PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Músico, pero, también, dibujante de culto y con solamente 58 años, ha fallecido Daniel Dale Johnston​ (22-01-1961, Sacramento-California-EE.UU./10-09-2019, Waller-Texas-EE.UU), quien, conocido como Daniel Johnston, también era cantautor y un creativo muy reputado. Su música, a veces tenebrosa, agobiante y hasta tormentosa en sus contenidos, era admirada y muy valorada por sus mensajes tan refinados, bien concebidos y magníficamente adaptados a unos compases que les venían como anillo al dedo. Llegó a atribuírsele la consideración de trágico, pese a que el gran público que le siguió empatizó con él y, especialmente, con su brutal sensibilidad, como muestra inmejorable de vulnerabilidad humana. Se asegura que cambió su tesitura vocal y sus registros habituales, con el paso de los años, como consecuencia del tabaquismo, decían unos, o a causa de la pérdida de piezas dentales, argumentaban otros.

Psicótico.- Tipo raro, huidizo, buscador de efectos novedosos, apóstol de lo impactante, creador de letras siempre inesperadas y artista de enorme nivel. Provocó el accidente de una avioneta que pilotaba su padre, miembro de las Fuerzas Aéreas de los EE.UU. Al parecer, fue tras un ataque psicótico, lo que le hacía entrañable e inesperado, a veces, mientras que, en otras ocasiones, se mostraba terrible, condicionado por el miedo y extraño en sus actitudes.

Detalle de Kurt Cobain.- Tan raro era que comenzó aglutinando sus canciones en los antiguos “cassettes”, dibujaba la portada y los vendía él mismo. Tras una década así, grabó su primer disco de estudio para la firma “Kramer”. Luego del mencionado accidente y cuando ya tenía 29 años, fue su propia familia la que gestionó y forzó, por vez primera, su ingreso en un hospital psiquiátrico. Y, casualmente, en 1993, el siempre impredecible Kurt Cobain, en la cima del éxito, solía aparecer en público con camisetas que mostraban una imagen de Johnston con la leyenda “Hi, how are you”, un saludo que no era más que “Hola, cómo estas”. A partir de ahí, fueron numerosos los artistas importantes que se interesaron por la obra de Johnston. Inició giras, grabó de manera profesional, pero nadie se fiaba de su preparación para afrontar la fama.

Dudosa cordura.- Un mundo de extrañezas, situaciones impropias y actitudes poco cuerdas, comenzaron a sembrar la incertidumbre sobre quien, pese a todo, fue respetado, considerado y admirado como artista, pero un ataque al corazón le ha arrebatado la vida a una edad muy joven para decir adiós. Descanse en paz.