PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

No existe peor condición que escribir sobre obituarios de artistas musicales y que se te amontonen los fallecimientos. Sería de agradecer que, alguna semana, por lo menos alguna, los óbitos nos dejaran hueco para escribir de valores del recuerdo, de nuevos intérpretes o de trayectorias impecables como las que gozan y disfrutan muchos artistas en todo el mundo. Todo eso, además de ser mucho más agradable, sería señal de que no se registran fallecimientos continuamente.

Stonewall Jackson (06-11-1932, Tabor CityCarolina del Norte-EE.UU./04-12-2021, Hashville-Tennessee-EE.UU); cantante de música country, activo desde 1956, que se alzó con destacada fama aprovechando la época más brillante del género, consiguiendo su mayor reconocimiento, pero también del honky tonk, lo que se extendió a lo largo de la década de los años ’50 del pasado siglo XX e inicio de los ‘60. El honky tonk, por cierto, era, por un lado, un tipo de cafeterías que ofrecían música en vivo, algo que proliferó en el sur de los EE.UU., pero la denominación también recayó en diversos estilos de música americana.

Cruda infancia y dura juventud.- Stonewall era el menor de tres hermanos y su nombre artístico es, además, totalmente real, pese a que haga referencia al general confederado durante la guerra civil estadounidense, Thomas “Stonewall” Jackson, ancestro del intérprete. Se quedó sin padre a los dos años, por lo que su madre emigró, junto con su familia, al sur estadounidense, concretamente a Georgia. Creció trabajando en la granja de su tío, viviendo, desde 1950 hasta 1954, enrolado en la marina nacional. En 1956, fijó su residencia en Nashville-Tennesse.

Primer disco de oro.- Fue contratado por Wesley Rose, presidente de “Acuff-Rose Music”, tras escuchar una “demo” del vocalista, contratación enfocada para una audición en el programa radiofónico “Grand Ole Opry”, siendo el primer artista en cantar en directo en el radiofónico espacio. A partir de ahí se sucedieron giras al amparo de su mentor, Ernest Tubb. Contrato, luego, con “Columbia Records” y debut, en 1958, con “Don’t be angry”, canción que no introduciría en las grandes listas, pero que sí le proporcionó un gran reconocimiento en todo el país. Su momento de reconocimiento en la lista “Top 40” tuvo lugar a finales de 1958 con “Life to go”, un tema escrito por Goerge Jones, quien, entonces, era rabiosamente joven. Luego, fue “número uno” con “Waterloo”, sucediéndose los éxitos incesantemente hasta llegar a vender, en 1959, un millón de copias que le otorgaron un disco de oro.

Éxitos encadenados.- Otro “número uno” brillante fue el logrado, en 1964, con “B.J. the D.J.”, canción que trataba en su contenido sobre un disc-jockey que trabajaba en una emisora de radio country y que sufrió un accidente de automóvil, durante una tormenta, por circular con los neumáticos desgastados. En 1963, se convierte en el primer artista en grabar en directo un álbum en el “Grand Ole Opry”, siendo especialmente recibida su canción “Old showboat”. Otros temas de ese plástico son “A wund time can’t erase”, “I washed my hands in muddy water”, “The carpet on the floor” y “Why I’m walkin”, pero nuestro fallecido artista grabó, igualmente, una brillante versión del hit, de Lobo, de 1971, titulado “Me and you and a dog named Boo”. El resto de su carrera estuvo plagada de éxitos encadenados que no nos cabrían aquí. Su muerte, a los 89 años, ha estado precedida de una interminable lucha contra la demencia vascular cerebral.