vida lo más normalizada posible. Se trata de un recurso que normaliza la vida de las personas, al reproducir al máximo la forma de vida de cualquier otro ciudadano.

APCOM recoge, como asociación, la demanda de atención a personas, en edad adulta con discapacidad intelectual de llevar una vida lo más normalizada posible dentro de una vivienda propia. El Piso Tutelado es una vivienda ordinaria que atiende a 8 personas con discapacidad intelectual mayores de edad, con capacidad y autonomía suficientes para la vida diaria que precisen de una supervisión y apoyo determinado.

Los Objetivos Generales que planteamos para el Piso Tutelado son:

•Fomentar el desarrollo personal de los usuarios/as dentro de un entorno que respete sus necesidades afectivas y de relación.

•Fomentar la independencia de los usuarios/as a través de la consecución de una mayor autonomía personal y social. El equipo de profesionales tiene que planificar y desarrollar junto con los usuarios/as, actividades que ayuden a la convivencia, a la creación de la sensación de compartir la vida en común en el piso, teniendo cada usuario/a su propia intimidad, y para ayudar a la resolución de posibles conflictos, tanto de la vida diaria en el piso, (qué hacer sí se rompe algo, a quién llamar, etc.) como en las relaciones personales con los compañeros/as de piso.

El trabajo de los profesionales de atención directa se debe organizar en turnos para que en todo momento, y durante todos los días del año, los muchachos/as puedan recibir los apoyos que necesitan cuando están en su hogar. La misión principal del profesional de atención directa es la de prestar apoyos generales y directos a las personas con discapacidad intelectual para lograr su bienestar, el ejercicio de sus derechos y su autodeterminación (participación en la toma de decisiones). Prestar apoyos implica hacer por la persona lo que ésta no pueda hacer en el momento actual, pero diseñando a la vez estrategias que permitan que la persona pueda llegar a hacerlo en el futuro. Además, la mejora de la calidad de vida de las personas y su bienestar pasa por desarrollar su capacidad de autodeterminación.

Para desarrollar nuestro trabajo con los usuarios/as del piso nos vamos centrar en tres áreas básicas:

•Área de la Vida en el Hogar. Desde el área de la vida en el hogar desarrollaremos todas las actividades e intervenciones necesarias para potenciar que nuestros muchachos/as adquieran un modo de vida en las tareas domésticas propias de una vivienda normalizada, de la forma más independiente posible.

•Área de la Vida Personal. Desde el área de la vida personal se trabajarán todas las actividades e intervenciones necesarias con los usuarios/as para disminuir su dependencia de los demás a la hora de cuidar de las propias necesidades personales, y favorecer su independencia en su vida cotidiana y la aceptación social en la comunidad.

•Área de la Vida en la Comunidad. Desde el área de la vida en la comunidad se trabajarán todas las actividades e intervenciones necesarias con los muchachos/as para potenciar su autonomía en la utilización de los recursos comunitarios y su integración en la vida social de su comunidad de referencia.

Mediante este tipo de iniciativas de Viviendas Tuteladas pretendemos ofrecer a un pequeño grupo de personas con discapacidad psíquica los medios normalizados en la medida de lo posible que les permita alcanzar su desarrollo pleno como persona ciudadana integrante de la sociedad.

Nuestra meta se fundamenta en desarrollar, mantener, incrementar y optimizar el funcionamiento independiente de todos y cada uno de los muchachos/as del Piso Tutelado, mediante una atención integral, dirigiéndonos hacia el logro de su ajuste personal y su integración social, dentro de las posibilidades de cada uno/a. Ofreciendo una vivienda para una comunidad de personas; en la que mediante un entorno, una asistencia, una organización interna, y una intención de integración en su medio externo, se posibilite una asistencia integral de calidad, en todos los ámbitos de la vida de los muchachos.