José Marqué

Llevábamos huérfanos de Aleix Saló desde 2013, año en el que publicó Europesadilla (Antes de ese tuvimos Simiocracia y Españistán). Todas sus obras son relatos extraordinarios de los tiempos que hemos vivido y de la situación en la que nos encontramos. Con su último trabajo, Todos Nazis, Aleix vuelve a ilustrar la temible realidad con un subtítulo más que interesante: España se llenó de “fascistas” hasta que llegaron los fascistas.

Es ameno, es divertido y es absorbente. Analiza en profundidad el uso de términos como “nazi” o “fascista” en los medios, así como el auge de ciertas ideologías y movimientos políticos, no solo en España. Entre otros, podemos destacar el Brexit, el independentismo catalán, los múltiples nacionalismos muy nacionalistas y mucho nacionalistas o la ultraderecha blanqueada.

Para mí, lo más reseñable es la facilidad con la que el ser humano se deja manejar. Y esto ocurre por igual en la derecha, la izquierda, el centro o lo indefinido. De repente surge alguien que quiere poder, dice lo que otros desean escuchar, busca un chivo expiatorio y ya tiene un rebaño dispuesto a seguirle y votar lo que él diga. «Yo digo que eres el mesías y de eso entiendo, porque he seguido a varios» le decía un fiel a Brian en la famosa película de los Monty Phyton. Habrá que reírse, es una comedia.