Ana María VACAS

Conocí a Andrea hace ya unos años en el Conservatorio de Música de Caravaca, donde compartíamos estudios profesionales, en la especialidad de violín. Su carácter un poco introvertido me mostró a una persona que se declina por escuchar y observar, antes que iniciar una conversación; en esta ocasión, y sin ninguna duda esta señal de identidad es una cualidad. Su prudencia, sus grandes ojos y su mirada aún inocente, enmascaran su personalidad detrás de su maquillaje, que le ha servido como vehiculo para mostrar su genialidad dentro de su registro artístico y que nos ha sorprendido a las personas que por circunstancias coincidimos en su camino.

Modelo caracterizada por Andrea

Modelo caracterizada por Andrea

Desde niña adoraba el dibujo, la pintura; pasaba horas deteniéndose en cada figura, en los detalles que nunca pasaban inadvertidos para sus ojos y que ayudaban a que sus horas de descanso después del colegio, estuvieran repletas de imágenes fantásticas, donde mostrar ese universo propio muy pocas veces compartido.

Autodidacta, formándose día a día por medio de las redes sociales, donde absorbe literalmente los variados tutoriales que caen en sus manos, y aprendiendo de sus propios errores que son sus maestros, ha conseguido adquirir una perfección no propia de nuestros días, de manera autosuficiente.

No descarta comenzar estudios relacionados con su especialización, la cual trata de una propuesta integral que ha sido diseñada para formar profesionales del maquillaje y la caracterización, que sean capaces de desempeñar su trabajo en producciones de Cine y TV, generalmente se imparte en el marco de Escuelas de Cine, donde encuentra su mayor desarrollo; pero su falta de tiempo le impide de momento comprometerse con una carrera reglada. Su responsabilidad le exige que cuando sea el instante correcto de hacerlo, constituya su prioridad sin perderse en el camino.

No contaba que por casualidad su trabajo caería en mis manos; cuando pude observar con detenimiento una de sus obras, no tuve ninguna duda de que me encontraba ante un talento innato, que tenía la obligación de mostrar a los demás para su disfrute.

Su trabajo es preciso, limpio, y por supuesto consigue con la caracterización llevarnos hasta el personaje que intenta representar de un vuelco, sin espera, sin detenimiento. La manera de difuminar los colores, para mostrarnos un rostro en varias dimensiones, el estudio del personaje con la documentación adecuada y las horas dedicadas a que la persona que la reclama quede satisfecha, son el coctel magistral, mezcla de profesionalidad, creatividad y una sugerente timidez, que la hacen todavía más atractiva para su reconocimiento.

Sus proyectos a largo plazo, rondan por adentrarse en la caracterización profesional dentro del mundo del cine, por ello no escatima en dedicar horas de su descanso, para intentar adquirir maestría, cosa que ya ella sin saberlo forma parte de su persona. Estoy segura que con la juventud como aliada y sus ganas de trabajar, encontrara la manera de redirigir su destino hacia sus sueños e ilusiones más cercanos de lo que cree, porque las personas con talento natural no necesitan de la suerte para encontrar la verdad que llevan dentro, saben expresarse haciéndose visibles con tranquilidad, y están tan llenas de arte que las puertas se le abrirán sólo con mirar una vez su hermoso trabajo.

Espero querida Andrea que dejes salir todo el arte que encierras dentro y yo este cerca para acompañarte.