PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Cuando la música está ejecutada por jóvenes valores que ya han triunfado, pero que, todavía, por ambición y por ganas, les queda mucho camino por recorrer, cuando la interpretación toca lo sublime y se instala en lo exquisito con marcado oficio y relevante maestría, cuando situarse ante el público constituye respeto, dignidad y clara afición, es cuando tenemos ante nosotros a instrumentistas con gran proyección de futuro que, ya de pequeñitos, se sacrificaron porque, seguramente, alguien en su familia o, quizás, las personas a quienes se les confió su aprendizaje, pusieron ilusión, empeño y dedicación para conseguir que esos niños, cuyo instrumento musical asignado, individualmente, representaba más volumen que sus propios cuerpos, se aficionaran, ilusionaran y decidieran a hacer de la música virtud, de su afición profesión y de sus notas aprendidas gloria celestial.


La reflexión con la que abrimos nuestra crónica semanal resulta más oportuna tras haber podido presenciar, en el “Auditorio Francisco Grau”, de Bigastro, en nuestra cercana Vega Baja, pero en la provincia de Alicante, a un cuarteto de saxofonistas jóvenes cuya formación lleva el nombre artístico de “Fukio Ensemble”. Es verdad que la música clásica y este tipo de grupos no llenan campos de fútbol, triste y lamentablemente, ni plazas de toros u otros recintos de semejante magnitud, pero goza del favor de los más entendidos y cuenta con el respeto de quienes saben lo difícil y complejo que es hacer lo que ellos protagonizan. No en vano llevan ya casi dos lustros tocando juntos, toda vez que nacieron como cuarteto en 2007. Pero lo inaudito del caso es que, aunque han ofrecido numerosos conciertos en España, para triunfar de forma contundente y poder vivir de la música, han tenido que fijar su residencia en Alemania, donde son respetados, admirados y valorados en su justa dimensión. Pero, además, han paseado su música por otros muchos países con el éxito permanente como denominador común.
Concierto benéfico “Acuérdate de mí”, promovido por la “Asociación del ‘Alzhéimer’, de Bigastro”
¿Y cómo han podido actuar en Bigastro?. Sencillamente porque, en una mañana de domingo, tenían un compromiso contractual en Alicante y, en la tarde de ese mismo día, voluntaria y generosamente, quisieron actuar en el municipio que vio nacer a dos de sus componentes. Y, además, lo hacen por una causa social digna de elogio: colaborar desinteresadamente con la “Asociación del ‘Alzhéimer’” de la alicantina localidad y al amparo del proyecto de ayuda denominado “Acuérdate de mí” que, en esta ocasión, sí consiguió llenar el precioso y muy atractivo recinto cultural de esa localidad que, dicho sea de paso, es una auténtica maravilla por su amplitud escénica, acústica, aforo y todo tipo de instalaciones y comodidades que ya quisieran tener muchos municipios de mayor densidad demográfica. Además del éxito de público, se contó con la presencia de todas las personas que colaboran con la organización benéfica, así como las autoridades locales a cuyo frente se hallaba la alcaldesa, Teresa María Belmonte Sánchez, cuya satisfacción, por poder tener en su pueblo un acontecimiento musical de tal nivel, no podía disimular.
Origen de los integrantes
Los componentes de la brillante e internacional formación de saxofones son del propio Bigastro, dos de ellos: Joaquín Sáez Belmonte, quien maneja el saxofón soprano, y José Manuel Bañuls Marcos, al saxofón tenor. De Ciutadella, en Menorca, es el músico que se ocupa del saxofón alto: Xavier Larsson Páez y, finalmente, natural de la gallega y bonita ciudad de Santiago de Compostela, es el integrante del saxofón barítono: Xabier Casal Ares, quienes nos deleitaron y nos hicieron vibrar con un concierto (y hoy sí utilizamos el término “concierto” porque, aunque Beethoven levantara la cabeza, en este caso, lo haría solamente para asentir en la fórmula aplicada, seguro) colmado de calidad, plagado de belleza, lleno de grandes obras y en el que los propios componentes del cuarteto se han encargado, como grandes maestros que son, de los arreglos y “transporte” de las partituras para su adaptación al variado e histórico instrumento que ellos manejan en sus diferentes “voces”.
Programa interpretado
En la primera parte, nos brindaron “Cuarteto de cuerda n.12, en fa mayor, Op. 96 “El americano”, de Antonín Dvorák, obra compuesta en 1893. Siguió “Una furtiva lágrima”, aria de la ópera de Gaetano Donizetti “L’elisir d’amore” (1832) y acabaron con “Danza n.1”, de la ópera de Manuel de Falla “La vida breve” (1913). En la segunda parte, menos solemne y bastante más técnica y exhibicionista de sus magníficas cualidades instrumentales, ofrecieron “Petit Quatuor”, del compositor Jean Françaix (1935), obra a la que siguió “Der bluttige Schaffner”, de Robin Hoffmann (1996). Luego vino la interpretación en la que identificaban los lugares del mundo con los sonidos que el compositor había concebido tras visitarlos. Su título “Ciudades”, de Guillermo Lago (seudónimo artístico que utilizaba el compositor holandés Willem van Merwijk), una “suite” integrada por seis destinos importantes, de los que, por razones de programación y tiempo que ocupan, ejecutaron solamente tres: Addis Abeba, Sarajevo y Tokio, mientras que las otras tres ciudades, Colonia, ciudad alemana en la que la formación tiene fijada su residencia habitual, Montevideo y Córdoba, sí se hallan en el disco del cuarteto que, en formato “CD”, se podía adquirir a la finalización del concierto. La obra ha sido compuesta entre 2001 y la actualidad, no descartando que el autor pueda incorporar, libremente y por añadidura, alguna ciudad adicional que le proporcione tal inspiración musical. En esta segunda mitad, hicieron una auténtica exhibición en la que los saxofones se convirtieron, por momentos, en instrumentos de percusión y generaron un verdadero espectáculo lleno de virtuosismo y destreza de grandes maestros, justo lo que atesoran estos jóvenes talentos que no han escatimado años de dedicación para ganarse el respeto colectivo allá donde actúan. Finalizaron su intervención con la obertura de la ópera de Rossini titulada “El Barbero de Sevilla”.
Músicos de carrera, ilusión, trabajo y creatividad
Tras cuatro intensos años de carrera juntos, lo que les sirvió para conocerse, decidieron perfeccionarse individualmente y cursar estudios, a nivel de “masters”, en “Hochschule für Musik”, en Basilea (Joaquín), “Royal College of Music”, en Londres (José Manuel), “CNR Jacques Thibaud”, de Burdeos (Xabier) y “Hochschule für Musik und Tanz”, en Colonia (Xavier), observándose que existe un Xabier con “b” (gallego) y otro Xavier con “v” (menorquín). Estudiando en diferentes ciudades, hacen el gran esfuerzo de mantener la formación y protagonizar encuentros mensuales. Después de tres años en esa dinámica, deciden localizar un lugar en el que reunirse y desarrollar su proyecto musical con continuidad. ¿Condiciones?. Que existiera una buena universidad y un público ávido de escuchar música clásica e interesado en las nuevas tendencias. Colonia fue la ciudad elegida para especializarse como grupo en un “Master Música de Cámara Contemporánea” que realizaron, desde 2013 hasta 2016, en la “Hochschule für Musik und Tanz”, con profesores prestigiosos como David Smeyers y el “Cuarteto Casals”, formación que tanto les ha influído y que han convertido en su referente esencial. Después y casi simultáneamente, en su insaciable afán de aprendizaje y constante trabajo, cursaron un “Erasmus” en el CSMDP (Conservatorio Superior de Música y Danza de París), nada más y nada menos que en el “Aula de Música de Cámara”, del profesor Laszlo Hadady. Y, en Julio de este mismo año, lograron la graduación, en la misma ciudad de Colonia, con la máxima puntuación.
Su vuelta al mundo con el sonido de sus saxofones
Festivales, conciertos y proyectos de investigación conforman su tarea actual. Han actuado en ciudades y países como Eitorf, Gevelsberg y Berlín, en el “Festival Wallgraven Konzerte”, de Bad-Munstereifel, donde la radio alemana WDR grabó el concierto completo para ofrecerlo el próximo día 30 de Diciembre. También han actuado en diferentes puntos de tierras barcelonesas; en Alicante, en un concierto como cuarteto solista acompañado por la “Banda Sinfónica Municipal de Alicante” que convirtieron en una jornada maratoniana en la que, por la tarde, como ya comentamos, les esperaba Bigastro y una actuación benéfica. También lo han hecho en tierras británicas y en un largo etcétera de países europeos, pero, ahora, tienen proyectos para “saltar el charco” y, así, para 2017, ya tienen compromisos en Canadá, Estados Unidos y una gira de una docena de conciertos en China y, todo ello, sin cesar en sus investigaciones y su enorme creatividad. En la “web” de esta banda clásica, a la que escuchar es un auténtico deleite, pueden encontrarse vídeos, reseñas biográficas y múltiples datos de interés de una formación integrada por cuatro muchachos muy jóvenes que tienen por delante expectativas, futuro y un mundo que les espera para colmarles de éxito. A la “web” citada se accede mediante “http://www.fukioensemble.com/”.
Sana y noble amistad
Se ha generado una excelente relación de sana y noble amistad con este grupo al que vamos a encargarnos de prepararles la presentación de su último disco en la capital de la región, así como en la conservera Molina de Segura y, muy probablemente, luego, se sumen Cartagena, Lorca y alguna otra ciudad relevante de la geografía murciana. Y como los dos componentes de Bigastro, en sus inicios, estudiaron en el conservatorio murciano, de alguna manera y en base a su sencillez, humildad y nobleza, quieren hacer protagonista, en el acto, a su centro de formación, el “Conservatorio Superior de Música de Murcia, Manuel Massotti Littel”, algo que el grupo al completo está encantado de poder llevar a cabo. Buenos días.
Pedro Antonio Hurtado García