JAIME PARRA

La Comisión de Fiestas de La Copa ha elegido a su vecino Salvador Gil Guirado, Doctor en Geografía y Ordenación del Territorio por la Universidad de Murcia, profesor del Departamento de Geografía de la misma Universidad e Investigador posdoctoral en el Departamento de Geografía de la Universidad de Alicante, como pregonero de sus Fiestas Patronales.

Entrevistamos al pregonero de las Fiestas de La Copa que comienzan hoy.

-¿Qué supone para usted ser pregonero de las Fiestas de La Copa?

Ser pregonero de las fiestas de mi pueblo supone para mí una enorme emoción, que es compartida por toda mi familia. Sin duda alguna, sé que ellos están celebrando tanto como yo estos momentos. Una de las cosas que tiene crecer en un pueblo como La Copa, es que la familia y los amigos comparten todas las alegrías de forma directa, esto hace que todo se viva con más intensidad y que la emoción sea más grande. Siento que ser pregonero de las fiestas de La Copa es una recompensa a mis padres y hermanos por la educación que me han dado. En este sentido también tengo que destacar el papel que el Colegio Público Antonio Machado ha tenido en mi educación y que sin duda ha sido determinante para definir el resto de mi vida académica. A este respecto me gustaría reivindicar el papel fundamental que tienen las escuelas rurales para prestar un servicio público de enorme importancia para vertebrar el territorio y aumentar el apego de la población a sus pueblos. También me emociono al pensar en mi hija pequeña y en como disfruta las tardes con sus primos en La Copa y no puedo evitar sentir nostalgia de una infancia llena de alegría. Ahora intento saborear todos los momentos en el pueblo junto a mi hija y mi mujer, para ellas también va a ser una gran alegría el momento del pregón.

– ¿Qué tipo de pregones le gustan?

En verdad no tengo un criterio formado sobre los diferentes tipos de pregones. Aunque si tuviera que elegir, prefiero un pregón divertido, que cuente algunas anécdotas del pregonero en el pueblo con sus vecinos y amigos. Estos momentos son de gran emotividad, por eso creo que hay que dosificar la carga emocional en el discurso. Esto lo digo pensando fundamentalmente en el pregonero y en lo difícil que se puede hacer pronunciar ciertas palabras, recordar ciertos momentos o a ciertas personas en un momento como este.

– ¿Cuáles son sus primeros recuerdos de La Copa en fiestas?

Creo que los primeros recuerdos que tengo, están vinculados a las fiestas de La Copa. Una de las cosas que define a los coperos es nuestra implicación con las fiestas de nuestro pueblo. Desde el primer hasta el último vecino, todos participamos en nuestras fiestas y esto las convierte en un momento único a nivel colectivo. Recuerdo con especial cariño la llegada de los “caballitos” como una señal de que las fiestas estaban cerca. Todos los niños salíamos a la calle cuando alguien avisaba de su llegada, desde ese momento la vida se volvía más callejera si cabe, y no queríamos perder ni un segundo de todo el proceso. También tengo grandes recuerdos de mi madre o mi hermana llevándome al concurso de pintura infantil y de los juegos populares con mi abuelo participando para que todos los niños disfrutáramos de ese momento como si fuera mágico.

– Un deseo para sus vecinos?

Deseo que el fruto del trabajo de las mujeres y hombres de La Copa sea reconocido y que haya posibilidades de trabajo para los jóvenes que toman la importante decisión de quedarse a residir en el pueblo. También deseo que la vida y los niños sigan en la calles del pueblo y que dentro de 50 años podamos seguir hablando de La Copa como un pueblo alegre, vital, donde sus vecinos siguen ayudándose unos a otros y participando de los buenos momento de forma compartida.