Ya en la calle el nº 1047

Vespasiano o el sentido común

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Pocket
WhatsApp

Añade aquí tu texto de cabecera

Lorem fistrum por la gloria de mi madre esse jarl aliqua llevame al sircoo. De la pradera ullamco qué dise usteer está la cosa muy malar.

Juan Antonio Sánchez Giménez | Si alguna vez el lector ha paseado por las estrechas y viejas calles del centro de Roma, entre multitud de turistas y peregrinos, habrá podido ver en las también numerosas tiendas de recuerdos donde se venden imanes para frigoríficos o tazas, entre otros muchos souvenirs que tienen impresa la frase latina “pecunia non olet”. No es ni mucho menos la frase hecha en latín más famosa que nos ha dejado el legado romano, aunque su autoría se atribuye a un emperador, que tampoco ha sido de los más conocidos, en comparación con otros como Augusto, Nerón o Trajano. Estamos hablando de Vespasiano, primer emperador de la breve dinastía Flavia, que a pesar de durar solo veintisiete años, dejó un importantísimo legado a nivel artístico ( el Coliseo, entre otras muchas obras…) y jurídico (Hispania recibe el Derecho latino, y con ello la posibilidad de sus habitantes de recibir la ciudadanía romana, amén de dejar sellada de manera oficial la titulatura imperial).

Tito Flavio Vespasiano, que era su nombre completo, llegó al poder tras la guerra civil que estalló tras el asesinato de Nerón y el llamado año de los tres emperadores, Galba, Otón y Vitelio (69 d.C). Fue aclamado como emperador por las tres legiones que comandaba en la revuelta de Judea; la práctica de la aclamación de los generales como emperadores por parte de las legiones sería frecuente hasta el final del imperio. Pero lo que hace peculiar a Vespasiano, como podemos ver, no es su forma de ascenso al poder, si no la manera de gestionar el gobierno de un imperio desgarrado por la inestabilidad política y la crisis económica. De orígenes campesinos emprendió una serie de reformas realistas y prácticas que necesitaba un Estado esquilmado por los disparates de Nerón y un año y medio de guerra civil. Aparte las numerosas esculturas en las que podemos ver un hombre de aspecto sencillo, macizo y calvo, sobre el carácter Vespasiano nos han llegado aseveraciones a través de historiadores como Dión Casio para quien se comportaba como un igual, incluso con un acusado sentido del humor. No obstante también estaba provisto de un fuerte sentido práctico y de la austeridad que plasmaría en su política económica, marcada en lo personal por una dura existencia de campesino en sus años jóvenes. Suetonio por su parte señala que hubo contemporáneos que lo tacharon de ávaro. No obstante también señala que utilizó el dinero de manera irreprochable restaurando cientos de ciudades que habían sido arruinadas por terremotos y fue el primero que dedicó cien mil sestercios anuales para maestros de retórica, entre otros logros. El legado visible más importante que nos dejó fue el anfiteatro Flavio, el popular Coliseo de Roma, finalizado por su hijo Tito. Un gobernante práctico y eficaz, cuya escasa afición al lujo, rechazo del despilfarro y certera gestión financiera permitieron la inversión de gigantescos medios en obras de interés público, con óptimos efectos para la recuperación económica general de Roma, y por qué no decirlo, cuyos beneficios perduran hasta el presente; de hecho el Coliseo es visitado actualmente por millones de personas anualmente.

Es sobre esta manera de hacer la que pasó a la historia la antes mencionada frase latina “pecunia non olet” (el dinero no huele). Se basa en un relato de Suetonio según el cual su hijo Tito le recriminaba haber decretado un impuesto sobre la orina. Vespasiano le pasó delante de la nariz el primer dinero cobrado por el nuevo impuesto preguntándole si olía mal, a lo que Tito contestó que no. Vespasiano le contestó; “sin embargo no huele”.

De la Historia Antigua, sobre todo de Grecia y Roma podemos extraer valiosísimas lecciones, al ser los cimientos de nuestra cultura. No solo nos han dejado en los anales personajes megalómanos y siniestros como Nerón, Calígula o Heliogábalo. Otros personajes como Vespasiano, aunque con la austeridad que le era propia también han hecho Historia y son un ejemplo positivo de buen gobierno, un espejo en el que mirarse, y por qué no, extraer lecciones prácticas que la nunca caduca civilización grecolatina nos puede aportar como herederos suyos que somos.

Vespasiano o el sentido común
De shakko – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3244629

¡Suscríbete!

Recibe cada viernes las noticias más destacadas de la semana

  • Sonrisa Saharaui
  • JUNIO MULA 24
  • Bobicar
  • Ortodent
  • ROALF
  • lymaco
  • Talleres santa cruz
  • aureum
  • automoción caravaca
  • Heroes en librerias
  • TEOFILO A LA VENTA
Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Pocket
WhatsApp
Suscripción ELNOROESTE

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Suscripción ELNOROESTE