MARIANA PÉREZ ALMAGRO/GERENTE Y TATUADORA EN SKULLS LADY TATTOO AND GALLERY

¿Qué tatuador/a cuando ha sido pequeño no se ha pintarrajeado todos los brazos, llenado de calcas de los bollicao o pintado sus muñecas?

calcomanias antiguas

calcomanias antiguas

Conozco muchos compañeros/compañeras que desde pequeños han “mamado” tinta. En Murcia tenemos varios casos de grandes artistas que nacieron con el ruido de las máquinas en sus entrañas y hoy día son referencias a nivel nacional, como es el caso, en el estilo realista, de Freddy hijo de nuestro querido “Catalán”, quien si mal no recuerdo, empuño una máquina de tatuar con tan solo 10 años, o Yaiza Durán hija de Benito, una gran tatuadora referente nacional en su estilo colorido kawai.

Un poco más lejos, Nako, hija de tatuador, tatuó por primera vez con tan solo 6 años. Esta japonesa de nacimiento residente en Ámsterdam, tiene claro a día de hoy con tan solo 11 años, que quiere ser tatuadora profesional. Ruby Dickinson cambio los lápices de color por una máquina de tatuar especial que su padre, tatuador, consiguió para ella. Esta británica tiene clarísimo que de mayor será tatuadora, tiene más de 200 diseños propios y da clases de tatuaje después del colegio en la tienda de su padre.

Estos son sólo algunos ejemplos de los muchísimos talentos “natos” del tatuaje que habrá a lo largo y ancho del mundo. Otros no hemos tenido la suerte de ser hijos de profesionales del tatuaje, pero desde pequeños ya apuntábamos maneras con las artes plásticas y el tatuaje de “phoskitos”, desarrollando nuestro talento y trabajando duro cada día para ser grandes profesionales. Y si bien el talento artístico nace, también se hace, porque el talento sin constancia y sin trabajo, muere. Hayas nacido con él, seas hij@ o no de artistas o tatuadores, o haya despertado en ti más tarde, el arte del tatuaje no se aprende en un día. No se coge una máquina de tatuar y como por arte de magia salen grandiosos trabajos. Muchas horas de trabajo y dedicación son necesarias para formar a un tatuador profesional, HACIENDONOS con el paso de los años, en esta maravillosa profesión en la que jamás se deja de aprender, aunque hayamos NACIDO con tinta corriendo por nuestras venas.