ANA ANDÚJAR/www.daregirl.wordpress.com

Fotos: ROMU LÓPEZ

«Split!» es un retrato de un momento que podía haber hecho cualquier persona, simplemente con asomarse con los ojos bien abiertos por la realidad cultural de Murcia: compositores que colaboran entre sí dando como resultado álbumes de doble parentesco, artistas quRicardo y Luiggi Garcíae crean para firmas, empresas o colectivos de amigos, músicos que tocan en tantos grupos distintos que se ven incapaces de abandonar porque como decía Antonio Machín, se pueden tener dos amores (y cinco) y no estar loco. Esta vorágine creativa de más de un elemento, en el que las ideas y monstruitos de cada sombrerero loco no solo no palian, sino que fomentan las historias del otro, es el germen del documental. ¿Acaso se podría llevar el concepto «split» –una colaboración musical entre dos artistas- a un concepto audiovisual? Sí si cuentas con la materia explosiva adecuada.
Así, se contactó con músicos afines, compositores generalmente, y se les propuso una «pareja de baile» para crear una pieza única, una canción que tocarían exclusivamente para la grabación del documental, y que sería prueba férrea de ese momento creativo que vive la ciudad. Por supuesto, la elección de los músicos y acompañantes fue totalmente subjetiva: eran amigos, conocidos de faena y a veces idolatrados compañeros, arrejuntados como calistos y melibeas de patillas, vestidos de flores y barbas mal cuidadas. La selección de estos tándems también se hizo por gusto y feeling: se criticó que el documental solo mostrara una parte sesgada de la excelente y amplia oferta musical murciana, pero en ningún momento fue ese el propósito del proyecto: simplemente se eligieron compañeros de cama que pudieran funcionar lo mejor posible. Y el gozo fue generalizado.
Después de grabar en directo esos temas que tan generosamente ofrecieron los artistas, llegó el turno de documentar las ideas que tenía el equipo de dirección en mente: al ser ellos mismos músicos, tenían muchas preguntas y fantasmas de Fender y Zildjian con las que entrevistar a estos amigos de profesión y vicio: ¿cómo es el proceso compositivo, desde que la idea llega hasta que se plasma en una grabación? ¿Hay futuro en la industria musical tal y como la conocemos? Y sí, ¿existe la escena murciana? Para saber qué opinan los venerados invitados a «Split!», acuda a su estuche amarillo con forma de DVD sin miedo a la sobredosis.
Todo ello fue posible gracias a colaboraciones y a un equipo de trabajo que siempre apostó por un proyecto que se veía pequeño en marketing, pero grande de corazón: el reto en la producción de El Quirófano Operaciones Artísticas y Asta 13, las gráficas de El Comodín de la Helvética, los audiovisuales de Juno Producciones, el sonido de Sierra Bonita Media y el Miradoor Estudio y un gran y genial conjunto humano que trabajó y creyó en un plan loco que al final y tras muchos meses y esfuerzo vería la luz ante el público murciano.Trastorners BrassEl 11 de octubre llegó la puesta de largo de un proyecto que siempre apostó por la humildad y el trabajo en equipo, tantas veces desinteresado, y por la experimentación y, cómo no, el low-fi. Pero para una «petit mort» en condiciones se necesita a little help of our friends así que en el estreno del documental en pantalla grande de la Filmoteca Regional de Murcia (el único organismo público que estuvo dispuesto a colaborar y cedió su espacio) pudimos asistir también a los conciertos de varias de las bandas que aparecen en el mismo, coronando sus actuaciones con el «split» de la cinta: de primero unos carismáticos Lebowsky, entre el rock alternativo y psicodélico y la siempre potente voz de Gramolo al frente, demostrando que han encontrado su sonido y vaya si lo defendieron en directo; después, la juerga hasta el fin de Trastorners, que lograron levantar al público de sus butacas con su ska gamberro, acompañados de Inkeys, y como guinda, un Raúl Frutos y Cherry en su versión más experimental y asombrosa. Todo un espectáculo regado con las proyecciones de collages de Mirindas en directo, un lleno absoluto de público que ni la lluvia puedo ahuyentar y unas ganas inmensas de celebrar la cultura y el arte murciano vengan de donde vengan.
Otros documentales sobre la escena musical de esta región con diferentes protagonistas están en el horno, y la cantidad de grupos que pueden formar parte de ellos, y que podrían haber estado en «Split!», son afortunadamente muchos. Hace tiempo que Murcia reivindica un lugar artístico que va más allá de subvenciones y macroproyectos que monopolizan los fondos que entre todos pagamos y queremos ver reflejados en la oferta cultural del día a día. Si «Split!», con todos sus errores y carácter románticamente melómano ha contribuido a ello, ya se puede considerar un éxito. Y esto no acaba aquí, porque hay mucho que mostrar: gracias a los apoyos, seguidores, difusores, detractores y amantes incondicionales de este proyecto, porque indica que la locura y el amor por la música es una epidemia necesaria.