ANA MARIA VACAS

Desde su infancia se puede decir que ha vivido inmerso en lo que hoy día se podría denominar como la “cultura maker”.  Bajo su casa se encontraba el taller de metal su padre, donde se realizaban cosas increíbles con más ingenio que recursos. Entre una fragua y máquinas de soldadura, ver como se ideaban y construían infinidad de objetos es algo que le ha inspirado siempre.

Shusi Bar

Shusi Bar

Termina sus estudios de bachillerato y decide comenzar a trabajar con su padre en la empresa familiar, desarrollando diseños de una manera autodidacta que fabricaban y comercializaban, completando todo el proceso. La crisis lo cambia todo llegando a un punto de inflexión, después de trabajar durante veinte años con diseño 3D y robótica, en 2013 se plantea un giro personal y profesional e ingresa en la Escuela Superior de Diseño de Murcia. No todo el mundo tiene la capacidad de resetear su vida después de estar tantos años apartado del mundo de los estudios, valor añadido al carácter de Valentín que nos demuestra su dedicación para el ejercicio de su nueva etapa, suponiendo tenacidad y esfuerzo a partes iguales. A partir de este momento se reinventa y con la madurez de los años y la ventaja de disponer de una larga experiencia profesional le facilita mucho el desarrollo de sus estudios. Javier Mañas y Alberto Garrido son dos de los profesores que dejan huella en su formación. El paso por la Escuela de Diseño ha sido muy gratificante y la recompensa de ese esfuerzo se ha visto representada  hoy día con la enorme motivación que siente por su trabajo. Su adaptación al ejercicio profesional del diseño la ha facilitado mucho su visión y experiencia acumulada. Los conceptos primordiales en esta profesión se interrelacionan en el diseño, lo único que difiere de otras disciplinas artísticas y el diseño es que existe una finalidad de uso no carente de creatividad. Para que un objeto, un espacio o un servicio sea interesante para alguien este debe diseñarse íntegramente. Debe equilibrarse en términos utilidad, debe ser deseable (atractivo) y placentero a la hora de usarlo.

La necesidad de hacerse un hueco no estando presente en las ciudades más representativas a la vanguardia en diseño como Valencia, Barcelona, Madrid… donde se mueve el tejido industrial que demanda servicios especializados de diseño lo hace todo un poco más difícil, pero su instinto le hace aventurarse para crear su propio estudio en un momento donde la mayoría de empresas empiezan a orientarse hacia la necesidad de ser agiles y diferenciarse con propuestas bien enfocadas hacia sus clientes. En realidad, todas necesitan el diseño en mayor o menor medida, pero solo una parte minoritaria lo integra en su estrategia de negocio. En España el diseño como especialidad profesional empieza a desarrollarse partir de los años sesenta y setenta, pero es en los 90 cuando se produce una mayor evolución y crecimiento, aunque aún nos falta mucho por hacer -llevamos años de retraso con respecto otros países europeos-  hoy en día el diseño español pisa fuerte en todo el mundo. Por ello  estamos en buen  momento para  lanzarse dentro este campo con un recorrido de futuro atractivo. Ahora prima el diseño especializado, las empresas que se implican con el diseño, saben que existe un factor diferencial y un potencial mucho más amplio;  se están dando cuenta que es imprescindible invertir en este campo. Por ello Valentín funda su propio estudio en Caravaca, su objetivo es entregar servicios de diseño de calidad en sectores como mobiliario, producto e interiores, especializándose en crear conexiones entre el diseño contemporáneo y las habilidades técnicas de la industria y artesanía local.

Es difícil abrirse camino en este campo para cualquier profesional, es complicado empezar desde cero, pero se intentan buscar caminos alternativos como la autoproducción mientras no se es suficientemente conocido.  En el sector del diseño tan importante es la figura del diseñador como la empresa con inquietudes que lleve a cabo el producto y lo comercializa. Ambas partes se necesitan.

Alejados del diseño de autor, la disciplina del diseño bien entendido hoy en día realmente es un ejercicio de empatía, entender las necesidades del usuario, ponerse en sus zapatos, es la mejor forma para encontrar oportunidades y soluciones relevantes para los usuarios y la industria.  Los cambios en los hábitos de vida se están produciendo de una forma vertiginosa por lo exige estar atentos a nuevas necesidades y un continuo cuestionamiento todo que combinado con la pasión por el diseño revierten indudablemente en beneficio del mismo.

Esta inquietud le lleva a crear Justmakeroom, junto con Javier Mañas, y Juanfra Abad, la primera editora de diseño creada en Murcia que entrega soluciones en mobiliario, iluminación y accesorios, donde la experiencia de uso, la interacción y la emoción son claves. Desarrollan productos contemporáneos de calidad, realizados por industrias y artesanos locales. Abordan todo el proceso integro que conlleva poner un producto en el mercado desde la investigación, la conceptualización, su diseño, desarrollo y comercialización. Valentín, además, colabora habitualmente en diversos proyectos con otros profesionales, interioristas, arquitectos y empresas como Siro Díaz (Murcia), Collados Beach, Factoría Cultural-Centro Párraga. Para este último desarrollando elementos de mobiliario para flexibilizar y crear un espacio de trabajo más amable que facilitarse la interacción.