Ana María Vacas

Fotografía: perezdejuan

Nuestra ilustradora es nacida en Cádiz, lugar que adora, aunque con siete años se traslada a vivir a Caravaca donde reside desde entonces. Desde pequeña su manera de jugar era dibujando, siempre rodeada de rotuladores, lápices de colores, ceras o un simple lápiz de grafito  eran su motivación diaria. Con el transcurso de los años continuó con esa práctica en colaboración con una amiga que tenía gustos afines por el dibujo; se dedicaban a vestir a sus modelos de muñecas con multitud de bocetos realizados a lápiz. Esa necesidad de dedicar un tiempo a diario a ilustrar consigue que vaya adquiriendo una precisión y una riqueza, que ponen de manifiesto el espíritu libre, creativo y lleno de recursos que encontramos en Teresa, este Talento tan cercano.

La ilustradora caravaqueña Teresa de Aranda

La ilustradora caravaqueña Teresa de Aranda

Realizó sus estudios de Bachillerato en Caravaca en el Instituto San Juan de la Cruz, en la especialidad de Artes. Era de esperar que tras tantos años llenos de dibujos derivara en estudiar una especialidad dentro de este ámbito; en primera instancia Historia del Arte, pero posteriormente decidió comenzar Bellas Artes en Salamanca, no llegándose a identificarse con lo que esta carrera en contenido le ofrecía. Abarcar tantos campos sin llegar a especializarse en ninguno no convence sus pretensiones como dibujante primordialmente.

Nunca asoció lo que ella hacía al termino  de Ilustración, más por desconocimiento en ese periodo de dicha especialidad, hasta que coincidió en Alemania con una ilustradora muy conocida en el mundo artístico; dicha artista visionó sus trabajos haciéndole ver que no era una dibujante, su obra defendía una historia en cada lamina, era una ilustradora en potencia. En ese mismo instante  su destino dio un vuelco y empezó a asumir lo que era su verdadera pasión y descubriendo así un nuevo universo que se mostraba ante sus ojos. Comenzó  a desarrollarlo documentándose e intentando aprender técnicas “nuevas”, pero en realidad antiguas compañeras de noches en vela, ya que siempre las había utilizado de manera innata. En Alemania trabajo con una galerista que quedó impresionada con la ejecución de obras collage; difícilmente podía entender dónde estaba el límite de las diversas técnicas mixtas que utilizaba, demostrando una calidad impresionante en sus trabajos, de manera que allí comenzó su carrera artística exponiendo en una Galería, en un pueblo cercano a Múnich.

De vuelta a España, y una vez dado el paso de intentar introducirse en el mundo artístico, su exigencia personal aumenta y decide comenzar un Grado Superior en Ilustración en Murcia, porque Teresa siempre ha tenido claro sin ninguna duda que este sería el oficio de su vida.  Cuando comenzó dichos estudios recuperó de un vuelco la ilusión, esta formación aportó en ese momento todo lo que necesitaba, sobre todo el acceso a las tecnologías y el uso de estas, al principio un poco incómoda pero luego muy reconfortantes. Su inicio fue el grafito, por ello comenzaba con ventaja, pues ya conocía prácticamente toda su aplicación, pero había metodología como la retórica de la que no conocía prácticamente nada, (parte muy necesaria para poder ensamblar la imagen con la historia que queremos contar), aún sin saberlo ya sus ilustraciones poseían el don de trasmitir y podías entender esa historia visualmente.

Teresa sueña cuando pinta además de sentir que es una necesidad. El inicio normalmente viene trazado por un concepto, una idea; analiza y realiza un proyecto de investigación que siempre viene como preámbulo, sumado a la parte creativa del trabajo o inspiración que siempre la va a encontrar predispuesta y preparada. Le interesa todo aquello que esté relacionado con la idea germinal, realizándose preguntas como ¿quién fue el autor?, ¿por qué me interesa?, ¿cómo se ha ilustrado antes?, ¿con qué finalidad? En el caso de los cuentos, en los que está trabajando hoy día, todos tiene una presencia social muy actual, o  hay una segunda lectura, una acepción paralela. Su interés es proyectarlos a los demás, y que estos puedan encontrar varias interpretaciones.

La experiencia tanto en la vida como en el trabajo le aporta fuerza, eso se traslada de una manera evidente en sus obras; sus ilustraciones tienen multitud de detalles que enriquecen la historia que quiere contar y que refleja de una manera muy personal, cualidad que hace que sus obras se reconozcan de inmediato.  El aire místico, atmosférico que crea, ayuda a esa fusión intensa en la que no se puede percibir como alterna el paso de una técnica a otra. Utiliza la acuarela porque siempre la lleva a un lugar inesperado, aprovechando lo que visualmente se presenta en una mancha, pero que se puede complementar con grafito y las manos del artista mostrándonos una ilustración que en inicio no era evidente.

Sus referentes siempre están presentes en sus obra, pero en ningún momento tolera la copia de un trabajo.. Joanna Concejo sería un referente en cuanto a los soportes que utiliza, con un carácter romántico; Ana Juan sería otro en el tema de inspiración en los cuentos, pero defiende a ultranza la creatividad como camino único para el desarrollo artístico y sigue su proceso creativo como reflejo de su personalidad y respeto a sí misma, así como respeta a los demás artistas.

Su valentía le hace plantearse un reto casi imposible, tratar de realizar una ilustración diaria y bajo ningún concepto no cumplirlo; básicamente como un entrenamiento para superarse a sí misma donde demuestra su compromiso con la Ilustración.

No quiere desaprovechar ninguna oportunidad, pero donde realmente se encuentra cómoda es en la ilustración dentro del mundo editorial; ya tiene varios proyectos encauzados dentro de este ámbito; el primero que la hace retroceder en el tiempo en colaboración con la amiga y artista multidisciplinar, fotógrafa, con sobrenombre Nina Gades  y como poetisa  Marina Serrano reconocida actualmente, compartiendo la realización de un poemario y volviendo a la infancia de un vuelco, cuando compartían tardes entre dibujos y merienda. Un segundo proyecto más personal que seguro que nos dejará impresionados.

La tarde que dedicamos a la entrevista fue un soplo de frescura y positividad; les aseguro que sólo hay que mirar a los ojos de Teresa para ver en ella misma a una de sus propias ilustraciones, su cara refleja con intensidad la alegría, la motivación e ilusión para con su profesión. Yo personalmente ya soy adicta cada noche a mirar y descubrir uno de sus dibujos como terapia personal. Teresa velaré por ti y por tu trabajo y estaré siempre para lo que necesites, quien me conoce sabe que mi compromiso es pura verdad.