JAIME PARRA

En primera línea de defensa contra el coronavirus se encuentran los sanitarios de este país: doctores, enfermeros, auxiliares… algunos de ellos han fallecido a causa de la pandemia.

Afortunadamente no hay que lamentar ninguna muerte entre los sanitarios de las comarcas del Noroeste y Río Mula, pero en Calasparra sí ha tocado de cerca con la muerte el 4 de diciembre del enfermero José Antonio Torres, quien dedicó parte de su carrera profesional a atender a pacientes en Calasparra y Valentín.

Nada más conocer la noticia, sus antiguos compañeros de Calasparra decidieron renombrar la sala múltiple del Centro de Salud de Calaspara con su nombre.

Al sencillo acto asistieron Antonio Jesús Sánchez (subdirector médico del Área IV), Mercedes Gómez, (directora de enfermería del Área) y Rosario López-Sánchez (supervisora del área maternoinfantil). Junto a ellos participaron en el homenaje la coordinadora médica del Centro de Salud de Calasparra, Inmaculada Martínez, y Rafael Guirao, responsable de enfermería. Además de todo el equipo del Centro de Salud.

José Antonio Torres ha dejado muchos recuerdos en Calasparra. Allí ejerció en pediatría en estrecho contacto con las familias del municipio, que en esos primeros años de vida de sus hijos necesitan de un profesional tan implicado con la gente como José Antonio.

“Era muy afable, muy entremetío, utilizaba mucho las bromas, a los pacientes, los acogía bien. Tenía mano izquierda con la gente. Estás en un sitio tan expuesto y puede que se enfaden contigo, en su caso no era así, no tenía conflictos con nadie”, explica Rafael Guirao.

También en Valentín, como enfermero rural, pronto se ganó a los vecinos, por eso, quienes lo conocieron no dudaron en proponer su nombre para la sala de usos múltiples. La decisión de bautizar la sala fue unánime.

Se preserva así en la memoria del Centro de Salud de Calasparra este enfermero de 61 años que deja pareja y dos hijos y que, como tantos otros, sanitarios se ha dejado la vida para proteger a los españoles.