Dolores Varela/Taller de Escritura

Hace pocos días la Cofradía de la Vera Cruz presentó un ambicioso proyecto, “la Puerta del Alma”, con el que se pretende renovar el acceso a la Basílica de la Vera Cruz con una obra del escultor catalán Jaume Plensa y lo cierto es que la controversia que el tema en cuestión generó no se hizo esperar mucho. Las redes sociales se llenaron de mensajes mostrando todo tipo de opiniones y apreciaciones, unas a favor y otras en contra, unas perfectamente argumentadas y otras sin apenas fundamentos, unas que tan solo enjuician su estética y otras que atacan el proyecto por el simple hecho de existir.

Lo que es una realidad es el gran espacio de tiempo en que una institución como la Cofradía de la Vera Cruz no tomaba la iniciativa para engrandecer más si cabe el culto a la Reliquia y al edificio que la alberga. Esta junta actual se ha preocupado y trabajado en preparar un proyecto que estuviera a la altura de lo que nuestra ciudad se merece, han decidido actuar intentando que nuestro legado, el que depende de nosotros, se unifique en perfecta armonía con el de nuestros ancestros. Supongo que lo más cómodo para ellos hubiera sido permanecer como siempre, organizando procesiones y cabildos, pero creo que nos guste más o menos el proyecto que nos ofrecen o consideremos su idoneidad o no, hay que reconocerles el esfuerzo y la ilusión con la que han pretendido sorprender a toda una ciudad como es Caravaca. En la actualidad, gracias a las redes sociales es muy fácil que la información y en este caso nuestras opiniones se hagan públicas y lleguen a la mayoría de nosotros de una forma rápida y ágil originando en muchas ocasiones tendencias y corrientes que nos arrastran hacia un lado u otro según en el sentido que recibamos las explicaciones. Lo que está claro es que lo que a unas personas les puede parecer blanco, otras las pueden considerar negro y eso no significa que ninguna esté equivocada y mucho menos cuando hablamos de arte y espiritualidad. Eso sí, sería muy práctico y conveniente que cada uno de nosotros tenga en su poder las herramientas necesarias para poder pensar por si mismo, abriendo la mente y calibrando todas las cartas que están sobre la mesa. Tal vez y solo tal vez, si a lo largo de la Historia nuestros antepasados no se hubieran abierto a nuevas propuestas, a nuevas tendencias, a nuevas corrientes hoy no seríamos lo que somos ni tendríamos lo que tenemos, tal vez si nuestros antepasados se hubieran conformado con lo establecido en cada momento, hoy no gozaríamos de muchos de los privilegios y derechos de los que gozamos como sociedad. Quiero terminar lanzándome al ruedo dejando claro que la obra en cuestión me parece una auténtica maravilla tanto en lo plástico como en lo iconográfico y que, en todo caso, si se llevara a cabo, viene a sumar y en ningún caso a quitar protagonismo a nuestra venerada Cruz que lo que creo es que está ansiosa de recibir y abrazar a miles de peregrinos y creyentes a través de “la Puerta del Alma”.