PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

“Somos ‘los murcianos’ cuando estamos en Asturias y nos llaman ‘los asturianos’ cuando regresamos a Murcia”, fue uno de los muchos comentarios curiosos que hizo Bautista Menéndez Menéndez, durante el acto protocolario de la entrega de las “Fabas de Oro” que el aguileño “Restaurante Casa Menéndez” otorga todos los años en el mes de diciembre, galardones que han llegado a su octava edición. También señaló, al inicio del acto, aquello de “¿quién nos iba a decir a nosotros, al instaurar estos galardones, que comenzaríamos diciendo ‘autoridades civiles y militares’?”. Todo ello, basado en la condición de los receptores como ahora explicamos.

Celebración.-La comida discurrió en un clima de familiaridad entre los invitados, ya que la mayoría son caras conocidas de ediciones anteriores, pero, en esta ocasión, se alcanzó el máximo nivel de asistencia, lo que ocasionó que el restaurante estuviese repleto y sin poder dar cobijo ni a una persona más, aspecto que brindada un ambiente verdaderamente atractivo. Teresa Lastra Candelas, en los fogones, como única encargada de preparar la comida de todos los comensales y Bautista, su esposo, sirviendo todas las mesas, también en solitario, pero con una sincronía propia de “récord”, lo que dejó a los comensales perfectamente atendidos y, además, con unos sabores asturianos elaborados con la destreza, la maestría, el buen hacer y el cariño que la citada guisandera sabe poner en los platos, aderezado, todo ello, con el buen humor, simpatía, agrado y chispa de su esposo, cada vez que “aterrizaba” en una mesa cargado de platos.

Galardones.-Al final de los postres, comenzaron las entregas a los galardonados que, este año, han vestido de lujo, como nunca, este acontecimiento que ya no es un acto más, pues son unos premios que se han consolidado de manera intensa, que gozan de prestigio, que acaparan la atención de la prensa escrita, televisiva, radiofónica y de redes sociales y que, por añadidura, ya son, para los beneficiarios, una auténtica e innegable distinción.

Poesía.-El recorrido de entregas fue iniciado con la poetisa lumbrerense, afincada en Alhama de Murcia, Magdalena Sánchez Blesa, recién llegada de México, país en el que ha firmado contratos con editoriales para la comercialización y venta de sus libros, creadora que está rompiendo muy en positivo, en España y allende nuestra fronteras, y que recita con una profundidad, un encanto y unos contenidos verdaderamente extraordinarios, meta cosechada, simultáneamente, con el enfrentamiento a un cáncer de mama que está venciendo con tenacidad, valentía y denodada lucha que, seguro, tiene ganada. Recitó dos poesías colmadas de profundidad, contenidos y argumentos de los que no dejan a nadie indiferente. Un lujo de poetisa para Murcia y los murcianos, a quien le hizo entrega del galardón el teniente de alcalde y concejal de hacienda del ayuntamiento de Águilas, Tomás Consentino López.

Alcalde.-El segundo galardonado fue el ayuntamiento asturiano de Villaviciosa, reconocimiento que recibió su alcalde, Alejandro Vega Riego, quien mostró su agradecimiento más sincero por esta distinción e indicó que había valido la pena recorrer esos mil kilómetros para venir y los mismos para regresar a su municipio, a cuyos vecinos informará de lo que el matrimonio asturiano proyecta en este litoral murciano, como verdaderos e inmejorables embajadores de las tierras del Principado. Destacó a su pueblo como “Capital manzanera de España” y presumió de la sidra que allí se produce a manos de la prestigiosa firma “El Gaitero”, la del popular eslogan: “Sidra ‘El Gaitero’, famosa en el mundo entero”. La entrega, con lógico y emocionado sentimiento, la realizaron Teresa y Bautista. Tuvo el alcalde, además, el detalle de traerles, a sus paisanos asturianos y dueños del restaurante, una reproducción del escudo de la localidad cuya corporación preside. El primer mandatario del sidrero municipio vino acompañado por una delegación de miembros de la “Cofradía de amigos de les fabes”, quienes obsequiaron a los galardonados, igualmente, con una bonita escultura en la que el protagonismo de “les fabes” era notorio, bonito y llamativo.

Servicio.-El turno de reconocimientos se cerró con la “Academia General del Aire”, de San Javier, galardón que recibió el coronel-director de la misma, Miguel Ivorra Ruiz, quien vino acompañado de altos mandos de la institución aérea. Manifestó el coronel, en su intervención, la calidad humana que había percibido en el restaurante y en sus dueños y, sobre todo, la similitud que se producía con la actividad de su representada, porque el servicio gastronómico había sido extraordinario. Y también la “Academia General del Aire” ofrece una vocación de servicio ciudadano en el que se vio reflejada la institución militar por el esfuerzo y cercanía de los restauradores asturianos de Águilas, a quienes felicitó reiteradamente y les agradeció que se hubiera elegido a la entidad castrense que él dirige, porque no es un premio más, ya que, en esta ocasión, “está lleno de cariño, familiaridad y sencillez”, manifestó. La entrega la protagonizó el Consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Miguel Ángel del Amor Saavedra, quien ratificó lo dicho por sus predecesores en el uso de la palabra, manifestó lo cómodo que se sintió, resaltó el buen hacer de “Casa Menéndez” y, en tono jocoso, dijo que espera ser invitado en nuevas citas de semejante naturaleza porque lo había pasado muy bien.

Finalmente, los premiados posaron, como ya es tradicional y como contempla la foto de Marcos Salvador Romera Navarro, con la montera picona asturiana y el pañuelo del Principado, flanqueados por los dueños del restaurante, artífices e impulsores de este certamen, Teresa y Bautista. Buenos días.

Pero Antonio Hurtado Gar