Catalina Guirao Rubio – Mª Carmen Aroca Marín
Profesoras PFP Apcom
Los alumnos/as desde que entran a formar parte del sistema educativo están en un continuo cambio y es sabido que a todos nos cuesta adaptarnos a situaciones nuevas. Por ejemplo un niño entra con tres años a la etapa de Educación Infantil, más tarde pasa a la Primaria y después el gran salto que supone la Educación Secundaria. Si a esto le añadimos que los alumnos con discapacidad intelectual tienen adaptaciones curriculares que, en muchas ocasiones, requieren hacer un trabajo fuera del aula o con otros compañeros supone otro nuevo cambio añadido.


La mayoría de alumnos con discapacidad intelectual también han acudido a Centros de Atención Temprana donde han recibido apoyo para mejorar su desarrollo cognitivo, apoyos en logopedia, en fisioterapia u otros más. En consecuencia, podemos ver que estos jóvenes, a lo largo de su vida, están continuamente adaptándose a nuevas situaciones y a personas, compañeros y profesionales que no son siempre los mismos.
Pretendemos contar la experiencia de Davinia, una chica que con 29 años, nos va a contar lo que supuso para ella su paso por las distintas etapas del sistema educativo. “Soy de Caravaca y estudié desde infantil hasta primero de la ESO en el Colegio Público de El Salvador. En estos años recibí apoyo de logopedia. Más tarde llegué al IES San Juan de la Cruz donde cursé la ESO y terminé esta etapa en el Centro de Adultos, dónde además hice un curso de hostelería y otro de peluquería. Después de esto, fui a APCOM a un Programa de Iniciación Profesional Especial de floristería y al terminar éste, pasé el Servicio de Empleo de Apcom, comencé a realizar prácticas en una residencia de ancianos, en el comedor de Apcom y en una tienda de muebles como limpiadora. Más tarde, realicé un curso del SEF de limpieza y conseguí un contrato en el servicio de limpieza del Hospital de Caravaca dónde siguen contando conmigo para cubrir vacaciones. Últimamente he realizado un curso de Técnico de Educación Infantil con prácticas en una guardería. Actualmente, estoy contratada en la Residencia de Personas Dependientes de El Copo en el servicio de limpieza y ayudando en los pedidos en el Taller Ocupacional de Floristería de APCOM”. Davinia nos cuenta que considera muy importante la formación para poder trabajar y aunque ha tenido que afrontar muchos cambios en su etapa formativa y laboral éstos le han hecho madurar y sentirse orgullosa de sí misma.
Recogemos también la experiencia de Antonio que está actualmente cursando el Programa Formativo Profesional de “Actividades Auxiliares de Comercio”. “Hola soy Antonio, tengo 19 años y soy de Bullas, donde cursé Infantil y Primaria en el Colegio Obispo García Ródenas. Durante estos años, en ocasiones, salía del aula con otros compañeros a dar clase, ya que necesitábamos más ayuda y también daba clases de refuerzo escolar fuera del colegio. Después llegué al I.E.S. “Los Cantos” de Bullas donde empecé un PCPI de fontanería que no terminé, ya que mi familia y yo pensamos en que podría ir a APCOM a hacer el PFP que hago actualmente de Comercio. Estoy en 2ºcurso y este año vamos a realizar prácticas en empresas; en este curso aprendo más fácilmente y lo que más me gustaría sería encontrar un trabajo que me permitiera ganar dinero, aunque soy muy joven y es muy importante que me siga formando”.
En clase, el trabajo diario en los PFP se realiza a partir de una metodología flexible que permite adaptarse a las necesidades de cada alumno; los profesionales debemos potenciar además de las cuestiones teóricas también las cuestiones prácticas relacionadas con el mundo laboral (tales como derechos y deberes de los trabajadores, hábitos laborales, como la responsabilidad, la puntualidad, la higiene y el cumplimiento de las normas en el trabajo). Y por otro lado, hemos de reforzar cuestiones muy valoradas en el mercado laboral, como la capacidad para resolver problemas, empatizar, la autoestima y el autoconocimiento.
Con todo esto, es imprescindible una buena coordinación entre profesionales, alumnos y familia, ya que esta última tiene un papel decisivo porque son los miembros de la unidad familiar los que más conocen al alumno/a y pueden aportar la información necesaria para ayudar en el proceso de enseñanza-aprendizaje de los jóvenes. Para ello, es conveniente concertar reuniones con frecuencia contando con la participación del alumno, para que los profesores puedan atender mejor a los alumnos.
El profesorado de los Programas Formativos Profesionales hemos de tener claro que son los jóvenes los que tienen que coger las riendas de su vida; para ello hemos de realizar un trabajo centrado en dotarles de las herramientas necesarias para que los alumnos/as hagan sus planes de futuro basados en las capacidades que cada uno tiene, en sus intereses y necesidades para su plena inclusión en la sociedad, siendo ellos, los protagonistas, LOS QUE ESCRIBAN SU HISTORIA.