PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Era el último superviviente de la banda original, la clásica, la siempre respetada y sólida “Motörhead”. Apodado “Fast Eddie” (“Eddie el Rápido”), Edward Allan Clarke, (05-10-1950, Twickenham-Londres-Inglaterra/10-01-2018, Londres-Inglaterra), más conocido como Eddie Clarke, ha sido un extraordinario guitarrista que, además de pertenecer a “Motörhead”, fue componente de la también prestigiosa formación denominada “Fastway”. La primera banda se creó al coincidir Clarke, mientras se ocupaba del mantenimiento de una casa flotante, profesión a la que se dedicaba, ​con el que luego sería el baterista de “Motörhead”, Phil Taylor, quien le presentó al primero a Lemmy Kilmister, el que iba ser, pronto, vocalista y bajista del grupo, tras aceptarlo el que ya era líder, el recién fallecido Clarke, un soñador que ya imaginaba que iba a grabar grandes interpretaciones con ese compacto bloque de músicos.


Reemplazado, inicialmente, por el prestigioso Brian Robertson
Y no se equivocó si recordamos que sus más prestigiosas canciones iban a estar acompañadas de la musicalización de esos fenómenos que fue eligiendo para formar un trío tan mundialmente famoso, pues hicieron populares canciones como “Ace of spades”, “Overkill», “Bomber”, “Iron fist” o “No sleep ‘til hammersmith”, convirtiéndose, pese a las alteraciones posteriores, en la que, con toda justicia, se considera la “versión original” de “Motörhead”, formación que Clarke abandonaría en 1982, en el trascurso de una gira por diferentes estados norteamericanos y como consecuencia de las discusiones, desavenencias y la dificultad para lograr acuerdos con Lemmy Kilmister, ya que el líder no se comulgaba demasiado con el disco titulado “Iron fist”. Su salida dio lugar a la incorporación del que fuera componente de “Thin Lizzy”, el también prestigioso guitarrista Brian Robertson.
Creó, además, “Fastway”
Fue, entonces, cuando inició su otro afamado proyecto que descansaba en la banda “Fastway”, nombre que también le convertía en líder, ya que provenía de su apodo, “Fast”, al que “sumaron” el apellido del bajista, Pete Way, con quien estableció los más fructíferos contactos para alumbrar la nueva formación de la que pronto se alejaría el citado Way para integrarse en “Ozzy Osbourne”, pero no sin dejar previamente instalados en la banda al antes componente de “Humble Pie”, Jerry Shirley, tras determinados ensayos con Topper Headon, baterista de “The Clash”, así como al distinguido vocalista Dave King, quien también abandonó tras los dos primeros discos, lo que, quizás, supuso el detonante para que el grupo, después de otro nuevo trabajo, optara por su separación, en 1986, situación que aprovechó Clarke para unirse a Lea Hart y grabar un disco adicional bajo la propia denominación de “Fastway”. ​
Una neumonía ha resultado ser la culpable
Por cierto, es necesario señalar que 2015 fue el año en el que fallecieron tanto Taylor como Kilmister, los fundadores de “Motörhead” con el liderazgo de Clarke, quien, dicho sea de paso, debe su reciente muerte a una neumonía que no ha podido superar y que ya le tenía varios días postrado en la cama del mismo hospital en el que falleció, poniendo fin a su vida con unos jóvenes 67 años, de los que dedicó 6 a “Motörhead”, es decir desde 1976 hasta 1982.
Reacciones de tres millones de seguidores
La publicación de su muerte se ha producido mediante un mensaje en las redes sociales que ha sido compartido en más de veinte mil ocasiones y que ha generado reacciones de unos tres millones de usuarios, seguidores, indudablemente, del fantástico guitarrista, así como otros músicos que tocaron con el artista, como es el caso del baterista Mikkey Dee y el guitarrista Phil Campbell, quienes fueran integrantes de la última composición de “Motörhead”, hasta su desintegración en el año 2015. Mikkey Dee, quien en la actualidad se halla integrado en la mundialmente famosa banda “Scorpions”, ha calificado la noticia de “terrible” por el fallecimiento –señala- “del último de los ‘three’ amigos”. Y añade “lo vi hace no mucho y estaba en buena forma, así que esto es un tremendo ‘shock’. Ahora Lem y Philthy pueden tocar con Eddie de nuevo. Y, si escucháis cuidadosamente, estoy seguro de que podréis percibirles. ¡Así que… atentos!. Mis pensamientos van para la familia de Eddie y sus cercanos”, sentencia el de la percusión. Por su parte, Cambell no ha disimulado su “conmoción” por la noticia e insiste en que “será recordado por sus icónicos ‘riffs’ de guitarra. Era, además, un auténtico ‘rocker’. Descansa en paz, Eddie”, comentó el que fuera miembro de “Motörhead” desde 1984 hasta su “liquidación”, en 2015.
Inmortal legado
Aunque resulte una obviedad, está manifiestamente claro que ni los viejos rockeros, ni los músicos de cualquier género o condición, ni los creadores constantes, ni los grandes artistas, como él lo era, están libres de morir jóvenes. Menos mal que, como en el caso que nos ocupa, suelen regalarnos un gran legado de vivencias musicales y de grabaciones que serán inmortales. Descanse en paz el inolvidable Eddie Clarke. Buenos días.