JAIME PARRA

María Reyes Aznar, fundadora y directora de la compañía ‘Teatro Finalis Terra’, presentará su tercero trabajo, Olvido, que forma parte, junto con Juicio y Belleza, de la Tetralogía del miedo, el día 9 de noviembre en Cehegín (22:00 horas) y el 16 en Bullas.

¿Cómo fue el trabajo de investigación para situar Olvido?

Hace un año y medio concebí la idea de realizar una obra llamada “Olvido”, sólo tenía eso: el nombre.

Más tarde, tras decidir el marco de la obra, me documenté durante varios meses leyendo artículos, documentales, cuadros, paseos virtuales por museos y ciudades, cientos de documentos de la época, visita a Toledo, entrevistas con judíos descendientes de expulsados… pero, sobre todo, escuché mucha música sefardí.

¿Hubo para ti una transición de actriz a directora o desde el principio conllevaste las dos carreras?

Desde el principio de mi carrera fue así. Lo que no imaginaba es que tendría que convivir la actriz con la directora en la misma obra de teatro, aunque prefiero pensar que soy una actriz que dirige impulsada por la necesidad de contar una historia con una visión particular.

En ésta la tercera parte de tu tetralogía del miedo, ¿en qué mensaje has querido centrarte?

Cito una frase de la obra, que a mí me emociona particularmente: “El odio nace del miedo y éste es hijo de la ignorancia”. Se han producido desagradables sucesos a lo largo de la historia por odiar al otro, al que es diferente, a la minoría. Y parece que pasa el tiempo y nada cambia.

Por otro lado, la injusticia de ser expulsado de tu país, un exilio forzado. Abandonar todo sin la esperanza de regresar, dejando atrás hogar, raíces, pasado y presente, familia… emigrar hacia lo desconocido por conseguir un mejor futuro para ti y los tuyos.

Finalmente, expongo las consecuencias de una decisión: ¿debo marcharme y ser libre o quedarme y seguir mintiendo? ¿Se olvidarán de mí cuando me haya ido? Y la pregunta más trascendental: ¿olvidaré lo que una vez fui?

¿Consideras tu arte político?

Por supuesto, no solamente el mío, sino todo lo que se puede considerar Arte.

Cualquier actividad concebida para ser recibida por un público es política, los mensajes que entregamos los artistas a través de nuestras obras es política aunque uno no lo sepa, yo me sitúo frente al mundo y estoy opinando directa o indirectamente con lo que muestro.

Ahí radica la gran responsabilidad de los creadores porque influimos de forma directa en las personas y también es donde reside nuestro valor.

¿Cuándo estrenarás el cierre de la tetralogía?

Lo más probable es que a finales del próximo año se estrene “Ocaso”. Deseamos reestrenar “Juicio” y “Belleza” de forma paralela a las actuaciones y las giras de “Olvido” y “Ocaso” porque pretendemos presentar las cuatro obras de forma consecutiva: “Cuatro días, cuatro obras”.

Contigo solamente en escena, qué papel juega el vestuario, los decorado, la música…

La música es el hilo conductor de la narración. No hay nada al azar en las obras que montamos. Hablando de una propuesta de teatro muy particular, donde cada objeto, cada prenda de vestir, es fundamental.

Yo concibo el “Espacio vacío”, como lo nombró Peter Brook, como lugar sagrado de expresión. La escenografía no es mero adorno, es practicable de varias formas, su diseño y entramado y su disposición en el espacio la hacen ser otro personaje con una carga inmensa porque representa todo lo que es Myriam y lo que ha sido su familia, pero, sobre todo, es el lugar que contiene la esencia de su madre: esa cocina, esos rincones, ese espacio íntimo donde las mujeres judías se han transmitido conocimientos desde hace tantos siglos.

Además de la obra Olvido que estás representando en distintos puntos de la comarca, comienzas un nuevo taller de poesía, ¿qué nos puedes decir de él?

El taller, “Historia de la poesía española” será en la biblioteca de Caravaca y comienza el próximo martes 20 de noviembre y dura cuatro sesiones: 20 y 27 de noviembre y 4 y 11 de diciembre de 19’00h a 20’00h. Tiene un precio total de 20 Euros que incluye las cuatro sesiones y los materiales. Vamos a terminar muy cerca de la entrega del Premio Albacara, así que, lo más probable es que haya alguna sorpresa para quienes tomen el curso, así que los invito a inscribirse en la misma biblioteca y nos vemos en el teatro.