CARLOS MARTÍNEZ SOLER
He de reconocer que cuando hablo de Idris Elba soy de todo menos objetivo, pues siento profunda admiración por este actor que salió de las entrañas de la majestuosa The wire y al que por fin la industria del cine le ha dado la oportunidad que se merece, de ahí sus apariciones en obras como Prometheus, Thor, Pacifim Rim, etc.john-lutherEn la obra que hoy nos ocupa, Luther, Elba interpreta a un detective del mismo nombre al que han retirado temporalmente de sus funciones debido a la falta de transparencia en el último de sus casos, ya que se desconoce si el detective dejó morir a su presa o si su muerte fue fruto del procedimiento policial. Así arranca la primera temporada de esta serie de la BBC One, donde descubrimos a un detective atormentando, alcohólico, con tendencias suicidas, pero al que presta su porte el fornido Elba, diseñando a un personaje altamente inteligente, manipulador, versado en el lenguaje y al que su raído traje y su larga gabardina le dan una toque de distinción, comparable al Martini mezclado, pero no agitado, del mítico James Bond.
Al margen de Elba, la serie tiene el toque BBC, mostrándonos una ciudad de Londres entre sugerente e integrante, donde el crimen puebla sus calles, dando como resultado en su temporada inicial a una de las malas más perversas e hipnóticas del audiovisual actual: Alice Morgan, personaje perfectamente interpretado por una Ruth Wilson que desprende erotismo, sensualidad y maldad a partes iguales.
Si bien Luther ha ido perdiendo fuelle con el paso de los capítulos, sus tres temporadas son suficientes para descubrir un drama policial notable, perfectamente escrito y muy bien ejecutado, donde destaca sobre todo su apartado visual, en especial su fotografía y al que Elba aporta el magnetismo necesario para hacer de este relato un producto digno de ser reconocido.