FRANCISCO FERNÁNDEZ GARCÍA 

Tomás Prieto de la Cal sn uno de los ganaderos más reconocidos y respetados, no solo por sus esfuerzos por mantener el encaste Veragua, de casta vazqueña, sino también por su concepto de la fiesta de los toros y su postura ante el sistema actual. Tras dos de ausencia, este año retorna a la Feria del Arroz.

¿Con que ilusión regresa este 2018?

Siempre tenemos ilusión por ir a Calasparra. Hemos estado presente muchísimas ocasiones y nos han dado muchos premios. Es un sitio muy querido por nosotros, una plaza que conocemos bien y una feria que nos gusta mucho ir. El que no lo hayamos hecho las últimas ediciones no quita, si no que aumenta la ilusión.

 ¿Qué nos puede decir de la novillada?

Es una novillada fuerte y seria como son todas las que van a Calasparra, pero bien hechacon hechuras para poder embestir. Nuestra ganadería tiene una morfología muy fuerte y una cara y unos cuernos normales. Hay jaboneros, melocotones… son muy significativos todos los pelos que van. 

Su ganadería es la única representante en nuestro país del encaste Veragua.

En nuestro país y por desgracia en el mundo entero, porque ya nadie sigue esta línea. Morfológicamente es muy fuerte por delante y por detrás, con pelajes muy característicos y una mirada muy viva. Su comportamiento es muy diferente a los otros encastes, es un animal que sale a todo gas, que remata en tablas, que suele emplearse mucho en varas y que tiene unas faenas de muleta intensas, pero no tan largas como obliga la tauromaquia actual. Yo me siento muy identificado con esta manera de ser de mi ganado.

¿Qué tienen sus toros que no tienen otros?

No tienen esas faenas interminables, que no es un defecto, y en cambio tienen la virtud de ser muy claros de salida, de decir pronto si son buenos o malos. Y los malos tienen para míuna virtud, que es entretener al público y poner en dificultades al escalafón, lo que les ayuda a adquirir profesionalidad. Yo creo que eso son virtudes. Después está el tercio de varas, hoy día en desuso, pero que es donde los Veraguas siempre hemos superado a otros encastes. Son virtudes para mi gusto que la hacen diferente de otras ganaderías.

¿Cuál es el estado actual de su ganadería?

Se ha hecho una buena selección, la ganadería está en buen momento y verdaderamente el futuro es muy bueno. Lo que nos falla es el sistema. Si los resultados de cada ganadería valieran estaríamos en todas las ferias, pero lo que aquí vale es el enchufismo, el cambio de cromos y el que no se moleste. Esto tiene que cambiar, con comodidad no se llega a ningún lado en ninguna actividad de la vida.

Es conocida su postura contraria a ciertas prácticas actuales como enfundar los cuernos.

Las fundas van en contra de la esencia del ganadero y sobre todo en contra de la imagen del toro. Todo tiene su evolución, pero en el siglo XXI hay que ser muy cuidadosos con las cosas que se hacen en el toro y por tanto estos artilugios son un avance en cuanto a la economía del ganadero y un disparate en muchas otras cosas.

¿Afectan los encierros el comportamiento de los toros?

No, creo que son beneficiosos. Son manejos y en los manejos a un animal le puede pasar algo, evidentemente no está en una urna de cristal. También puede pasar algo en los corrales, pero soy partidario. Creo que es una manera de que el toro eche fuera adrenalina y se relaje, de manera que en 20 minutos pueda demostrar al ganadero y al público lo que da de sí. Siempre me ha parecido que un acierto y en esta época que vivimos todavía más, porque atraen a mucho público que se puede aficionar a los toros y acudir a las plazas. Yo soy muy favorable.

¿Cómo está siendo la temporada? ¿Qué queda por delante?

Se ha lidiado suelto un toro en Espartinas para Diego Ventura que fue muy bueno y bastantes de rejones por problemas de pitones. En el Puerto se le dio la vuelta al ruedo a uno, en Fuengirola salieron el mayoral y los tres rejoneadores a hombros. Se ha lidiado una novillada en Lodosa, que era la primera del año, que salió muy buena. Nos quedan pendientes dos corridas el 15 de agosto, en Tafalla y en Roa de Duero*, un desafío ganadero en Villaluenga del Rosario y un toro en la corrida concurso de Zaragoza el 30 de septiembre. En cuanto a novilladas, además de la de Calasparra, nos queda Pedrajas de San Esteban y Laguna de Duero. No son novilladas enteras, son 3 y 3, con Isaías y Tulio Vázquez.

*La entrevista se realizó durante el embarque de estas corridas, ambas resultaron interesantes, especialmente la de Tafalla, noble, brava y de excelente presentación, premiándose al toro Farolero, nº 62, con la vuelta al ruedo. También dieron un juego excelente los 3 novillos lidiados en Pedrajas, siendo premiado Vinatero nº 60 con la vuelta al ruedo.

¿Está cumpliendo la camada de este año las expectativas?

Si, de diez novillos lidiados este fin de semana, hermanos de los de Calasparra, no puedo hablar más que de cosas buenas. No está bien que un ganadero hable así, pero es que todos, tanto los de rejones como los de a pie, han cumplido las expectativas. Por tanto, todavía más esperanzado en que salgan así los de Calasparra.

Se ha mostrado bastante crítico con el sistema actual, con mercados cerrados y ferias carentes de diversidad.

La fiesta de los toros está muy mal organizada. El toro ha perdido el protagonismo de la fiesta y mientras no sea el eje de la fiesta muy mal nos va a ir. En donde es así hay mucha afición y son ferias que van a más, una de ellas la de Calasparra, pero en donde el protagonista no es el toro, donde siempre se anuncia el mismo encaste, siempre se anuncia un toro previsible, un toro que aburre, en esos sitios la fiesta va para abajo. Eso tiene que cambiar, si no mi opinión de la fiesta actualmente es que no harán falta antitaurinos para acabar con ella, la acabaran los taurinos. Si eso cambia, si se reacciona y se le devuelve al toro el protagonismo, los encastes no desaparecerán, porque el problema es que hay cada vez menos, y cuando solamente haya uno o dos, la gente se aburrirá. Siempre se habla de Domecq, pero hay otros encastes que en Francia ocupan ferias enteras, lo que es un error completo. Aquí no se trata de uno bueno y otro malo, se trata de la variedad. Todos pueden ser buenos mientras se defienda al toro y se defienda la variedad. Es como si Prieto de la Cal acaparara las seis novilladas de Calasparra, pues hombre, yo soy bastante entretenido, pero llegaría a aburrir.

Teniendo en cuenta lo anterior ¿qué opina la Feria taurina de Calasparra?

Este año tiene muchísimo interés, porque se anuncian ganaderías muy diferentes, pero no como en San Isidro, que al final es mentira, que todas son iguales. Aquí en verdad son diferentes: Albaserrada, Miura, Veragua, Santa Coloma, etc. Aquí sí son diferentes y por tanto ha despertado mucho interés. Donde se cuida al toro las plazas se van llenando cada vez más, donde el toro es un mero trámite, un actor secundario, se van vaciando.