MARIANA PÉREZ

En 1936, Jessie Knight abrió su primera tienda de tatuajes en Highland Hampshire, Inglaterra. Primera tatuadora Británica, con 18 años era una experta del tatuaje.

Aprendiz de Charlie Bell, continuó su carrera hasta mediados de los 60. En su carrera profesional sólo hubo una pausa, su marido prohibió a Jessie tatuar!! Con mucha fortaleza, tras una relación abusiva, se separó y continuó su oficio.

Sus trabajos se hacían a mano alzada, Freehand, siendo una experta en ello y haciendo que amantes del tatuaje de todos los rincones del planeta la buscaran como profesional. Su fama pronto le pasaría factura, en un mundo entonces únicamente masculino, sus rivales la boicotearon con rumores sobre malas praxis, sufrió vandalismo en algunas de sus tiendas, donde robaron muchos de sus diseños y material de tatuar e incluso se contaba que llegó a ser agredida sexualmente en alguna ocasión por algún cliente.

Ganadora de un segundo puesto en la Champion Tattoo Artist of All England en 1955, actualmente parte de su obra celosamente guardada durante años, es exhibida en el National Maritime Museum Cornwall, en Inglaterra. El reconocimiento hacia su trabajo y como pionera en la historia del tatuaje británico no fue aceptado hasta mucho después de su muerte.

A pesar de que Jessie no tuvo la misma suerte que las tatuadoras actuales, donde somos respetadas y valoradas por la mayoría de nuestros compañeros de oficio, esta pionera y su trabajo quedarán para siempre en el legado del tatuaje, todo un honor para mi por supuesto, suceder a todas estas mujeres que aportaron tanto a nuestro trabajo como Jessie, mujeres que rompieron moldes y lucharon por la igualdad laboral de la que disfrutamos hoy muchas de nosotras.