CARLOS MARTÍNEZ SOLER
Esta semana estaba un poco melancólico y he decidido revisar una serie del pasado, ésa con la que empezó mi pasión por este fenómeno tan de moda en la actualidad: el consumo de ficción televisiva.
Cuando esta serie, Friday La serie Friday Night LightsNight Lights (FNL) vio la luz, yo tenía 8 años menos y las hormonas revolucionadas, de ahí, que aquello que en ella se plasmaba, fútbol americano, compañerismo, esfuerzo, cheerleaders, fiestas… me cautivara tanto, hasta tal punto que este relato fuera considerado por mí lo mejor que había visto hasta la fecha, por encima de otras obras coetáneas como The wire o Los Sopranos. Soy consciente de que mi atrevimiento era excesivo, pero pasados esos 8 años y tras leer en numerosos blogs, foros, web especializadas… sobre ella, puedo aseguraros que la afirmación no era tan descabellada. De hecho, FNL es considerada por muchos, entre los que yo me incluyo, una obra mayúscula, hasta tal punto que sus fans consiguieron que ésta llegara hasta su quinta temporada ante los rumores de cancelación.
FNL es una serie sobre fútbol americano, eso es así y no se puede cambiar, pero que esto no os eche para atrás, pues el fútbol solo es la excusa en este drama que gira en torno a la ciudad de Dillon, Texas, población para la que la única religión existente es este deporte. El fútbol es el motor que hace que florezcan los verdaderos temas que aborda la serie: el compañerismo, la lealtad, el sacrificio, el amor, la presión mediática, el miedo al fracaso, la responsabilidad, etc., todo ellos asuntos muy mundanos y cercanos a nosotros. Cercanía que también se nota en su apartado visual, donde su estilo de grabación se acerca al falso documental, haciendo de la cámara al hombro y los zoom in-out su principal seña de identidad.
Probablemente este serie no os marque tanto como a mí, pero si no tenéis nada mejor que hacer, asomaros a su viernes noche fútbol, estoy seguro que no os defraudará.