CARM

La Consejería de Turismo, Juventud y Deportes, a través del Centro de Cualificación Turística, organiza un nuevo ciclo de jornadas gastronómicas dedicado a los ‘1.001 Sabores’ de la Región de Murcia y a las posibilidades de uso de los productos de la tierra.

Serán 17 jornadas, que contarán con la participación de 34 cocineros de 31 establecimientos de la Región y a las que se podrá asistir de forma gratuita previa inscripción en la web www.cctmurcia.es.

La consejera Cristina Sánchez asistió hoy a la jornada inaugural de ponencias ‘1001 Sabores’ y destacó que este evento “es el mejor espectáculo gastronómico regional y tenemos que darlo a conocer, ya que estas creaciones nos representan a nivel regional, nacional e internacional. Además, los ciudadanos de la Región tienen que saber que no hay nada que envidiar fuera porque estamos entre los mejores”.

El denominador común de estas jornadas son los productos de la Región de Murcia, tanto aquellos con Denominación de Origen Protegida  (DOP), entre los que se encuentran los vinos de Bullas, Jumilla y Yecla, el arroz de Calasparra, el pimentón de Murcia, la pera jumillana, el queso de Murcia y el queso de Murcia al Vino; así como los productos hortofrutícolas vinculados a las diferentes estaciones del año, los aceites, pescados y carnes autóctonas.

El ciclo, que se ha organizado bajo el marco de la Capitalidad Gastronómica, tiene como objetivo dar a conocer a profesionales, estudiantes de hostelería y a todos aquellos interesados la riqueza de la gastronomía regional, sirviendo asimismo como plataforma de apoyo y difusión de los profesionales de la cocina regional.

Cristina Sánchez indicó que los chefs, desde sus restaurantes, “son los abanderados de la gastronomía regional y son quienes muestran la excelencia de nuestra materia prima”.

Seda comestible

La primera jornada arrancó hoy con una ponencia del chef Pablo González-Conejero, ‘La Seda como nexo entre culturas’, que dio a conocer por primera vez en la Región dos nuevas aplicaciones culinarias: una, ofrece la posibilidad de comer seda y la segunda, se refiere a la creación de una textura sólida a partir del electrohilado de productos líquidos.

Estas iniciativas, fruto de la colaboración entre el restaurante Cabaña Buenavista y el Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario (Imida), se presentaron por primera en la pasada edición de ‘Madrid Fusión’ y suponen una innovación a nivel mundial.