JAIME PARRA

Las familias Prieto y Pina, estudiosas y deseosas de aprender de las bodegas y de los vinos singulares, decidieron crear su propia bodega, Viñazares, con viñedo propio, en la pedanía moratallera de Inazares. Un proyecto que arranca en 2011, pero que es en los últimos años cuando comienza a ser reconocido por los expertos en vinos, como prueban las excelentes califiaciones de la Guía Peñín en sus últimas ediciones.

Viñedo en Inazares

Unos bodegueros orgullosos de su trabajo, por lo que también ofrecen visitas guiadas, que han contado para este proyecto con financiación europea a través de los Fondos Leader que administra Integral Sociedad para el Desarrollo Rural.

También estaría orgulloso su abuelo, propietario de un viñedo en el valle del Vinalopó, y quien les inculcó la pasión por el vino. Ángela Pina, una de las propietarias, nos explica más del proyecto.

Siendo ustedes de Murcia, ¿qué les lleva a abrir una bodega en Inazares?

Son muchas las razones que nos movieron a instalarnos en Inazares: la oportunidad de obtener vinos con identidad propia y muy frescos gracias a la altitud de 1.373m y un clima extremo, unas condiciones de suelo ideales para una uva de gran calidad, un pueblo con buena oferta gastronómica y posibilidad de hospedaje para las visitas, buena gente y magnífico paisaje.

¿Qué les ha aportado recibir fondos Leader?

Gracias a los Fondos Leader, hemos conseguido construir nuestra propia bodega en la misma Finca, al pie de los viñedos, con la ventaja que eso supone a la hora de vinificar la uva recién cortada, para aportar toda la calidad a nuestros vinos.

Un descanso en Viñazares rodeados de viñedos

Háblenos de su proyecto.

El nuestro es un proyecto muy innovador en la Región, ya que las características del emplazamiento, el clima y el terreno son de condiciones extremas.

Eso nos obligó a diseñar un proyecto totalmente innovador, buscando las variedades de uva que podían adaptarse a las características de nuestra Finca.

Las variedades elegidas fueron cepas originarias del norte de Francia y Alemania (La Borgoña, El Ródano y Alsacia). Tenemos plantadas variedades blancas: Viognier, Chardonnay, Gewürztraminer, Sauvignon Blanc y Riesling. Y en tintas: Pinot Noir (único en la Región de Murcia) y Syrah.

La Bodega también es muy particular: queríamos construir una bodega funcional y que pudiera ir adaptándose a la cantidad de uva creciente que vamos vendimiando cada año. Esto nos hizo decantarnos por un proyecto modular que nos permitiera aumentar la superficie según fueran surgiendo las necesidades.

La opción elegida ha sido construirla con contenedores marítimos tanto de carga como refrigerados (reefer). Lo que hicimos fue restaurarlos e incorporar instalaciones y equipamiento moderno. Los revestimos con troncos de madera y balas de paja.

El toque final lo dio Willy Ramos con un mural que adorna los frentes de acceso. Se trata de una construcción sostenible, de residuo cero, perfectamente integrada en el paisaje.

No se quedan tan solo con la elaboración de vinos, ¿verdad?

Ademas ofertamos visitas al viñedo y la bodega, con cata, y la posibilidad de hospedaje en Inazares, para los que quieren pasar todo el fin de semana. Ofrecemos otros eventos concertados como conciertos, cenas maridadas…

Solo tienen que contactar con nosotros (contacto@altodeinazares.com) y nos ponemos en marcha.

¿Cómo definirían sus vinos?

Nuestro viñedo y los vinos tienen la certificación ecológica y la clasificación de vino Varietal. Son vinos muy frescos, con una acidez muy equilibrada y muy agradables en boca. Nos gustan los vinos jóvenes, con poca o ninguna madera, para poder apreciar las bondades de la fruta que produce una viña a esa altitud. Somos el viñedo más alto del continente Europeo (1.373m), eso marca la diferencia en la fruta.

¿Cómo imaginan Viñazares en unos años?

Nuestra ilusión es conseguir dar una imagen de capacidad de innovación y de elaboraciones impecables para la Región de Murcia, sumando así nuestro vino al magnífico catálogo de vinos murcianos.